lunes, 16 de marzo de 2009

Cuarta guerra mundial.Imperio global contra el "Tercer Mundo".El obispo Williamson vaticina una tercera guerra mundial

Resumen de
LA CUARTA GUERRA MUNDIAL
El Imperio Global contra el Tercer Mundo.


Con la muerte del presidente Franklin Delano Roosevelt las fuerzas progresistas de Estados Unidos fueron progresivamente desplazadas del poder por los grupos reaccionarios, cambiando radicalmente las políticas que le dieron grandeza a su país y prestigio a la democracia norteamericana, que ambicionaba terminar con las prácticas colonialistas del Imperio Británico.

Roosevelt era un decidido anticolonialista, que apoyándose en los sectores del capitalismo industrial había rescatado a su país mediante el Nuevo Contrato (New Deal) del desastre de la Gran Depresión generado por el capitalismo financiero, instalando en su país el Estado Benefactor y decidiendo que después de la Segunda Guerra Mundial eliminaría el colonialismo como modelo político mundial y en lugar de expoliar a los países vencidos les daría todo el auxilio para que reconstruyeran sus países devastados, eliminando así el resentimiento que generaba nuevas guerras.

Harry Truman, queda en manos de los sectores reaccionarios, aliados a los sectores colonialistas británicos que progresivamente toman más controles del poder en la nueva potencia mundial, imponiendo sus prácticas genocidas, comenzando por el lanzamiento de la bomba atómica sobre un Japón ya derrotado por la abrumadora desventaja en la relación de fuerzas convencionales. La bomba atómica se lanzó para impedir que la Unión Soviética interviniera en la guerra con ese país, y en realidad fue el primer acto de la Tercer Guerra Mundial que esos grupos reaccionarios impulsaron, convirtiendo el acuerdo de Yalta, destinado a llevar el progreso a toda la Humanidad en la pesadilla de la bipolaridad, que tuvo al mundo en vilo ante la posibilidad de la hecatombe nuclear.

Una vez a cargo del poder político en Estados Unidos, los sectores colonialistas se dedicaron a desmantelar a la sociedad progresista norteamericana. MacCarthy instaló el miedo en los sectores intelectuales, el agente de la inteligencia británica Aldus Huxley reinició en Estados Unidos la estrategia de degradación de la población mediante el consumo masivo de drogas, instalando la costumbre de consumir LSD entre los sectores intelectuales de la costa oeste de Estados Unidos, en base a la experiencia que obtuvieron los británicos en la sumisión de China mediante el consumo de opio en siglo anterior. Progresivamente el Estado Benefactor es sustituido por el Capitalismo Salvaje, el mercado industrialista es desplazado del control de la economía por las reglas usurarias, rentistas y especulativas propias de las oligarquías británicas y el desarrollo mundial propuesto por Roosevelt para sacar a todos los países del la miseria es sustituido por el neocolonialismo genocida.

Es así como el poder económico, político y cultural se concentra progresivamente en un grupo cada vez más restringido de personas, el Directorio Global integrado por los principales accionistas de las instituciones financieras mundiales, de las empresas que explotan los recursos naturales, usufructúan la renta de los servicios públicos y manejan el movimiento especulativo de monedas, acciones y títulos en las principales bolsas de comercio del mundo.

El poder político de estos sectores les brinda el control de las poderosas fuerzas armadas de la alianza de Estados Unidos con los países del Commonwealth, en especial Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelandia, apoyados en algunas aventuras por Francia, otro de los imperios colonialistas derrotado en la Segunda Guerra. Sus servicios de inteligencia trabajan en forma coordinada, los servicios franceses se especializan en la infiltración en los grupos de izquierda y los norteamericanos operan especialmente en los sectores de las fuerzas armadas.

El Directorio Global actúa en todo el mundo gracias a numerosas organizaciones de alcance mundial, que siempre presentan "Dos caras": una que muestra loables fines, que sirven para generar aceptación pública, y otra cara que permanece en las sombras, pero es la que se ocupa de los verdaderos fines, los que favorecen los propósitos de este siniestro Directorio Global. La mayor parte de las Organizaciones de las Naciones Unidas, pertenecen a esta red de instituciones, en especial el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y las Fuerzas de Paz. Empresas privadas como la CNN, prácticamente toda la industria de las comunicaciones masivas norteamericanas, las principales universidades de Estados Unidos e Inglaterra, y los empresas de telecomunicaciones son piezas centrales de este dispositivo.

La ideología oligárquica del Directorio Global tiene profundas raíces en la historia, se remonta la final de la Edad Media, cuando Bizancio instala colonias en Génova y Venecia, que pronto se convierte en fuertes plazas comerciales. Con el dinero acumulado por este tráfico se convierten los prestamistas de la nobleza europea, fomentando guerras para que estos se endeuden, y fomentando el exterminio de los pueblos vencidos.

Esta oligarquía genovesa-veneciana se desplazó luego al norte de Inglaterra, y se hizo fuerte en ese país, instalando sus métodos en la aristocracia británica, que desde entonces es el núcleo más poderoso generador de la ideología racista, genocida y depredadora cuya expresión más refinada la constituyó la Compañía de las Indias Orientales. Sus ideólogos, con Adam Smith a la cabeza, inventaron todos los dogmas de economía política que hoy sirven para generar y justificar el desastre humanitario y ambiental que está generando el neoliberalismo en todo el mundo.

La Cuarta Guerra Mundial, a la cual por sus características podemos llamar Guerra Sórdida, comenzó al mismo tiempo que la Guerra Fría. En realidad la confrontación Este-Oeste enmascaró una confrontación mucho más letal: la guerra que el Imperio Global desplegó contra el Tercer Mundo.

La oligarquía del Directorio Global considera que el incremento de la población y el eventual progreso de los países del Tercer Mundo amenaza su hegemonía en los asuntos mundiales, porque esto limitaría su capacidad para seguir incrementando su riqueza y un dominio que les permite explotar sus recursos y esquilmar a sus pueblos sin contención alguna. En esto el capitalismo financiero es ideológicamente opuesto al capitalismo industrial, que requiere el crecimiento de los mercados para aumentar sus ganancias por la venta de sus productos y servicios. La actividad especulativa es esencialmente opuesta a la actividad productiva y no requiere un crecimiento de los mercados sino de los intereses y los préstamos. Sin embargo, ambos grupos de multinacionales están dispuestos a explotar los recursos naturales de los pueblos del Tercer Mundo, y a sacar todo el dinero posible de los bolsillos de sus habitantes.

Pueden diferenciarse TRES OBJETIVOS CENTRALES:

  1. DISMINUIR LAS POBLACIONES de los países del Tercer Mundo, usando diferentes métodos genocidas, tales como el Genocidio Pasivo, obtenido con la promoción de políticas de control de la natalidad y destrucción de las familias en el Tercer Mundo. También usan diferentes métodos de Genocidio Activo, a través de diferentes maneras de generar enfermedades, incrementar la mortalidad infantil, provocar conflictos bélicos, desarrollar políticas económicas que impiden que grandes sectores de la población tengan ingresos suficientes, entre otras modalidades.
  2. OBTENER EL CONTROL DE LOS RECURSOS NATURALES de los países del Tercer Mundo tales como el agua y las tierras fértiles incontaminadas o las ondas electromagnéticas o los recursos minerales, que son cada vez más escasos y necesarios, y son la base estructural de los grandes beneficios de los países industrializados, que verían alterado todas sus economías si los precios de estos recursos aumentaran, siendo el petróleo un ejemplo paradigmático de esta situación. Para lograr esto usan todas las Formas de Guerra mencionadas más adelante.
  3. SUBORDINAR EL SISTEMA PRODUCTIVO DE LOS PAISES DEL TERCER MUNDO AL CONTROL DEL DIRECTORIO GLOBAL, lo cual constituye el principal objetivo de la llamada Globalización, de manera que el control político, cultural , económico, laboral, educativo, sanitario, urbanístico y emocional quede en manos de los grandes intereses de las corporaciones multinacionales, que decidirán a quien darán trabajo y a quien no, o sea quienes vivirán y quienes morirán de hambre y miseria.

Para llevar a cabo estos tres objetivos centrales los estrategas del Imperio Global han desarrollado planes de largo plazo, y después de la descolonización política que siguió a la Segunda Guerra Mundial, paulatinamente establecieron el despliegue neocolonial de la Cuarta Guerra Mundial, para lo cual desarrollaron cuatro formas de guerra diferentes y profundamente interrelacionadas: La Guerra Psicológica, la Guerra Económica, la Guerra Política y la Guerra Física.

  • El campo de la Guerra Psicológica, es implementado mediante la invasión de un verdadero Ejército Cultural destinado a ganar la batalla dentro de las mentes de la población invadida, para lo cual manejan las agencias noticiosas nacionales e internacionales, toman el control accionario de los medios de comunicación masiva, son los propietarios de las redes de satélites de comunicaciones, y hacen hablar en favor del imperio a los formadores de opinión de los países invadidos, contratándolos por diversos medios. La Guerra Psicológica genera "climas" en las poblaciones atacadas, gracias a los cuales, por ejemplo, se impulsa a los jóvenes más capacitados a emigrar o a estudiar en centros universitarios imperiales, deteriora la confianza en los gobiernos preparando el terreno para golpes de Estado ya sean militares, "de mercado" o institucionales, apoyandose en los grupos políticos dispuestos a vender a su Patria. Esta forma de guerra es la que abre el campo y disimula a las otras formas de Invasión Imperial, entre las que encontramos:
  • La Guerra Económica, está destinada a impedir cualquier desarrollo, o a desarmar el logrado por los países invadidos, para eso cuentan como principal fuerza ofensiva a un verdadero Ejército Financiero, destinado a obtener el control monetario y financiero de sus economías. Este ataque integral, también tiene la finalidad de destruir las capacidades de los Estados para mantener y mejorar la estructura sanitaria, los sistemas de saneamiento, la alimentación adecuada de su población, y el desarrollo de su industria y su infraestructura, buscando empujar a la mayor parte de la población hacia condiciones de vida miserables, en "villas miseria", convertidas en verdaderos campos de exterminio para la población pobre, en especial para los niños, privados de alimentos, educación, viviendas y condiciones sanitarias adecuadas.
  • Otro aspecto de la confrontación es la Guerra Política, que el Imperio lleva a cabo mediante alianzas con las oligarquías locales y la liquidación de los líderes políticos nacionales y populares mediante el ataque de un verdadero Ejército de la Corrupción, que convierte a los gobiernos de las Repúblicas atacadas en verdaderos regímenes mafiosos, controlados por bandas de delincuentes públicos. Una variante cada vez más importante de esta forma de guerra es la Guerra Legal, mediante la cual quieren someter a las naciones soberanas a los tratados internacionales impuestos a los gobiernos, cuyas controversias deben ser resueltas en foros internacionales obedientes a las condiciones imperialistas.
  • La cuarta forma de ataque es la Guerra Física, que presenta actividades diferentes destinadas a reducir las poblaciones de los países atacados, ya sea evitando los nacimientos, provocando muertes evitables, generando enfermedad y discapacidad en los pueblos del Tercer Mundo para lo cual desarrollan distintas estrategias, entre las que podemos distinguir:
  • Las Confrontaciones Armadas, o formas de guerra convencional que se detallan en el capítulo nueve.
  • La Guerra Química, cuyo ataque se basa en la proliferación de tóxicos que terminan debilitando y enfermando a nuestros pueblos, en especial los jóvenes, ya sea por los estupefacientes como la heroína, el LSD y la marihuana, y los euforizantes como la cocaína, además de adicciones letales como el tabaco y el alcohol.
  • La Guerra Bacteriológica, que se manifiesta con el crecimiento de las enfermedades endémicas como la tuberculosis, la malaria, el mal de Chagas, SIDA, paludismo, infecciones intestinales crónicas, además del crecimiento de peligro de epidemias al degradarse las condiciones ambientales y del hábitat humano.
  • La Violencia Social creciente, establece un nuevo frente de batalla, donde los medios de comunicación promocionan y entrenan a los jóvenes marginados en acciones cada vez más agresivas contra sus compatriotas, a esta forma de muerte podemos sumar los accidentes viales y laborales evitables, las enfermedades generadas por el estrés, entre otras.
  • Un caso extremo es la Guerra Civil entre compatriotas consecuencia de la marginación política de los grupos que impulsan una distribución más justa de los bienes sociales, o bien fomentando disidencias entre vecinos, etnias, culturas o religiones diferentes para que los pueblos del Tercer Mundo se maten entre sí.
  • Además, como último recurso, existe el dispositivo bélico de Intervención Colonial, para lo cual el Imperio Anglosajón organizó un sistema de Fuerzas Armadas Combinadas que opera bajo la bandera de la Naciones Unidas o de la OTAN.

La combinación de estos medios se dirige fundamentalmente a lograr los tres objetivos estratégicos mencionados, pero también existen infinitos objetivos secundarios que responden a la polifacética gama de intereses de las distintas estructuras del Imperio Global.

En el texto completo del libro se describen en profundidad estas alternativas, se reproducen documentos que prueban estas afirmaciones.

Esta dramática situación por la que atraviesa el mundo, llega en un momento en que el Capitalismo como sistema de organización económica se encuentra agotado, porque esta modalidad que comienza hace diez mil años, con la invención de la agricultura, que posibilitó, por primera vez en la historia humana, acumular los excedentes necesarios como para pasar de una civilización tribal - basada en una subsistencia subordinada a su capacidad de adecuación al medio ambiente - a una civilización agroindustrial, donde la producción generaba excedentes cuyo control otorgaba el poder dentro de las sociedades, en otras palabras, una civilización cuyo control político se basa en el manejo de la escasez de bienes y servicios. Hoy la tecnología genera bienes sobreabundantes y la conciencia humana universal ya no tolera la concentración de excedentes a costa de la miseria de miles de millones de seres humanos, por lo que es necesario desarrollar un nuevo modelo de organización social. Dicho MODELO POSTCAPITALISTA se describe en el libro EcoDemocracia.


Williamson vaticina una "devastadora" guerra mundial

El obispo rehabilitado por el Papa augura una "batalla de sangre" en la Iglesia

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El obispo Williamson, excomulgado por Juan Pablo II, fue rehabilitado en enero por Benedicto XVI. - REUTERS
JESÚS BASTANTE - MADRID - 10/03/2009 08:00

Si alguien esperaba que tras las sucesivas admoniciones de la Santa Sede, la Fraternidad San Pío X o la justicia argentina, el obispo negacionista Richard Williamson daría marcha atrás en sus tesis, o que al menos mantendría un prudente silencio, se equivocaba. El polémico prelado uno de los cuatro que excomulgó Juan Pablo II en 1988 y rehabilitó Benedicto XVI el pasado 24 de enero ha profetizado desde su blog "un nuevo 11 de septiembre", como anticipo a "una devastadora tercera guerra mundial". A su vez, vaticina "una batalla de sangre" en la Iglesia católica, devorada "por las ruinas derivadas del Concilio Vaticano II".

"El mundo occidental y sus políticos están tan fuera de la realidad que sólo una devastadora tercera guerra mundial podría devolverlos a ella: la guerra se presentará como la única posible salida de los insolubles problemas económicos", añade el obispo ultratradicionalista, quien desde hace dos semanas se encuentra en Reino Unido, tras ser conminado a abandonar Argentina.

"Una nueva era de mártires está ante nosotros"

"Una nueva era de mártires está ante nosotros", añade el obispo en su blog, donde ve la crisis económica como "únicamente el inicio" de la trágica y definitiva gran guerra. "Otro 11 de septiembre puede ser fabricado para comenzarla", augura el obispo negacionista.

Williamson no oculta sus críticas a lo que denomina el "desastre de la Iglesia", en especial, tras "el Concilio Vaticano II, que ha puesto en descomposición la fe y los cerebros". Hay que recordar que, para regresar a la comunión con Roma, los obispos lefebvristas deben reconocer en su totalidad la autoridad del Concilio, algo que, por el momento, no tienen pensado hacer.

Williamson tampoco se detiene aquí. "La Iglesia oficial ha dejado de combatir la herejía, y los católicos han vuelto a combatir bestias sin cerebro en la arena", asevera el polémico prelado, para quien la Iglesia de Roma "necesita tanto amigos serios como enemigos". Respecto a la seriedad de estos últimos, afirma tajante que "no puede ser probada con meras palabras, sino con la sangre".

El Personaje

Negacionista
Richard Williamson, de 58 años, desató un gran escándalo al cuestionar la existencia de las cámaras de gas en los campos de concentración nazis, y negando el Holocausto.

Polemista
Williamson declaró que los atentados del 11-S fue obra de EEUU y que no se podía dialogar con los judíos, “responsables” de la muerte de Cristo.

Rebelde
Tras rehabilitarlo, Roma exigió a Williamson que pidiera perdón por sus declaraciones. Sus excusas posteriores han sido “insuficientes” para la Santa Sede.