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miércoles, 22 de abril de 2009

Las lecciones que Haití nos enseña

Las lecciones que Haití nos enseña...



El último día de febrero pasado se cumplió el quinto aniversario del Golpe de Estado en Haití –29 de febrero del 2004. Desde entonces Haití ha resistido la intervención de los Estados Unidos, Canadá y Francia, y de la MINUSTAH (Naciones Unidas). La prensa menciona a Haití muy poco. Canadá se vanagloria frecuentemente por su papel de “moderador” pero ha tenido responsabilidad directa en el golpe de estado del 2004 en Haití. No quedan ya dudas de la naturaleza del golpe de estado, pero si de las razones por la que Aristide fue removido.

“El presidente Aristide, como el mismo ha comentado, fue privado ilegalmente de su libertad por agentes de los Estados Unidos armados, que lo raptaron, colocaron en un avión y lo transportaron por la fuerza de su país a Africa.” (ACHR Comisionado Explicando la votación en un Reporte sobre Haití, marzo 2008 -www.haitisolidarity.net)

Aquel 29 de febrero tropas canadienses auxiliaron a las americanas asegurando el aeropuerto principal de Haití mientras estas raptaban al presidente y lo sacaban del país. Pronto son involucradas las Naciones Unidas con la pretensión de una intervención multinacional en “beneficio de los haitianos” y con responsabilidad compartida en las violaciones de derechos humanos que allí tuvo lugar.

“Inmediatamente después, fuerzas de ocupación se pusieron de acuerdo y apoyaron a las fuerzas de las Naciones Unidas –conocidas como MINUSTAH – que entraron el territorio haitiano. Las fuerzas de ocupación no pueden decir que no fueron parte de lo que ocurrió en Haití. Haití era territorio ocupado. ¿Quien es responsable de las violaciones de los derechos humanos (que se producen) durante una ocupación?” (ACHR Comisionado Explicando la votación en un Reporte sobre Haití, marzo 2008 -www.haitisolidarity.net)

Las razones del golpe pueden ser materia de especulación. Francia y sus intereses en el área, Martinica y Guadalupe. Los Estados Unidos y el odio de los republicanos a Aristide –un odio obsesivo y racista. Canadá y los posibles contratos en beneficio de compañias canadienses, un idioma común, y creciente complicidad en aventuras imperialistas comunes.

Canada en Haití

Canadá plantéa la doctrina “responsabilidad de proteger” por la cual guerras ilegales se justifican transformadas en “intervenciones humanitarias” –racionalización predilecta del imperialismo mundial (excusa recientemente mencionada con respecto a México descripto como país “ingobernable” en conexión con el narcotráfico). Canadá convoca al encuentro en Meech Lake el 2003 donde se decide reemplazar al presidente Aristide por un gobierno títere. Canadá contribuye directamente al golpe de estado con fuerzas militares y con 500 tropas de ocupación protegiendo al régimen títere ilegalmente instalado. Canadá, su Real Policía Montada (RCMP), entrena a la policía nacional de Haití en tácticas de asalto, que luego son empleadas contra activistas en lucha por la democracia haitiana. Canadá favorece ajustes estructurales neoliberales que destruyen la economía haitiana. Canadá usa fondos de asistencia internacional para el desarrollo como arma, primero reduciendo la ayuda con lo que contribuye a crear en Haití la condición de “estado fracasado” usada mas tarde para justificar el Golpe. Segundo, y una vez instalado el regimen títere, Canadá aumenta esa ayuda financiera apoyándolo y le presta adicional ayuda financiera y administrativa, a través de CIDA, para reformar el sistema judicial –colaborando a que el régimen de Gerald Latortue mantenga control del poder mientras arresta haitianos arbitrariamente. Canadá reconoce el regimen títere de inmediato, y contribuye a encubrir sus excesos de violencia. Canadá financia el proceso electoral tutelado que instala a Rene Preval el 2006 –para ese entonces a Canadá le preocupaba la “democracia” en Haití. Muy especialmente, Canadá se asegura de que compañias canadienses obtengan jugosos contratos para la “reconstrucción” de Haití, mientras contribuye a la privatización del sector público de ese paìs (Coalición para Oponerse al Tráfico de Armas -Coalition to Oppose the Arms Trade, COAT, marzo, 2007, coat.ncf.ca).

Latinoamericanos y MINUSTAH

Para junio del 2004, unos meses después del golpe, aparecen en Haití los cascos azules funcionando bajo MINUSTAH y contando con unos 7000 soldados, 1800 fuerzas policiales, 500 civiles pero apenas 20 oficiales de derechos humanos. A cargo de estas fuerzas esta el general brasileño Augusto Heleno Ribeiro Pereira. La misión involucra a varios países latinoamericanos, Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Peru y Uruguay. Entre ellos hay varios considerados “progresistas” e incluso algunos autodenominados “socialistas”. Las acusaciones públicas de violaciones de derechos humanos comienzan a emerger a pesar del olvido; el general Ribeiro Pereira declara que es presionado por Canadá, Francia y los Estados Unidos para que se obtengan “resultados” y para que se use la violencia. La élite haitiana también presiona, entre ellos están Reginald Boulos, Charles Henry Baker y Andy Apaid, que piden se de cacería a los “bandidos” (nombre que los ricos dan a los simpatizantes de Aristide). El futuro probaría que la presión era real, el general Teixeira de Matta Bacellas, sucesor de Ribeiro Pereira, se suicida después de una acalorada reunión con Reginald Boulos (presidente de la Cámara de Comercio de Haití). Cada campaña de presión de la élite haitiana anticipa una masacre en barrios pobres de Port-au-Prince (donde Aristide es popular).

El ejercito brasileño tiene su propia y extensa historia de violaciones a los derechos humanos. Los militares brasileños dan un golpe de estado contra su presidente Joao Goulart en 1964, incitados y apoyados por los Estados Unidos. A partir del golpe se encargan de exportar sus “técnicas de tortura” a Latinoamérica (en los 60 y 70). La MINUSTAH incluye además fuerzas militares de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, paìses todos involucrados en la famosa Operacíon Condor, en la que fuerzas militares y paramilitares se unen, a instancias de Chile, para dar cacería a latinoamericanos de la oposición. Operación Condor funciona a partir de 1975 y aunque su existencia se mantuvo en secreto, su existencia durante el período más negro de la historia sudamericana se descubre a partir de 1992. Operación Condor incluye el secuestro, tortura y asesinato de prisioneros políticos de los varios países involucrados en el pacto. El juez paraguayo José Agustín Fernández descubre, en Asunción del Paraguay y posterior al derrocamiento del dictador paraguayo Alfredo Stroessner, una pieza llena de documentación que prueba su existencia. Fernández estaba cumpliendo un levantamiento de información relevante a la detención de Martin Almada, prisionero político paraguayo. Brasil fue un invitado en Operación Condor. La realidad del pasado de violaciones de derechos humanos de las fuerzas militares latinoamericanas involucradas en MINUSTAH no pude ser secreto para nadie. Esas mismas fuerzas fueron mandadas a Haití para servir de pantalla al golpe militar que Estados Unidos, Francia y Canadá perpetraron y para colaborar con los designios funestos de Gerald Latortue, un funcionario más americano que haitiano.

Derechos Humanos: Violaciones

En agosto del 2006 dos investigadores de la Escuela de Trabajo Social de la Wayne State University, Athena Kolbe y Royce A. Hutson, publican en el Lancet una investigación que estima “seria” la frecuencia y severidad de los abusos a los derechos humanos en Haití desde el secuestro y expulsión de Aristide. El estudio estima que unas 8000 personas han sido asesinadas en el gran Port-au-Prince entre febrero 2004 y diciembre 2005. Casi la mitad de los autores de estos crímenes son fuerzas del gobierno o actores políticos externos. El asalto sexual de mujeres y niñas se estima como “común”; los resultados sugieren que 35.000 mujeres fueron victimizadas y más de la mitad de ellas eran niñas (menores de 18 años). Los mas comunmente identificados autores de los asaltos sexuales son criminales comunes, pero, notablemente, oficiales de la Polícia Nacional de Haití son identificados como responsables en el 14% de los asaltos sexuales y grupos armados contrarios a Lavalas de un adicional 11% de ellos (www.thelancet.com).

Kolbe y Hutson estiman unas 13.000 detenciones o arrestos por parte del gobierno, 11.000 secuestros o detenciones extrajudiciales, 21.000 asaltos físicos y mas de 70.000 amenazas de violencia física, sexual y de muerte (www.thelancet.com). Debido a la publicación de esta investigación, Athena Kolbe recibe amenazas de muerte e insultos, la amenazan por teléfono diciéndole “perra, que debería morir” y la acusan de ser “Lavalas chimere,” (simpatizante) por lo que le prometen “una muerte dolorosa” (www.zmag.org/znet/viewArticle/3220).

Pero los investigadores no están solos en reconocer el abuso a los derechos humanos que se está dando, la Comision de los Derechos Humanos confirma las violaciones en Haití en su reporte de marzo 2008 diciendo: “ las fichas dormidas en la Comisión denuncian actos barbáricos cometidos por MINUSTAH y el papel de esta fuerza de ocupación en casos de violencia sistemática. Se sabe categoricamente que las fuerzas de ocupación apoyaron a quienes cometieron persecuciones, secuestros, tratamientos crueles y degradantes, privación ilegitima de la libertad, y completo desprecio por la integridad física, mental y moral de las personas que quedaron desprotegidas de sus garantías para ejercitar sus derechos. En otras circunstancias, la Comisión ha sido notificada que las fuerzas de ocupación no actuaron para prevenir la comisión de esos actos. ”

Y agrega: “Era conocimiento público que durante la ocupación la población vivía en terror, con mujeres, hombres, niños y adolescents –en suma el pueblo de Haití- viviendo sus vidas en condiciones infrahumanas: sin acceso a agua potable, alimentos, vivienda y provisiones mínimas para la satisfacción de sus necesidades básicas. La Comisión misma supo lo que estaba sucediendo y sobre la persecusión desatada contra sectores políticos, como el partido LAVALAS. Había información sobre las ejecuciones extrajudiciales y las massacres que tuvieron lugar en los distritos de Port-au-Prince, como Bel-Air, Cite Soleil, Delmas, Fort National, Grand Ravine, y Martissant, y otros.” (www.haitisolidarity.net)

El general Ribeiro Pereira renuncia en conexión con la massacre de Julio del 2005. Asume su cargo el general Teixeira de Matta Bacellar que se suicida un año después. Lo sigue un tercer general brasileño, Carvalho de Siqueira, quien toma el mando hasta septiembre del 2007, y es remplazado por un civil, Hedi Annali.

Haití

Yves Engler, escritor y activista canadiense responsable de tirar pintura roja sobre el entonces ministro de Asuntos Extranjeros, Pierre Pettiegrew , habla de las lecciones que Haití enseña. La primera, dice, es que las “fuerzas de paz” pueden ser usadas para dar las más brutales guerras de clase. En Haití, estas “fuerzas de paz” han apoyado a la Policía Nacional en violentos asaltos sobre comunidades pobres y pacificos manifestantes, y participaron directamente en asaltos sobre vecindarios pobres durante la “campaña pacificadora.” Las redadas más terribles ocurrieron en enero 6 del 2005 y diciembre 22 del 2006, juntas dejaron 35 civiles muertos y docenas de heridos en Cité Soleil. Después, en abril del 2008 las mismas “fuerzas de paz” sofocan levantamientos debidos al aumento contínuo del precio de los alimentos asesinando a varios manifestantes. (Lecciones de Haití -Lessons of Haiti, www.rabble.ca)

Otra lección, dice Engler, es que las organizaciones no-gubernamentales (ONGs) aunque se auto-proclaman progresistas pueden actuar como brazo del imperialismo en cualquier momento. Haití, dice, es una sociedad dependiente de las ONGs –se estima tiene el mayor número de ONGs por habitante y que la mayoría de los servicios sociales del país están en manos de ONGs nacionales y extranjeras. Fueron organizaciones no-gubernamentales quienes, junto a la Administración Bush, a Ottawa y a un puñado de matones armados, se unieron para remover al gobierno democráticamente elegido de Haití el 2004. Grupos como “Desarrollo y Paz-Development and Peace”, “Derechos y Democracia- Rights and Democracy”, “Oxfam Québec”, “Alternatives”, piden la intervención con la excusa de “proteger los derechos humanos” pero durante la ocupación ignoran o niegan el masivo aumento de violaciones a los derechos humanos que ocurre (Lecciones de Haití-Lessons of Haiti, www.rabble.ca).

“Alternatives” (de Québec) es un buen ejemplo de la actitud colonial reinante, dice Engler, pues publicamente dice: “En un país como Haití, en el que la cultura democrática nunca ha prendido, el concepto de bien común y el significado de elecciones y representación se limitan a las élites educadas, y en particular a aquellos quienes han recibido educación ciudadana dentro de los movimientos sociales.” Lo que asume que los haitianos no saben lo que es bueno para ellos mismos a menos que hayan sido “educados” por una ONG foránea.

Aunque en Canadá pocos cuestional las ONGs, en Haití (y crecientemente en el Tercer Mundo) son muy criticadas. Engler plantéa que la mayoría de los canadienses “progresistas” ven a las ONGs como parte de la solución al problema de la pobreza, pero los haitianos las ven en conexión a que apoyaron el golpe de estado contra Aristide, su presidente legítimo. Y agrega que el periódico haitiano Haiti Progrès ha llamado a las ONGs “mafia” y que en febrero 5 el actual presidente de Haití, René Préval, pide que Washington no envie su ayuda a través de las ONGs. La desconfianza sobre las ONGs aumenta en el Tercer Mundo – “florecen” con la pobreza pero no la resuelven y muchas veces favorecen ajustes estructurales que la acrecentan.

También se desconfía crecientemente de los “progresistas” en Latinoamérica, ya que varios gobiernos que se identifican como tal implementan políticas neoliberales y maltratan a los pobres y las minorías igual que la derecha. Además varios de ellos no han tenido problema en participar con MINUSTAH y contribuir a la opresión y violación de los derechos humanos de los pobres haitianos. Brasil bajo Lula es un buen ejemplo de esto en particular porque ha estado incluso a la cabeza de MINUSTAH. Se ha dicho que Brasil busca un lugar permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por lo que vendió su alma al diablo, venta inutil porque tampoco lo obtuvo.

Raul Zibechi, periodista uruguayo, argumenta que hay más que eso. Sorprende, dice Zibechi, que la misma izquierda latinoamericana que ha denunciado las guerras imperialistas en Irak y afganistán con razón, no cuestione el genocidio en Haití (y peor, sea parte de él). Lo que sucede en Haití, argumenta, es una “guerra contra los pobres,” que tiene paralelo (en cuantos a las actividades de los militares) con la guerra que muchos soldados latinoamericanos han sostenido en distritos pobres de sus ciudades –por ejemplo en las favelas en Brasil. Guerras que comparan a la que dan contra los pobladores pobres de Cite Soleil en Haití.

El diputado brasileño Marcelo Freixo, explica Zibechi, argumenta que las favelas son un espacio público ocupado por un enemigo público –en el que el desorden y la inseguridad se han vuelto total ausencia de derechos, “un enorme tanque militar apuntando a la comunidad.” El pobre visto como enemigo, deshumanizado, facilita que se le maltrate o asesine. Pero, argumenta Zibechi, criminalizar a los pobres no es solo un problema para los pobres, es también un problema para la izquierda, porque una izquierda “manchada con la sangre de los pobres deja de ser izquierda” (Let’s all stand with Cite Soleil, www.haiti.solidarity.net).

Me parece que Zibechi pone en el mismo saco a progresistas e izquierdistas. Frecuentemente, los progresistas son izquierdistas hasta que asumen el poder, prometen cambios y el fin de la opresión, pero una vez en el poder traicionan los programas de izquierda, y niegan responsabilidad por su traición culpando a la izquierda y acusándola de ser muy “radical” o de ser “dinosaurio” y quedarse “estancada en el pasado.” Cambia, todo cambia, como diría Mercedes Sosa.

Personalmente, fue triste comprobar que el gobierno “progresista” de Uruguay seguiría también este padrón, emulando desesperadamente a los chilenos. Y sin embargo no faltaron los activistas uruguayos que denunciaron estas traiciones. Eran la izquierda uruguaya, la verdadera. ¿Por qué? Porque seguía el programa en favor de la gente, en vez de apegarse a las “personalidades progresistas” que lo traicionaron. Al final el asunto sigue siendo el mismo: ser o no ser. Es otra lección que nos ha dado con gran costo Haití: ni Cuba ni Venezuela son parte de MINUSTAH porque lo tienen claro.

Derechis humanos : Mujeres de Kabul .Sáhara Occidental

Las mujeres de Kabul, contra la violación dentro del matrimonio
http://www.abc.es/20090415/internacional-asia/mujeres-kabul-contra-violacion-200904151335.html
Decenas de mujeres han tomado las calles de Kabul. En la capital afgana había, sin embargo, dos bandos. En un lado estaban las que condenan y rechazan la nueva ley aprobada por el Gobierno afgano que elimina los derechos de las mujeres hasta tal punto que legitima la violación dentro del matrimonio. En el otro, las chíies que apoyaban esta norma a pesar de la mayor opresión a la que se verán sometidas


La ONU ignora los derechos humanos en el Sáhara

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha hecho oídos sordos a los llamamientos de diversas organizaciones solicitando que el contingente de cascos azules desplegado en el Sáhara Occidental (MINURSO) tenga competencias para vigilar el respeto de los derechos humanos en ese territorio, controlado por Marruecos, y en los campamentos de saharauis de Tinduf (Argelia).

Ban Ki-moon ha remitido al Consejo de Seguridad su primer informe inspirado por su nuevo enviado personal para el Sáhara, el estadounidense Christopher Ross, que sustituyó al holandés Peter van Walsum, partidario de que la negociación se centrase en la oferta de autonomía hecha por Marruecos. En el informe recuerda el compromiso de la ONU con "la mejora del nivel de los derechos humanos", pero no pide a la máxima instancia de Naciones Unidas que amplíe el mandato de MINURSO para que pueda observar si éstos se cumplen.

viernes, 3 de abril de 2009

Feminicidios en América Latina

Tras años de lucha, las mujeres latinoamericanas han logrado la igualdad ante la ley respecto a los varones. Sin embargo, los Gobiernos de la región deben desarrollar políticas que ayuden a transformar la sociedad para que "la igualdad ante la ley se convierta en igualdad ante la vida", señala la colombiana Norma Enríquez (Pasto, 1947), socióloga y coordinadora regional del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem). Esta organización recibirá este martes en Alcalá de Henares (Madrid) el Premio de Derechos Humanos Rey de España, otorgado por la Universidad de Alcalá y el Defensor del Pueblo, por su labor en favor de la exigibilidad del principio de la igualdad de género y la erradicación de la violencia contra la mujer en la región.

Las mujeres de América Latina también han logrado "que se construyera una convención interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. Es la única región del mundo que tiene una ley de este tipo", destaca Enríquez. Ahora, los países de la zona tienen que ajustar su legislación a esta convención

El ejemplo más escandaloso es el de los asesinatos y desapariciones de mujeres en Ciudad Juárez, urbe mexicana fronteriza con Estados Unidos. En este caso, "lo terrible es que la sociedad en alguna medida justifica eso: ¿qué tipo de mujeres son?, ¿son prostitutas?, ¿son mujeres que transportan droga?, generando dudas sobre la víctima, en lugar de sobre el victimario". Se ha convertido en un problema "muy complejo, que está cruzado por el narcotráfico, las bandas, el crimen organizado, pero también tiene cobertura de algunas autoridades, por lo cual ha sido muy difícil abordarlo, pese a que se viene denunciando desde hace muchos años. Ni siquiera se sabe cuántas mujeres han sido asesinadas en realidad", afirma Enríquez. Esta lacra también ha cobrado importancia en toda Centroamérica, Colombia y Perú, pero "es evidente que el feminicidio se está dando en muchísimos países de Latinoamérica", como constató el Cladem tras elaborar un estudio sobre la violencia contra las mujeres en 17 países de América Latina y el Caribe.Se trata de un problema "del que no sabemos si solamente se está haciendo visible ahora o si es que se está incrementando el número de mujeres asesinadas por violencia mafiosa o por animadversión en las comunidades, así como las parejas o ex parejas que matan a sus mujeres, que también es feminicidio, con otras características", explica la coordinadora del Cladem.
Enríquez cree que "las feministas han hecho un esfuerzo muy grande desde la década de los ochenta, cuando situaron en el debate público la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos: social, familiar y la violencia de pareja, la violencia que se ejerce contra nosotras. Ese visibilizarla sirvió para que se construyeran leyes contra la violencia contra las mujeres, para que una cuestión que se veía apenas normal se empezase a condenar. Empezó a darse una sanción jurídica, pero también una sanción social".
Según explica la coordinadora regional del Cladem, el lema de esta organización es "mujeres que utilizamos el derecho como instrumento de cambio", pero "ahora también enfatizamos que adicionalmente hay que cambiar el derecho, hay que introducirle nuestra mirada, nuestra perspectiva".
Enríquez defiende la necesidad de las cuotas para que lleguen más mujeres a los espacios de poder, gracias a las cuales hay más mujeres en los Parlamentos y en los Gobiernos latinoamericanos y "tenemos a Michelle Bachelet en la presidencia de Chile y a Cristina Kirchner en Argentina".
Sin embargo, las leyes de cuotas son tachadas de injustas. La socióloga apunta como ejemplo la decisión del ex alcalde de Bogotá, Luis Eduardo Garzón, que nombró a 20 mujeres al frente de las 20 alcaldías locales de la capital colombiana. "Todo el mundo le criticó, pero cuando había 20 alcaldes varones, o cuando todas las personas que ocupaban puestos de decisión eran varones, nadie sentía que estaba afectada la igualdad".
La situación económica mundial también puede afectar a la situación de las mujeres, que son "las más pobres entre los pobres". "De cara a esta crisis, todos avizoramos una situación muy difícil para las mujeres, porque la mayoría de los Gobiernos van a privilegiar una serie de políticas que no dan cuenta de lo social. Sobre las mujeres sigue recayendo el cuidado de los niños, los ancianos, los enfermos y en la mayoría de los países hay problemas muy serios en la prestación de servicios de salud y seguridad social".
A pesar de todo, ha habido grandes avances en la situación de las mujeres en América Latina. "Cuando comparamos la situación que las mujeres jóvenes tienen ahora con la que nosotras enfrentamos y comparamos la nuestra con la de nuestras madres, los avances sí son grandes, sí son reales. Pero todavía falta mucho".

martes, 10 de febrero de 2009

Continúa la violencia en México. Ciudad Juárez

La lucha entre bandas de 'narcos' provoca la mayoría de los homicidios


http://www.elpais.com/articulo/internacional/dia/muertos/Ciudad/Juarez/elpepuint/20090210elpepiint_7/Tes


La única duda al amanecer en Ciudad Juárez es cuántos muertos habrá ese día, qué edad tendrán las víctimas o cómo las matarán. Desde hace un año para acá, nadie duda de que cada jornada arrojará su saldo correspondiente de ejecutados, hombres jóvenes en su mayoría, acribillados por disparos de rifles AK-47 o maniatados y después quemados sobre un basurero. De hecho, el único día que no se registró ningún asesinato atribuible a los carteles de la droga que operan en la ciudad mexicana fronteriza con El Paso (Texas), los periódicos titularon con la noticia: "Un día sin muertos en Ciudad Juárez".

Este fin de semana, sin embargo, no se quebró la racha macabra. Ya a las nueve de la mañana del sábado, un hombre vestido con un chándal azul yacía de bruces entre dos calles de la colonia Satélite. Tenía las manos atadas a la espalda con una cuerda amarilla y un charco de sangre alrededor del rostro. Una llamada anónima a la policía informó del suceso como si mandara un telegrama:
-Han ultimado a un hombre entre Saturno y Marte.
Y colgó. Ciudad Juárez no es un lugar propenso a mayores confianzas con la ley. De casas bajas y baratas, sus vecinos ya se han acostumbrados a distinguir si los disparos partieron de un rifle o de un arma de menor calibre. Un anciano que contempla, acompañado de su nieto de siete años, el trabajo de los forenses sobre el cadáver jura ante un policía que no vio absolutamente nada. Sólo admite que escuchó con nitidez las detonaciones:
-Tres o cuatro. De puro revólver, jefe.
El último año mataron aquí a 1.600. El último mes, a 70. El último fin de semana, a 11. Pero esa cifra -a la hora de publicar este reportaje- ya se habrá quedado vieja. Tal vez muy vieja. Porque ha habido días en que los ejecutados han tenido que esperar largo turno en la muy amplia sala de autopsias. A pesar de que la ciudad está tomada por fuerzas del Ejército y de la Policía Federal, siguen apareciendo cadáveres.
El sábado, además del hombre del chándal -aún sin identificar-, un grupo de sicarios a bordo de dos vehículos dieron caza al atardecer a tres jóvenes en la colonia Praderas del Sur. El parte de guerra indicaba que "fueron asegurados 28 casquillos percutidos del calibre nueve y un arma de fuego del calibre 32". Los sicarios tuvieron la buena puntería, y la sangre fría, de alcanzar a sus tres víctimas en la cabeza. Ya de madrugada, otros tres jóvenes que salían de la discoteca Bandoleros -muy cerca del aeropuerto de Ciudad Juárez- fueron tiroteados sin opción. El escueto parte oficial informó de que en la escena del crimen "se aseguraron 26 elementos balísticos".
No terminaría la jornada sin que se encontrara otro hombre carbonizado, irreconocible, encima de un basurero... Si bien es verdad que ocho muertos un sábado en Ciudad Juárez no son muchos. Tan es así que los periódicos locales ni siquiera le buscaron un hueco en la portada del domingo... No obstante, las fuentes oficiales insisten en que, aunque de forma todavía imperceptible, la cifra de asesinatos ya empieza a bajar. Si bien en las últimas jornadas el virus de la violencia -provocado por la lucha entre bandas rivales de narcotraficantes- empieza a extenderse cada vez más.
El Gobierno de Felipe Calderón, en su afán de contrarrestar la acusación de México como Estado fallido, ha venido insistiendo en que la lucha de los carteles sólo inunda de violencia seis de los 32 Estados de la federación. Y que, por supuesto, las zonas del país visitadas por los turistas -inapreciable fuente de ingresos en un país que está entrando de lleno en la crisis- están vacunadas contra el horror. Sin embargo, las noticias de los últimos días más bien indican lo contrario.
La pasada semana, el general Mauro Enrique Tello Quiñones y dos de sus colaboradores fueron torturados y asesinados en Cancún, y hay fundadas sospechas de que la información necesaria para cometer el crimen partió de funcionarios locales. Ante lo cual, el Ejército ha tomado el control de las calles, apartando de sus labores a la policía del municipio.
Los soldados patrullan a la orilla de las playas del Caribe, mientras la radio emite mensajes pidiendo a la población que ayude en las investigaciones. Muy cerca de allí, en la también caribeña isla de Cozumel, se registró el domingo una ejecución, y en una colonia de Acapulco, la playa emblemática del Pacífico, un joven estudiante de secundaria, de sólo 15 años de edad, fue hallado decapitado y con signos de haber sido torturado.
Lo que más temía hace sólo unas fechas Patricia Espinosa, secretaria de Relaciones Exteriores, ya se está produciendo. El virus del miedo está traspasando las fronteras: ya hay agencias de viajes que piden a los turistas que no salgan de noche de sus hoteles.

Violencia en Honduras

Violencia manchó el 2008 en Honduras (www.elheraldo.hn)

Un promedio de 12.7 muertes al día se produjeron en Honduras durante el 2008.


Al menos 30 personas fallecieron de forma violenta durante las fiestas de fin de año en Honduras, según informes de la Policía Nacional.
Autoridades del Centro de Operación Policial en Tegucigalpa, aseguraron que unas 30 personas murieron por homicidios y otras 40 resultaron heridas.
Todas las muertes fueron provocadas con armas de fuego por lo que se pone en evidencia que los delincuentes andan bien armados para cometer sus fechorías.
La información preliminar proporcionada no incluye los decesos por accidentes de tráfico.
Por su parte, la Policía Preventiva realizó 27 operativos policales a nivel nacional con el fin de disminuir las cifras de criminalidad.
Violento 2008
La coordinadora del Observatorio de la Violencia, Julieta Castellanos, ha revelado que solo en el año 2008 se produjeron 3,418 muertes violentas causadas por estas circunstancias.
Según Castellanos, durante la presente administración se han producido unas 12,000 muertes. En 2005, año en que gobernaba el partido de oposición, se reportaron 3, 895 muertes violentas; en 2006 se registraron 4,736.

La situación de violencia en Honduras lleva al país al borde del feminicidio
Su índice de homicidios es el más alto resgistrado en Latinoamérica

Gilda Rivera, coordinadora ejecutiva del Centro de Derechos de las Mujeres de Honduras, ha asegurado que este país centroamericano se ha convertido en el territorio de las bandas organizadas y el narcotráfico", lo que provoca altos índices de violencia y afecta especialmente a las mujeres. Rivera ha hecho estas aseveraciones en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, a la que ha acudido para participar en el curso organizado por Manos Unidas sobre 'Los Objetivos del Desarrollo del Milenio y la implicación de la sociedad civil'.
Esta experta ha explicado que en los países centroamericanos de El Salvador, Guatemala y Honduras "la violencia está convirtiendo en víctimas a la mayoría de la población", y en especial a las mujeres. Respecto a la situación concreta de Honduras, ha apuntado que mantiene el índice de violencia más alto de Latinoamérica, con 47 homicidios por cada 100.000 habitantes cada año.
"Son homicidios en los que a menudo nunca se sabe quién es el responsable", según ha denunciado Rivera, quien en relación con esta idea ha señalado que en estos territorios "ya se habla de feminicidio" como consecuencia de la "muerte masiva" de mujeres.
Además, la coordinadora del Centro de Derechos de las Mujeres de Honduras ha lamentado cómo este país "ha pasado de ser el patio trasero de la escalada militar de Estados Unidos en la zona, a convertirse en el territorio de las bandas organizadas y el narcotráfico".

Víctimas y actores
A su entender, "todo esto" unido a la situación de pobreza y exclusión que vive una parte muy importante de la población está conduciendo a que los jóvenes "sean al tiempo víctimas y actores de la violencia".
"Son víctimas porque son personas sin recursos, y que nunca han tenido una oportunidad para vivir y para formarse; pero también son actores de la violencia porque pronto son captados por el crimen organizado y se convierten en parte de éste", ha sentenciado.
Por su parte, Cristina de Benito, coordinadora de la zona norte de África de Manos Unidas, se ha referido a algunos de los proyectos que esta organización está impulsando en el continente africano. Al respecto, ha destacado la financiación de aparatos auditivos para niños discapacitados,una iniciativa de la que, según ha dicho, se están beneficiando unos 40 ó 50 niños anualmente desde 1997.
También ha resaltado la creación en Egipto de una casa donde se reagrupa a niños de todo el país durante 20 días con el fin de que vivan en un ambiente "sin violencia ni fanatismo y basado "en el respeto mutuo", así como otro proyecto que ha posibilitado la apertura de una biblioteca universitaria en Marruecos.
Finalmente, ha aludido a la iniciativa, llevada a cabo en Mauritania, de puesta en marcha de una cooperativa de mujeres adultas que se dedica al tintado de telas.
2008: 3148 muertes violentas (que se sepa)
2006 y 2007: 10279
61% de las muertes violentas son homicidios



Honduras: 120 feminicidios en el primer cuatrimestre de 2008




De la Redacción



México DF, 27 mayo 08 (CIMAC).- El creciente papel de las hondureñas como rehenes de la muerte en el último decenio podría ponerlas en la disyuntiva de agradecer o no ser mujeres, dice el Especial de Prensa Latina Mujeres del Tercer Milenio.



Bendecir su sexo, como escribiera la poetisa nicaragüense Gioconda Belli en su poema Y Dios me hizo mujer, deja muchas dudas ante la imparable ola de asesinatos femeninos en Honduras, donde el miedo forma parte de la rutina de las mujeres.



Datos del Centro de Derechos de la Mujer indican que en los primeros cuatro meses de 2008 murieron asesinadas al menos 55 mujeres, cifra que ubica al país en la tercera posición de Centroamérica. Pero el Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla asegura que son 120 los feminicidios a nivel nacional.



A partir del 2001, matar mujeres pasó a ser una especie de moda en este territorio. Más de mil 200 mujeres encontraron la muerte en manos de los hombres.



Según estadísticas oficiales, el 2007 constituyó el año con más víctimas por esta causa, con 195. La mayoría fue asesinada con armas de fuego, y en sus cuerpos se hallaron huellas de tortura y ejecución.



Las investigaciones forenses dan cuenta de que cada vez son más apreciables los rasgos de crueles asesinatos y violencia sexual, como el caso reciente de una joven a quien su esposo le cercenó sus dos manos.



Por la frecuencia de prácticas de tortura, Medicina Forense, en todas las muertes violentas de mujeres, exceptuando los accidentes, hace pruebas para comprobar si hubo violación.



También revisa detalladamente el cuerpo para identificar señas de malos tratos físicos anteriores, y comprobar si ha sido víctima de violencia doméstica y si las agresiones están relacionadas con el crimen.



Varios estudios indican que más de un 12 por ciento muere a manos de sus esposos, novios o amantes, y dentro del propio hogar, una muestra evidente del arraigado problema de género. La Policía Nacional Civil (PNC) asegura que cada día recibe entre 15 y 20 denuncias por abusos dentro de la misma casa y sólo en lo que va de año contabilizó más de dos mil 957 por abuso sexual.



IMPUNIDAD



Pero, si son lamentables los asesinatos, la impunidad en que quedan lo es igual. Recientemente la PNC reveló cómo el 45 por ciento de las mujeres que han acudido a denunciar algún tipo de maltrato hacia ellas fueron asesinadas antes del desarrollo de la investigación.



Sin embargo, la Dirección General de Investigación Criminal y el Poder judicial no dan cifras de la cantidad de asesinos detenidos, enjuiciados y condenados por estas muertes.



De acuerdo con el Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H), más del 90 por ciento de los asesinatos están en la impunidad. En el 10 por ciento restante hay investigación, y una cantidad mínima y desconocida llega a sentencia. En el 70 por ciento de los asesinatos no se sabe quién las mató.



En tal sentido, la directora del Instituto Nacional de la Mujer, Selma Estrada, afirma que la mayoría de las muertes registradas en el país son obviadas por los administradores de la justicia, lo cual crea un círculo vicioso.



Los abusadores se sienten protegidos ante la carencia de recursos judiciales que los condenen. En el amplio abanico del feminicidio que campea en Honduras a sus anchas no hay discriminación en cuanto a la edad, el origen social, racial o el nivel educacional.



Todas están expuestas al peligro de morir y, en el mejor de los casos, a quedar con las secuelas físicas o psicológicas que pueden emanar de este tipo de hechos.



A criterio de representantes de organismos defensores de las mujeres, las muertes se producen porque no hay campañas que aboguen por el amparo de ellas ni una política de Estado que las proteja.



Un Informe sobre Feminicidios en Centroamérica, del Consejo Centroamericano de Procuradores de Derechos Humanos y del Instituto Interamericano dedicado al tema, señala que la tasa de esos crímenes en el país fue de 4.69 por cada 100 mil hondureñas en 2007.



La directora ejecutiva del CEM-H, Suyapa Martínez, subraya que es en el cuerpo de las mujeres donde los hombres saldan sus cuentas de guerra.



Las mujeres son saldos de guerra, remarca. Cuando hay pleitos con familiares, esposos, hermanos, por cuestiones de venganza matan a la hija, esposa y hermana, porque hemos sido tomadas como rehenes de la muerte, finaliza el Especial de Prensa Latina Mujeres del Tercer Milenio.


1018 mujeres asesinadas desde 2002 (datos del Centro de Derechos de la Mujer en Honduras)
http://www.e-leusis.net/content/news/News_Item.asp?content_ID=856

martes, 7 de octubre de 2008

Student Life

Corto de animación para la reflexión...