jueves, 13 de agosto de 2009

Excelente post de Tavo sobre Ovnis y religión



Lo trascribo directamente porque coincido con muchas cosas de las que expone .

Aquellos de vosotros que hayáis analizado algunas de las no pocas coincidencias entre el fenómeno OVNI y el religioso, no os sorprenderéis de lo que aquí voy a exponer.
Sin embargo, he de reconocer que hay una inmensa porción de la gente que se preocupa por el fenómeno OVNI, que desconoce esas notables similitudes. Similitudes que, dejemos claro desde un principio, no son casuales, ni deben ser tomadas como irrelevantes. Todo lo contrario. Soy de los que cree que ambos fenómenos son hijos del mismo padre, y sin entender esa vinculación no será posible una amplia comprensión de lo que el mundo ha vivido y –desgraciadamente- sigue viviendo. Ahora entraré de lleno en ese asunto, pero antes deseo hacer una mención a los acontecimientos actuales.
Lo acontecido en paralelo a la reunión de Exopolítica en Barcelona ha sido muy descriptivo. Reconozco que, más allá de la vergüenza ajena que me provoca ver a alguien montando en cólera en casa ajena, celebro que las cartas se estén mostrando con una claridad abrumadora.
Obviamente, me estoy refiriendo al penoso espectáculo representado por Rafael Palacios, uno de los falsos profetas más respetados de este país.
El show rafapaliano, y las adhesiones que el arrabalero protagonista recibió después, nos ha dejado ver el pueril estado en que se encuentra determinada corriente de lo que se ha venido en llamar ‘movimiento alternativo’. Algunos de estos charlatanes se han visto a sí mismos como herederos de la vieja generación de divulgadores e investigadores. Huelga decir que soñar es libre, y que la ignorancia siempre alentará a que se cometan tales atrevimientos.
Ahora bien, el problema –como ya he dicho alguna otra vez- no reside en el profeta trastornado, sino en la legión que –bajo una mezcla de cierto agradecimiento y patética complacencia con sus métodos- aplaude sus torpes movimientos y declaraciones.
En esta última batalla (a pesar de las evidencias en contra del Sr. Palacios), a través de la actitud de su incondicional tropa, se ha vuelto a ver el detestable comportamiento que tan perfectamente instaló el Sistema de Control en nuestras mentes. Esto es: ‘Sí, es un buscapleitos y un agitador, pero es nuestro buscapleitos y agitador’.
Esa misma gente es la que se lleva las manos a la cabeza y se pregunta cómo puede ser que –ante el sobrehumano esfuerzo de Rafapal por contar las tres verdades y las diez revelaciones- la sociedad no abra sus ojos. Una vez más, el líder tuerto que se cree un perfecto vidente, apoyado por sus –también tuertos- monaguillos.
En fin, no olvidemos que el individuo en cuestión forma parte consciente (él mismo ha reconocido que su motivación es pastorear a las masas para conducirlas hasta su Señor Sheran) de una agenda que nos habla de unos seres –supuestamente extraterrestres- benefactores del ser humano…
Honestamente, a juzgar por como está el patio, parece que la misma estupidez que dirige la vida del hombre común, comprensible y únicamente preocupado del día a día, sigue al mando a este lado del río.
La existencia de inteligencias sobrehumanas y el Disclosure Project.
Por si alguien lo ha olvidado, más allá de la ridícula manera en que los medios de comunicación tratan el tema, esto va en serio. El asunto sufre de sobre exposición en los medios alternativos de la red, lo que lo convierte en algo cotidiano. Eso ha terminado convirtiendo la posible existencia de inteligencias sobrehumanas en algo vulgar, demasiado sobado.
Otra de las causas principales la tenemos en la cada vez mayor desinformación que acompaña a la información veraz. No me cansaré de decirlo: la carencia de rigor de algunos editores y lectores de blogs provoca que la basura que el Sistema de Control hace correr por la red, tenga vía libre, expansión infinita.
¿Por qué razón el Sistema de Control tendría tanto interés en desinformar sobre algo que, hoy por hoy sobrevuela nuestros cielos y no interviene –aparentemente- a otros niveles?
Pues –al menos- por una razón: que pondere, que sobresalga, la versión que a los diseñadores del Sistema de Control conviene urgentemente: somos aliens de buena voluntad.
Les urge. Sí, les corre prisa, a razón de algunos factores que –desde nuestra limitada perspectiva humana- serían:
Los procesos cósmicos que están alterando la mente (sacudiéndola, elevándola) de una humanidad secuestrada. Esos procesos también están rompiendo la calma que pareció reinar (a ojos del Sistema de Control) en el cosmos y la Tierra.
Esos procesos cósmicos, cuyo origen sería extraplanetario (tal vez, incluso, extradimensional), comienzan décadas atrás, y van en evidente aumento:
http://starviewer.wordpress.com/2009/07/20/localizada-la-enana-marron-cerca-de-pluton-la-otra-verdad-del-40th-aniversario/
http://starviewer.wordpress.com/2009/07/17/
Así que tenemos un Sistema de Control que debe ir contra reloj, porque ‘algo’ que reconfigurará la existencia humana viene de camino ahí afuera. Y se pone en marcha un plan integral, del cual podemos sospechar algunos puntos:
1-Eliminación de población sobrante.
2-Evitar que se conozcan –comprando o acallando a los hombres y mujeres de ciencia que miran a los cielos- los acontecimientos cósmicos que, ahora que ya se repiten como un patrón predecible, se están produciendo allá arriba. ¿Nos habría contado la NASA lo acontecido en Júpiter el pasado 20 de julio si no lo hubiera revelado un observador amateur?
3-Interferir en la mente humana para que su punto de gravedad no se reconduzca hacia la conciencia-ser que nos habita y conecta a la Fuente Creadora. Para ello, debe generar miedos, en algunos casos irreales, que blinden la mente para que la gravedad siga estando en la mente reptil. La fase que comienza en 2001 nos inoculó el miedo al terrorismo. Luego vinieron Al Gore y sus mentiras, la gripe aviar, la crisis económica, la gripe gorrina… A mayor despertar de conciencia se exigían mayores dosis de miedo, para evitar lo inevitable: el reencuentro del alma del ser humano con su ser-conciencia interior.
Y el Sr. Steven Greer entra en escena.
Situémonos: mayo de 2001. En Washington, se celebra un hito: la conferencia pública de docenas de militares que dan testimonio de la existencia de extraterrestres en la Tierra, y –en algunos casos- la colaboración de estos con ciertos gobiernos. Todo ello auspiciado por ‘Disclosure Project’ (Proyecto Revelación), una organización creada en 1993 por Steven Greer.
Antes, en 1990, Greer -que dice ser un contactado de seres extraterrestres- fundó y dirige el CSETI (Centro para el Estudio de Inteligencia Extraterrestre). Esta organización pretende iniciar contacto con esas inteligencias que sobrevuelan nuestros cielos. Inteligencias que el bueno de Greer considera benévolas (Foxnews, 10 mayo 2001)
Sin embargo, Greer parte de una premisa errónea. Tal vez al gran público haya que hacerle ver que no estamos solos en el cosmos, pero a la minoría, la que ya ha asimilado que estamos acompañados, debería explicarle cómo demonios llegó a la conclusión de que esa compañía es positiva. A menos, claro está, que este señor juegue para el equipo visitante, lo cual explicaría perfectamente sus posiciones, su desinterés por la evolución humana, y su interés por el hombre-máquina.
Antes de seguir, una pregunta: ¿Qué ocurre cuando hay una pieza de puzzle que, de ser colocada, empujaría a resolver un conflicto? Pues que aquellos interesados en que no se resuelva se apresurarán por adelantarse y colocar ellos una pieza falsa que sustituya a la real. Eso es Disclosure Project (DP), la pieza falsa, la que convenientemente colocada apagará los recelos que las conciencias de muchos tienen sobre la naturaleza de esos seres.
Unas conciencias que, sin gritar, dicen: son seres hostiles que, es cierto, siempre han estado aquí. Por desgracia, siempre han estado aquí. Y quieren perpetuar su permanencia.
Si el Sr. Greer no es consciente de ello, craso error. Si es consciente, ¡que buen sirviente tiene el Sistema de Control en él!
Personalmente, poco me importa si Greer usa el DP como industria. Lo que me preocupa, y debiera llamar la atención de los interesados, es si estamos hablando de una plataforma que sirve de avanzadilla mundial que prepara el terreno para la asimilación final. Para ello, este consorcio de humanos se encargaría de ir condicionando a la opinión pública. Ahí es donde los científicos y militares, que ofrecen de buena fe su testimonio, juegan un importante papel, pues es bien sabido que mi palabra, por coherente que pueda ser, no vale lo mismo que la palabra de un militar, un científico, alguien que ha tenido un puesto de responsabilidad en el stablishment.
Porque, estaréis de acuerdo conmigo, que los titiriteros del mito, los señores que orquestan el Sistema de Control tras la cortina, no son unos pardillos del tres al cuarto. No. ¿Acaso esperabais que el mito platillista, a la hora de hacerse global, continuaría en manos de líderes de porro, mantras y cabellos largos? No!!
En el pasado, cuando la fe y la obediencia se ponían en duda, el mito se vistió de dulce virgen y engañó a niños (Lucía dos Santos, Bernadette Soubirous). Antes lo había hecho, cuando las herejías no venían de fuera sino de dentro de la propia iglesia, contactando con monjes (Domingo de Guzmán) y novicias (Catherine Labouré) que atajasen el problema.
Ahora, el mito debe adecuarse al siglo XXI, y así lo hace, ofreciendo una imagen políticamente respetable, dentro de los estándares culturales imperantes.
Y para ello elige a alguien con credenciales. Steven Greer es sobrino de un alto cargo de Grumman Corporation, la compañía que construyó el módulo que se posó hace cuarenta años en la Luna. Así que mamó de esta información desde la más tierna infancia. ¿Quién no sabe a estas alturas que un miembro del clan Rockefeller financió alguno de sus proyectos? No es que yo juzgue a toda una familia por su apellido, pero sospecho que a esos estratos uno invierte según ciertos intereses…
Quien todavía no haya visto que los seres de los que hablamos, al menos de una parte de ellos (los ansiosos por ver unas condiciones propicias para el contacto y control completo), son unos entes de cuidado, y sigue creyendo que son el Klatu de Ultimátum a la Tierra, que despierte de su sueño.
Que despierte y se lo curre informándose. Hay mucha información al respecto, no ya lo que yo mismo he escrito al respecto, sino aquellos trabajos de Jacques Vallée, John Keel, Freixedo, Atienza, Faber-Kaiser, Bramley, etc.
Lógicamente, a Greer le sobran los testimonios de un Jacques Vallée, con quien debatió años atrás sobre si esa inteligencia sobrehumana es extraterrestre o interdimensional.
A él que no le hablen de mensajeros del engaño, ni de abducciones con matices sexuales, ni mutilaciones de ganado, ni dioses manipuladores. A él que no le pongan a un Freixedo delante hablándole de cosas feas que le rompan la inocencia.
A Greer, claramente, lo que parece que le interesa es el aspecto tecnológico de la cuestión. Y para ello, inexcusablemente, los aliens deben ser buenos, buenísimos.
¿Por qué? Pues porque si son malos, no se puede hacer uso del cuento ese de tecnología compartida? Se creerá este que unos seres verdaderamente evolucionados –éticamente- van a compartir sus adelantos técnicos con una manada de zombies humanos que padecen un Síndrome de Estocolmo galopante hacia la mente reptil. Ni de coña.
Este juego ya huele mal, amigos. Estos seres, cuando el hombre se asentó sobre la tierra, se vistieron de dios y le dijeron a Abraham, Isaac, Jacob y Tutmosis III, que les darían tierra, ganado y mujeres en propiedad. Más tarde prometieron cielos, III Reich milenario, supremacía norteamericana, la Sión indivisible, etc.
Hoy, que –aparentemente- el problema del mundo (a los ojos de quienes sólo saben ver literalmente) es la energía, estos seres engañosos y su camarilla humana, prometen libre energía. Y café y tecnología para todos!!
Ahora que se aburrió de esperar al Cristo en su túnica blanca, el hombre sigue esperando a que algo venga de fuera. Y como no se cree las milongas de la vida eterna en el paraíso, ahora le prometen la energía libre. Todo sea por seguir manteniendo al ser humano en constante estado de expectación.
Sinceramente, si tan preocupado está el DP por el futuro del mundo, que meta sus narices en casa. ¿No resulta un tanto sospechoso que la conferencia de Washington, mayo de 2001, casi coincidiera en el tiempo con los eventos del 11-S? Caramba, dos agendas coincidentes…
¡Ni tan siquiera aquello sirvió para que este grupo de patriotas reaccionara y se planteara menos energía libre y más protección de los derechos humanos, los suyos y los nuestros!
No pasen por alto esta noticia reciente:
‘El director del Centro de Estudios de Inteligencias Extraterrestres, Steven Greer, va más lejos: Un país del G-8 ha encargado a mi equipo promover una expedición para realizar un contacto abierto (con extraterrestres buenos, que es la premisa Greer)’.
¿Qué se apuestan a que ese país, ese gobierno, es uno de los de la guerra contra el terror? ¿De verdad creen ustedes que recibir el apoyo (se entiende que económico) del lobo es el camino correcto para que las ovejitas contacten con supuestos generosos hermanos galácticos?
Ya tuvimos a Moisés y la zarza, ahora nos toca sufrir a este señor como embajador para el espacio exterior. Aquí lo importante es el maldito intermediario, sea un tipo con alzacuellos, túnica o trajeado a la última moda. Siempre un pastor que tutele. Es el propio Greer quien justifica que haya que buscar un interlocutor, alegando la vieja y obsoleta excusa de que un contacto abierto causaría pánico.
En cualquier caso, aquí lo esencial es marear la perdiz, es hacer creer que la solución viene de fuera del propio ser humano. Y mantenerlo entretenido en ello, sin buscar dentro.
¿Qué demonios tenemos entonces?
Pues tenemos a una organización, la DP, que promueve el contacto con entes extraterrestres de naturaleza bondadosa (dogma), que nos habrán de proveer de tecnología, la panacea del hombre actual. Y una vez más, soluciones físicas a problemas metafísicos. Ese es el cuento del proyecto revelación…
Mi consejo: criterio, independencia, contacto interior con el ser que somos. Ese sí que siempre estuvo, y es de confianza.


Para ver su blog:



http://guianuevomilenio.blogspot.com/2009/07/disclosure-project-o-como-el-mito-se.html