martes, 18 de noviembre de 2008

LaRouche advierte

La farsa que montó Bush el fin de semana nos acerca más al infierno
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Lyndon LaRouche declaró el 16 de noviembre que la farsa que representó el G20 el sábado anterior nos acerca mucho más al infierno. "El hecho de que la reunión tuviera lugar fue malo. Todo alrededor de eso fue malo", declaró LaRouche contundente. "El sistema se desintegra ahora. Se acabó, y a menos que haya un cambio de dirección, encaramos el infierno en la tierra por generaciones en el futuro. Y, hasta ahora, todos dicen: 'No haremos nada al respecto'. Si juegan con esas reglas, significa el fin del mundo", concluyó LaRouche.

"Si alguien se percata del hecho de que ha venido comportándose como uno necio y cambia, y hace lo que no he cesado de decir que tiene que hacerse, podemos cambiar las cosas", continuó LaRouche. "El sistema mundial está en proceso de desplomarse. A menos que tomemos ciertas medidas prescritas, el mundo se va al infierno en virtud de la inacción". El 15 de noviembre, la dizque dirigencia del planeta "no actuó... del modo que advertí en repetidas ocasiones".

"Tenemos que enfrentar el hecho de que la oligarquía británica está inmoralmente demente. El antiguo régimen de Gran Bretaña se viene abajo. Ha pasado antes en la historia. Al observar con detenimiento la farsa de ayer en Washington, uno claramente ve las implicaciones. El hecho de que el sistema se viene abajo se reconoce en general, sin embargo, se tomó una decisión, una resolución de no hacer nada por impedir el derrumbe que ahora arremete. Por ende, debe parecer que estos gobiernos preferirían morir y permitir que miles de millones sufran una muerte horrible junto ellos, antes que cambiar el sistema".

Londres Advierte del asesinato de Obama

LaRouche indicó un segundo peligro grave e inminente. "Si siguen de cerca la maquinaria de propaganda británica, verán cuánto afán se le dedica a las fuentes británicas que predicen el próximo asesinato del Presidente electo de Estados Unidos". LaRouche explicó: "Yo conozco el carácter del Imperio Británico. Lo he estudiado desde sus inicios, del modo que también he estudiado los imperios antiguos. Sé que los británicos no nada más anunciarán el mentado peligro de que asesinen al Presidente electo. ¡Lo harán realidad! Están usando su maquinaria propagandística para crear la expectativa de semejante asesinato. Por consiguiente, tenemos que parar ese magnicidio que tienen planeado los británicos, ya, o sus consecuencias sacarán del programa todo lo demás y arrojarán a Estados Unidos y, por extensión, al resto del mundo, a un estado de caos absoluto".

Y advirtió: "Todo lo que escucho va en esa dirección".

Luego LaRouche regresó a lo de la farsa que montó Bush el sábado: "Esta farsa de Bush no consiguió nada. El resultado más probable es que detone ahora, en las próximas horas, la siguiente fase explosiva del ya inminente derrumbe general del sistema global entero. Ya hay indicios de que semejante crac ha comenzado, en informes anteriores del golfo Pérsico. El riesgo de que tengamos un gran derrumbe de hasta 25% de todos los fondos especulativos también es muy real e inminente, al cumplirse el plazo para que los inversionistas retiren sus fondos. La actuación del G20, que algunos consideraron como el "canto del cisne" para George W. Bush, en realidad equivalió a un beso colectivo de despedida para la civilización".