viernes, 11 de diciembre de 2009

Los eugenistas comienzan a liberar el debate de la superpoblación en los medios.

Me ha parecido interesante este artículo de www.sostenible.cat

Población, ¿la crisis oculta?
Paul Ehrlich recibe el premio Margalef de ecología 2009 y participa en una jornada sobre el peligro de colapso global

Una vez un viejo geólogo ya retirado me dijo que "todo el mundo admite que la población es un factor muy importante, pero nunca tiene la culpa de nada". La expresión es un reflejo del tabú que existe en torno a la cuestión poblacional. Es lo que los anglosajones llaman un "hot button", un asunto capaz de suscitar posiciones enconadas y un debate intenso y emocional. En algunos círculos, hablar siquiera de sobrepoblación es suficiente para que lo tachen a uno de nazi o defensor de la eugenesia.

Algo parecido le sucedió a Paul Ehrlich, un biológo estadounidense que en 1968 (¡el año en que yo nací!) escribió The Population Bomb. El libro contenía afirmaciones muy duras, como que el mundo sufriría grandes hambrunas en los años 70 que provocarían que cientos de millones de personas muriesen de hambre. Aunque demasiadas personas han muerto de hambre desde entonces, es evidente que las predicciones de Ehrlich no se hicieron, felizmente, realidad.

Esta misma semana Paul Ehrlich ha recibido de manos de la Generalitat de Catalunya el premio Ramon Margalef de ecología, y aprovechando su paso por Barcelona fue el invitado estrella en la jornada "Humans In Biosphere: can we do better to avoid the global collapse?".

Ehrlich empezó hablando de lo poco que la población en general comprende acerca del funcionamiento del mundo, de la relación entre los recursos naturales, la energía y nuestro bienestar, y de los esfuerzos que algunas naciones, como EE.UU., dedican a proteger las fuentes energéticas estratégicas (como el petróleo de Oriente Medio). Una síntesis de cómo funciona este sistema fue propuesta por Ehrlich en su ecuación I PAT, I = P x A x T (donde I es el Impacto medioambiental, P es Población, A es Abundancia (o riqueza) y T es Tecnología.

Es esta fórmula la que permite a Ehrlich afirmar que son los países ricos los más superpoblados, pues son los que más recursos gastan, a pesar de estar en minoría demográfica. Y dado que las tendencias demográficas cambian lentamente, Ehrlich propone que es mucho más fácil variar el resultado de la ecuación mediante un cambio de comportamiento que ponga coto al sobreconsumo de recursos. Es una propuesta efectiva y que además evita poner el acento en solo una parte de la ecuación, la polémica demografía.

'Ehrlich afirma que son los países ricos los más superpoblados, pues son los que más recursos gastan, a pesar de estar en minoría demográfica'
No obstante, para Ehrlich la situación sigue siendo preocupante, algo que se encargaron de recordar el resto de ponentes. El físico Enric Llebot afirmó que el cambio climático es ya un proceso irreversible y que la mitigación será insuficiente, ya que estamos incluso peor que los peores escenarios propuestos por el IPCC. El geólogo Mariano Marzo presentó la realidad energética, la fuerte tendencia al aumento del consumo, especialmente del carbón, y la casi imposible tarea de sustituir los combustibles fósiles a tiempo por energías renovables, concluyendo que sin un cambio en el modelo de desarrollo no habrá una solución satisfactoria para todos. El economista Jordi Roca recordó que la explosión demográfica se había atenuado en las últimas décadas y que el modelo de transición demográfica, en el que los países industrializados disminuyen su tasa de mortalidad y también de natalidad, no tiene porque implicar el sobreconsumo de recursos, ya que intervienen otros factores, como el acceso de la mujer a la educación y a los métodos de contracepción.

Tanto Ehrlich como el resto de ponentes apostaron por un cambio de paradigma, denunciando el engaño del llamado "desarrollo sostenible" (realmente el imposible "crecimiento sostenible") y apostando por una mejora del bienestar social en vez de perseguir a toda costa el crecimiento económico. El dogma imperante del crecimiento infinito también se presentó como un obstáculo para solucionar las crisis múltiples que amenazan a la humanidad, y dado que la mayoría de la población del planeta no disfruta del bienestar que sí tenemos los ricos, una radical moderación del consumo y un decrecimiento efectivo debe empezar entre nosotros.


Entrevista a Paul Ehrlich en: ElPais (de la mafia , claro)

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Tener/hijos/egoista/irresponsable/elpepisoc/20091106elpepisoc_2/Tes

También hay bastantes conferencias y videos en Youtube y Google.