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miércoles, 22 de abril de 2009

Asesinatos y campos de concentración: Una tragedia descomunal se está produciendo en Sri Lanka

Arundhati Roy
The Guardian


El horror que está en marcha en Sri Lanka ha sido posible gracias al silencio que lo rodea. Casi no existe información en los principales medios locales o internacionales sobre lo que está sucediendo




El horror que está en marcha en Sri Lanka ha sido posible gracias al silencio que lo rodea. Casi no existe información en los principales medios de información indios, e incluso en la prensa internacional, sobre lo que está sucediendo allí. El por qué, debería ser motivo de grave preocupación.



A partir de la escasa información que se filtra, parece que el gobierno de Sri Lanka se está sirviendo de la propaganda sobre la “guerra contra el terrorismo” como tapadera para desmantelar cualquier rastro de democracia en el país, y cometer crímenes inconfesables contra el pueblo tamil.



Basándose en el principio de que todo tamil es un terrorista salvo que él o ella puedan probar lo contrario, zonas civiles, hospitales y refugios están siendo bombardeados y convertidos en zona de guerra. Estimaciones fiables establecen el número de civiles atrapados por encima de los 200.000. El ejército de Sri Lanka está avanzando, armado con tanques y aviones de combate.



Mientras tanto, existen informes oficiales relativos a varios “establecimientos de acogida” para albergar a los tamiles desplazados en los distritos de Vavuniya y Mannar. Según un informe del Daily Telegraph, esos establecimientos “serán centros de retención forzosa para todos los civiles que huyen de los combates”. ¿Se trata de un eufemismo para decir campos de concentración?



Mangala Samaraveera, ex primer ministro, declaró al Telegraph: “Hace unos meses el Gobierno empezó a registrar a todos los tamiles de Colombo basándose en que podrían ser una amenaza para la seguridad, pero esa actuación podría tener otros objetivos, como los nazis en los años 1930. Básicamente están tachando de potenciales terroristas a toda la población civil tamil”.



Habida cuenta de su objetivo declarado de borrar del mapa a los Liberation Tigers(1) del Tamil Eelam(2), la malevolente destrucción de civiles y “terroristas” parece indicar que el gobierno de Sri Lanka está a punto de cometer lo que podría llegar a ser un genocidio. Según una estimación de la o­nU, ya han sido asesinados varios miles de personas. Otros miles más están gravemente heridas. Los pocos informes de testigos presenciales que han salido a la luz son descripciones de pesadillas infernales.



Lo que estamos presenciando, o deberíamos decir que está sucediendo, en Sri Lanka- y que tan eficazmente se está ocultando a la opinión pública- es una descarada y abierta guerra racista. La impunidad con la que el gobierno de Sri Lanka puede cometer esos crímenes, en realidad encubre el prejuicio racista profundamente arraigado que es precisamente lo que en primer término ha llevado a la marginación y alineación de los tamiles de Sri Lanka. Ese racismo tiene una larga historia- de ostracismo social, bloqueo económico, pogromos y torturas. La naturaleza brutal de una guerra civil que dura décadas, iniciada como una protesta pacífica, tiene sus raíces ahí.



¿Por qué este silencio? En otra entrevista, Samaraveera decía que “hoy, los medios de información independientes son prácticamente inexistentes en Sri Lanka”. Él hablaba de los escuadrones de la muerte y de “secuestros con furgonetas blancas” que habían “aterrorizado” a la sociedad. Los disidentes, entre ellos varios periodistas, habían sido secuestrados y asesinados.

La Federación Internacional de Periodistas acusa al gobierno de Sri Lanka de servirse de una combinación de leyes antiterroristas, desapariciones y asesinatos para silenciar a los periodistas.

Existen inquietantes pero no confirmados informes de que India está prestando material y apoyo logístico al gobierno de Sri Lanka en estos crímenes contra la humanidad.

Si los informes son ciertos, es algo vergonzoso. ¿Qué pasa con los gobiernos de otros países? ¿Pakistán? ¿China? ¿Qué están haciendo para mejorar o para empeorar la situación?



En el Estado indio de Tamil Nadu, la guerra en Sri Lanka ha inflamado los ánimos y ha provocado la inmolación de diez personas. La cólera y la angustia públicas, auténticas en gran parte, otras cínicas por la manipulación política, se han convertido en un asunto electoral.



Resulta extraordinario que está preocupación no haya llegado al resto de la India. ¿A qué se debe el silencio en nuestro país? Aquí no existen “furgonetas blancas para secuestrar”, el menos no en relación con este asunto. Dada la envergadura de lo que está sucediendo en Sri Lanka, el silencio es inexcusable. Más aún habida cuenta de la larga historia de irresponsable implicación en el conflicto por parte del gobierno indio, a favor unas veces y en contra otras de una de los dos partes. Algunos de nosotros, incluida yo misma, que deberíamos haber hablado claro mucho antes, no lo hemos hecho simplemente por falta de información sobre la guerra.



Así que, mientras los asesinatos continúan, mientras se encierra en campos de concentración a decenas de miles de personas, mientras otras 200.000 se enfrentan a la hambruna, y se espera que ocurra un genocidio, existe un silencio letal en este enorme país.



Se trata de una tragedia humanitaria descomunal. El mundo debe intervenir. Ahora. Después será demasiado tarde.


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Traducido del inglés para La Haine por Felisa Sastre
Arundhati Roy vive en Nueva Delhi. Es la autora del “Dios de las pequeñas cosas” y de “Power Politics” (South End Press).

Notas

1. N.T. Organización nacionalista que aspira a un Estado independiente Tamil.

2.N.T.: Nombre asignado por los nacionalistas tamiles al estado tamil que quieren constituir en el Norte y Este de la isla de Ceilán (Sri Lanka).

miércoles, 15 de abril de 2009

Palestina sigue siendo el problema , por John Pilger.

Increible la parte que entrevista al tiparraco sionista , no tiene vergüenza y no sabe donde meterse antes las preguntas del periodista; sale por los cerros de Úbeda y divaga constantemente , alegando , para más inri , que el mundo ha cambiado desde el 11-S y cosas así.

Magníficas las descripciones y definiciones de terrorismo.
Merece la pena verlo para entender el problema. El documental es absolutamente imparcial, al menos para mí. El documental es en inglés con audio catalán y subtítulos en castellano













ENTREVISTA: ELÍAS KHOURY Escritor y periodista

"Mi tema son los palestinos, su derecho a tener una vida decente"

ANDREA AGUILAR - Nueva York - 12/04/2009

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A los 17 años, unos compañeros de instituto llevaron a Elías Khoury (Beirut, 1948) al campo de refugiados donde vivían. Así descubrió la realidad cotidiana de los miles de palestinos que desde 1948 vivían en Beirut. Y se unió a los movimientos clandestinos que surgían en los campos. En 1968, este escritor, uno de los más respetados en el mundo árabe, llegó a Jordania. Se unió a Al Fatah y comenzó a trabajar en una revista.

La noticia en otros webs

Khoury creció en una familia cristiana pero, agnóstico declarado desde joven, regresó a Líbano y luchó en la guerra civil, donde a consecuencia de una herida perdió temporalmente la vista. Trabajó junto a los poetas Adonis y Mahmoud Darwish en revistas como Shu'un Falastinia (Palestine Affairs) y Al Karmel. En Beirut estudió historia y en París, sociología. A Nueva York llegó de la mano de su amigo Edward Saïd. Ha escrito 11 novelas y 4 libros de crítica literaria y dirige el suplemento literario del principal diario libanés, An-Nahar Daily.

En 1998, Khoury publicó La cueva del sol (Alfaguara), la gran novela sobre el éxodo palestino que ahora se ha traducido al castellano. De esta obra, en la que trabajó siete años y de la influencia que ha tenido en su vida, habla en un café del Village, próximo a la New York University donde imparte clases de literatura. Le preocupaba la recepción que el libro -ajeno "al lenguaje de propaganda política"- tendría entre el público palestino. En cientos de debates ha comprobado que muchos lo sienten como propio y confunden realidad y ficción. "El lector suma o quita, proyecta. La literatura abre la imaginación", dice.

La idea original que Khoury tenía de La cueva del sol era escribir sobre un hombre que marcha a Líbano y sobre su mujer que se queda en Galilea y los peligros para encontrarse. Pero pronto comprendió que el Nakba, el éxodo palestino de 1948, nunca había sido contado. "Tuve que empezar de cero y recoger detalles de aquello, aunque no fuera el elemento principal del libro". Khoury regresó a los campos de refugiados. Una mujer mayor le proahijó y poco a poco se abrieron las puertas. "Empecé a entender cómo habla la gente, cómo imagina y cómo recuerda. Cuando se ha sufrido un gran trauma no se puede hablar de ello". Y por el camino también descubrió al otro, a la parte israelí. "No puedes integrarle en tu historia si no le comprendes".

El escritor defiende el poder de la ficción. "Las historias son el único refugio para los oprimidos. Se trata de dar voz a los que no la tienen. Mi tema no es Palestina, sino los palestinos. Me interesa su derecho a tener una vida decente. Contar cómo se les ha tratado en el mundo árabe ha sido una de mis luchas". Khoury distingue entre trauma y nostalgia. "Para un palestino en Jordania en Líbano o en Gaza la historia no es un recuerdo, sino presente. Han pasado 61 años bajo las mismas condiciones. Hablamos mientras la catástrofe se prolonga". Pasó mucho tiempo con aquellos personajes y no descarta volver a encontrarse con ellos. "No soy un portavoz de los palestinos, sólo intentó contar la catástrofe de una gente que pertenecía a una nación que ha desaparecido".La novela 'La cueva del sol', sobre el éxodo palestino, se edita en castellano

lunes, 16 de marzo de 2009

Más de Alex Jones (subtítulos en castellano)

Alex Jones y Zeitgeist (propaganda new world order ?)



Estado policial




The Obama Deception

martes, 3 de marzo de 2009

Ron Paul. Acabemos con la Fed!! ¿Qué tal si ? .Obama y sus intenciones sobre Irán. USA y propuesta de reclutamiento obligatorio.

Muestra clara de las intenciones en política exterior de los que continúan gobernando EEUU. Confirmando que Obama es un títere más en el guiñol. Buena lavada de cara del sistema.






Especial Alex Jones

Por gentileza de New World Noticias

New World Order



Guerra biológica y exterminio de la población





Ley Marcial



Estado policial



Barack Obama



Wall Street Journal



Religión y Nuevo Orden Mundial



Alex Jones y Freeman , ocultismo illuminati



Alex Jones y Texe Marrs .Misterios Illuminatis , Sacrificios Rituales



Agentes desinformadores



Alex Jones , predicción ataques 11/S

sábado, 10 de enero de 2009

Así será el año 2009

Así será el año 2009
Le Monde Diplomatique

www.rebelion.org
“Balas para los jóvenes, dinero para los bancos.” Este expresivo grito de ira de los amotinados de Grecia bien pudiera oírse, a lo largo de 2009, en otras ciudades europeas. Porque el año que empieza se va a caracterizar, como consecuencia de los despidos masivos que está causando la crisis, por un fuerte descontento social. Y éste desembocará en huelgas, manifestaciones y enfrentamientos que las elecciones europeas de junio próximo no calmarán.
Numerosos jóvenes - estudiantes o no -, son concientes de que su destino es ir a dar a la mar de la precariedad (“generación 700 euros”) o del desempleo. Desean hacer tabla rasa. Algunos se sienten de nuevo atraídos por los movimientos libertarios. En la atmósfera de lucha social que se avecina, las filas del anarquismo podrían engrosar i . Como en los años 1930…
Aunque en materia de política internacional no caben supersticiones, los años terminados en 9 son a menudo convulsivos. Basta con observar que, a lo largo de éste, se conmemorarán : los 10 años de la revolución bolivariana de Venezuela (febrero); los 20 de la caída del muro de Berlín y de la implosión del bloque soviético (noviembre); los 30 de la “revolución islámica” de Irán (febrero); los 40 de la “revolución libia” del coronel Gaddafi (septiembre); los 50 de la revolución cubana (enero); los 60 de la revolución china (octubre); los 70 de la derrota de la República española en la Guerra civil (abril) y del inicio de la Segunda Guerra Mundial (septiembre); y los 80 de la crisis de 1929 y de la Gran Depresión…
Sin duda, la recesión económica será también la principal característica del año que comienza. Porque los efectos del triple crack de la construcción, de los bancos y de las Bolsas golpearán de lleno a la economía real.
En ese contexto de descontento social, ¿representa el nuevo Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, una luz de esperanza? Menos de lo que creímos. S u equipo económico, en el que figuran varias personalidades ultraliberales responsables en parte de la crisis actual – como Robert Rubin, Lawrence Summers o Timothy Geithner –, no estará a la altura para cambiar las cosas.
Además, parece evidente ya que la nueva Administración Obama será de centro-derecha, es decir más a la derecha que el nuevo Congreso surgido de las elecciones del 4 de noviembreii. Lo cual augura tensiones más fuertes que previsto entre el ejecutivo y el legislativo. Los nuevos congresistas demócratas no dejarán de hacerse eco de las impaciencias de los electores duramente afectados por la crisis y profundamente irritados por el gigantesco fraude del estafador Bernard Madoff así como por las ayudas masivas ofrecidas por el Gobierno a los banqueros. En suma, el entusiasmo de hoy hacia el nuevo Presidente podría, a lo largo del año, cambiarse en decepción, frustración… y cólera.
Su equipo de politica exterior - constituído por Hillary Clinton, Robert Graves y el general Jim Jones – tambien resulta muy conservador para quien ha prometido dejar de imponer la democracia a punta de bayoneta.
El « foco perturbador » del mundo seguirá siendo Oriente Próximo como lo muestran los recientes enfrentamientos trágicos de Gaza. En Irak, las fuerzas británicas y las de todos los demás aliados de Estados Unidos, se retirarán en primavera. Por su parte, las tropas estadounidenses de combate dejarán de patrullar en pueblos y ciudades para replegarse en sus cuarteles. Y su retirada se acelerará. Rebrotará la violencia. El zapatazo del periodista Muntazer Al-Zaidi al Presidente Bush, el pasado 14 de diciembre en Bagdad, da una idea de la rabia de una parte del pueblo iraquí contra la ocupación estadounidense. ¿ Conseguirá el nuevo y corrupto ejercito de Irak impedir la dislocación del país ?
Habrá elecciones decisivas en Israel, para la función de Primer ministro, el 10 de febrero ; y en Irán, para la Presidencia, el 12 de junio. La tensión entre estos dos países alcanzará niveles incandescentes ¿Desembocará en un conflicto abierto? Nadie debe desearlo pues las consecuencias geopolíticas serían imprevisibles. También económicas, ya que los precios del petroleo volverían a rondar los 150 dólares. Lo cual agravaría más aún la crisis actual…
En cuanto a Afganistán, país que Barack Obama desea convertir en la prioridad militar de su mandato, si Washington intensifica su intervención tendrá que multiplicar los ataques ilegales contra Pakistan, gigante demógrafico y a la vez potencia nuclear. Eso provocará una posible desestabilización de Asif Zardari, Presidente de este Estado en quiebra, amenazado además por su poderoso vecino indio después de los atentados de Bombay del 26 de noviembre pasado. Washington entraria entonces en un nuevo engranage intervencionista que podría favorecer el rápido retorno al Pentágono de los « halcones », partidarios de un imperialismo duro y dominador. En Kabúl, los estadounidenses tratarán de imponer a un « dictador presentable ». Lo cual significará un regreso al realismo político (o sea, al cinismo) y el abandono del proyecto ético que ha defendido Obama durante su campaña electoral.
Otro gigante que puede reservar sorpresas es China. Porque la crisis - que se va a traducir por una subida general del proteccionismo en el mundo y la consiguiente reducción de las exportaciones – le golpeará con mayor rudeza. Miles de fábricas cerrarán despidiendo masivamente a trabajadores desprovistos, en su mayoría, de seguridad social y de atención médica. Las protestas crecerán. ¿Conseguirán las autoridades de Pekín mantener la paz social ?¿ A qué precio ?
En América latina, la incognita principal será de saber si Barack Obama aceptará el ramo de olivo que le ha ofrecido el Presidente de Cuba, Raúl Castro, y si negociará por fin el final del embargo comercial de la isla. Lo sabremos el 17 de abril cuando, con ocasión de la Cumbre de las Américas en Puerto España (Trinidad y Tobago), el mandatario estadounidense defina su nueva política para el hemisferio.
Entretanto la crisis climática seguirá agravándose. Todo indica que el año 2009 será el de todos los peligros. Porque agoniza une era, la del neoliberalismo, y comienza, a tientas, un nuevo paradigma. Debiera también ser el momento de todas las oportunidades. Para empezar a edificar, por fin, un mundo mejor.

La realidad en Guinea Ecuatorial , por Fernando Gamboa


Demonios en el Paraíso

Para que los que no me conozcan, me llamo Fernando Gamboa, y hace
unos meses terminé una nueva novela de aventuras titulada GUINEA que en
este mes de Octubre saldrá a la venta publicada por Ediciones El
Andén.

El motivo de este mail, es mi deseo de compartir con la mayor
cantidad de personas posibles, y no sólo con las que adquieran la
novela, todo aquello que he averiguado en los meses de investigación
previos a la redacción del libro. Lo que a continuación detallo, aunque
pueda parecer exagerado o tendencioso (cuando no simplemente
increíble), es rigurosamente cierto y puede ser contrastado por las
fuentes que cito.

A muy pocos les debe sonar un pequeño país llamado Guinea Ecuatorial,
aún menos sabrían dónde situarlo en un mapa de África, y serán contados
los que recuerden que, hasta hace exactamente cuarenta años, los
ecuatoguineanos eran tan ciudadanos españoles como un alicantino o un
gaditano.


Por entonces, Guinea Ecuatorial era una provincia más de España
enclavada en la costa Africana del Golfo de Guinea; 'La perla de
África' la llamaban.

Hoy, cuatro decenios después de su independencia, bajo el yugo
dictatorial de la familia Obiang Nguema y con el beneplácito de las
grandes potencias cuyas empresas explotan sus campos de petróleo y
expolian sus reservas madereras, Guinea Ecuatorial se ha convertido uno
de los países más subdesarrollados y corruptos del mundo, y el pueblo
ecuatoguineano en uno de los más aterrorizados a manos de su propio
gobierno.

El actual presidente de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang Nguema,
quien lleva 29 largos años en el poder tras ejecutar al anterior
presidente (su propio tío, otro asesino), ha saqueado, robado y
asesinado sistemáticamente hasta extremos inconcebibles, amasando una
fortuna que lo convierte en uno de los hombres más ricos del planeta,
en uno de los países más pobres de África. Aunque para ser exactos, no
puede decirse que el país en sí sea pobre, pues alberga una de las
mayores reservas petrolíferas del continente, cuyos beneficios de
explotación reportan al régimen guineano miles de millones de euros. Lo
que sucede, es que la familia Obiang se queda con ABSOLUTAMENTE TODO lo
que pagan gobiernos y petroleras extranjeras (norteamericanas y chinas
sobre todo) por los derechos de extracción. Pero aunque parezca
mentira, la familia Obiang no se limita sólo a quedarse con esa ingente
cantidad de dinero, sino que además se dedican a robar
propiedades privadas (se han apoderado aproximadamente la mitad de
los terrenos edificables del país, y no han pagado un céntimo por
ellos), salarios (muchos trabajadores han de pagar a la familia del
presidente gran parte de lo que ganan) o negocios de los guineanos no
afines al gobierno o a la familia Obiang (que al fin y al cabo es lo
mismo), cuya ignominia llega al punto de despojar impune y
caprichosamente a sus empobrecidos compatriotas de cualquier bien que
posean sin justificación alguna.

Teodoro Obiang y su clan gobiernan Guinea Ecuatorial como lo haría un
esclavista con su hacienda. Para ellos, los ciudadanos guineanos son
esclavos a su disposición, y el país una finca privada que saquear sin
tener que dar cuentas a nadie.

A pesar del río de dinero que fluye desde este desdichado rincón de
África, sus habitantes no disponen de servicios sanitarios, educación,
seguridad o justicia. Por ejemplo, ante cualquier emergencia médica el
Hospital de Malabo es la única opción de asistencia, pero eso sí, bajo
ciertas condiciones como: pagar la estancia y el tratamiento por
adelantado, y además, llevar todo lo necesario para dicha estancia y
tratamiento (y con todo, me refiero a TODO: desde las jeringas o
medicamentos necesarios, al colchón, las sábanas o la comida). Sin ir
más lejos, cuando hace unos años estuve en Guinea, para realizarle a mi
pareja un análisis de sangre el método de extracción consistió en
hacerle un corte en la mano con un trozo de cristal.

Pero, por inaceptable que resulte, esto es sólo el principio, y ni
mucho menos la peor parte.

Lo que convierte a Teodoro Obiang (conocido como 'El Jefe') y sus
acólitos no sólo en ladrones, si no en peligrosos criminales, es la
política de detenciones arbitrarias, encarcelamientos injustificados,
torturas y asesinatos cometidos contra sus propios ciudadanos. Se
calcula que durante su mandato, el actual gobierno guineano ha
exterminado a nada menos que el 10% de la población del país, y una
cantidad indeterminada ha desaparecido o se encuentra encarcelada
ilegalmente y sin juicio previo.

Según el último informe de Amnistía Internacional, los detenidos por
la policía y el ejército son torturados sistemáticamente con métodos
tan brutales como mutilaciones, rotura de huesos, violaciones,
descargas eléctricas en los genitales o, atención: clavar tenedores en
la vagina de las detenidas...

Y para quien guste de datos e imparciales estadísticas, ahí van unas
cuantas.

- Guinea Ecuatorial produce 400.000 barriles diarios de petróleo


- Exporta casi 1.000.000 de metros cúbicos de madera tropical al
año.

- Su Renta per Cápita la sitúa en el número 38 del ranking mundial
(por encima de Kuwait o Arabia Saudita)

- En cambio, en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU ocupa el
puesto 121.

- El 151 sobre 163 en corrupción, según Transparency International

- La esperanza de vida es de sólo 43,3 años, según Amnistía
Internacional.

- La élite gobernante posee alrededor del 98% de la renta nacional

- El 80% de la población vive con menos de 20 euros al mes.

- El gobierno de Obiang ha convertido a Guinea Ecuatorial en el
centro del tráfico de drogas de África Occidental.

- Teodoro Obiang ganó las últimas elecciones con un 99,5% de los
votos. Los 13 partidos políticos autorizados, estaban formados por
miembros del gobierno.

- En una reciente visita a Estados Unidos, la
secretaria de estado Condoleezza Rice describió a Obiang como 'buen
amigo'.

- En Julio de 2003, la radio estatal anunció que: 'El presidente es
un dios que está en contacto permanente con el todopoderoso, y puede
matar a cualquiera sin que nadie le pida cuentas y sin ir al infierno,
porque es el Dios mismo'

Sobran comentarios.

Y lo que personalmente hace que esta vergüenza común me resulte aún
más dolorosa, es que el pueblo guineano, uno de los más amables,
hospitalarios y generosos que he conocido, haya sido, como cité al
principio, parte integrante del estado español. La atropellada y
negligente descolonización de Guinea Ecuatorial por parte de España en
1968, es el origen de la inadmisible situación que ahora sufren los
guineanos y a la que hoy asistimos con absoluta indiferencia y
desafecto.

Pero hay que recordar que los ecuatoguineanos no sólo siguen hablando
en castellano, sino que muchas de sus costumbres, celebraciones y
tradiciones siguen siendo las mismas que las nuestras. Sus hijos cantan
las mismas canciones que cantan los nuestros en el colegio, sus bromas
son las mismas, hasta sus palabrotas son las mismas que las nuestras.
Son, por decirlo así, unos primos cercanos de los que nos hemos
olvidado totalmente, una parte de nuestra familia de la que nos hemos
desentendido, ajenos y a veces cómplices de un castigo que de ningún
modo merecen.

Porque probablemente, mientras lee este mensaje, una anciana
agonizando de malaria pide un médico que nunca llegará.

Un niño está preguntando dónde están sus padres desaparecidos.

Una mujer implora a Dios que la mate, mientras es violada y torturada
salvajemente en una comisaría.

Y cada día, Guinea Ecuatorial se hunde un poco más en las
tinieblas.

Cada día, nuestra ignorancia nos hace más culpables.

Cada día cuenta.

Alguien dijo una vez que 'Lo único que necesita el mal para triunfar,
es que los hombres buenos no hagan nada'.

Quizá este sea un buen momento, para averiguar qué tipo de hombres y
mujeres somos en realidad.

Y si te estás diciendo en este instante 'Pero bueno, ¿y yo que puedo
hacer? Aquello está muy lejos'. Lo cierto es que, por desgracia, no vas
mal encaminado.

Guinea Ecuatorial es víctima de la maldición del petróleo, y como
puedes imaginar, estados como China, U.S.A. o Francia harán todo lo
posible para mantener a Obiang en su poltrona y así garantizar un
suministro fiable de crudo para sus compañías petroleras. Así que será
muy difícil cambiar las cosas a corto plazo en la maltratada pero aún
hermosa Guinea.

Y sin embargo, sí hay algo que podemos hacer por aquella gente:
correr la voz.

Estos dictadores de opereta, sólo se mantienen gracias al
desconocimiento que tiene el resto del mundo de las fechorías que
cometen. Cuantos más de nosotros sepamos lo que sucede, y por qué
sucede, más probabilidades hay de que un día quizá no muy lejano,
seamos suficientes para decir basta. Cuando políticos propios y ajenos
sientan vergüenza de tratar con asesinos como Obiang, o descubran que
darse abrazos con dictadores que no respetan los más elementales
derechos humanos tiene un costo político que sus votantes les van a
hacer pagar, puede que las cosas cambien, y entre todos expulsemos de
una vez por todas a esos demonios del paraíso

Pero esta carta es sólo el primer paso, ahora te toca a ti dar el
siguiente ayudando a que llegue a la mayor cantidad posible de
personas.

Si crees que esta lucha tiene sentido y deseas poner tu grano de
arena, reenvía este mensaje a todos tus contactos.

Gracias por tu tiempo y tu ayuda.

FERNANDO GAMBOA

martes, 16 de diciembre de 2008

Altercados en Grecia.Obama Reich !!







Los jóvenes se sienten herederos de los sucesos que acabaron con el 'régimen de los coroneles'

Ha sido una protesta antisistema irresponsable, violenta y desprovista de cualquier significado

Ni los hechos, ni el contexto en el que se han producido los acontecimientos de esta última semana nos son ajenos, como no lo son algunos métodos que se han empleado en la lucha antisistema y que se revelan poco eficaces y puramente destructivos. Tampoco nos resultan ajenas las reacciones ante la ausencia de futuro para nuestros jóvenes, ante la crisis económica generalizada, ante la creciente exclusión social o ante la falta de vitalidad de nuestras instituciones educativas. Todas estas cuestiones forman parte del signo común de los tiempos y de los países en que vivimos.

Los hechos de estos días, precedidos de largos meses de descontento generalizado, deberían constituir para todos, y seguramente para nuestro país -en particular en el terreno educativo y universitario-, una gran lección. En primer lugar, una buena lección que procede más de un grito que de una palabra: esa gran movilización de jóvenes, muchos de ellos quinceañeros, con ansias de convertirse en héroes míticos. Ante la apatía de las últimas décadas, estos jóvenes han sabido generar -y de modo fatal tras el homicidio de Alexandros- una complicidad social inmensa, arrastrando con ellos a los universitarios.

Junto a ésta, está también una lección terrible, la del uso de una violencia sin límites, innecesaria cuando el grito ya ha sido oído por todos. Véase esta gran paradoja: el mismo día en que el policía se volvió contra el escolar en medio de una manifestación en plena democracia y con balas auténticas le traspasó (¿por error?) el pecho, la joyería de la madre de Alexandros en pleno barrio de Kolonaki -equivalente a los barrios de Salamanca o de San Gervasio de Madrid y Barcelona, respectivamente- era asaltada por esos mismos chicos. ¿Podemos imaginar mayor contrasentido?

¿Cuál es el telón de fondo que ha propiciado este estallido de violencia? En primer lugar, y antes que nada, la existencia de una clase política totalmente distanciada del ciudadano. El Gobierno -pasivo, hermético- ha generado un clientelismo que no ha hecho sino agrandar la fractura social entre élites y clase dirigente y el pueblo, en el que hay que incluir a una gran clase media y a la pequeña burguesía. Ha sido, además, un Gobierno de corrupciones y escándalos económicos continuos, como el que se conoció hace poco entre un miembro del Gobierno y su familia y el monasterio de Vatopedi, en el intocable Agion Oros -Monte Athos-, que ha producido secuelas importantes en la omnipresente Iglesia ortodoxa griega, inmensa fuente de votos del partido en el Gobierno. En el otro lado lo que existe es una oposición endeble y posibilista, poco ambiciosa, cansada y desconfiada, con una izquierda comunista dividida internamente, en particular en estos días en que las distintas facciones se han acusado mutuamente de provocar las manipulaciones violentas de los encapuchados (los koukouloforoi), que han dirigido las acciones destructoras. Una clase política, en definitiva, descreída e incapaz de salvaguardar el orden público mediante el buen funcionamiento de las instituciones del Estado.

En segundo lugar, unas reformas educativas polémicas, en las que no han participado ni han sido aceptadas por maestros, padres y alumnos. Lo que existe en Grecia es un sistema universitario público inamovible e incapaz de garantizar ni el más mínimo acceso profesional a sus egresados, enfrentado a la enseñanza privada -que ahora se pretende formalmente autorizar pero que lleva ya tiempo muy presente en la sociedad griega, sobre todo la relacionada con Estados Unidos-. Unos estudiantes masificados en una universidad pública con aún menos medios que la nuestra, y en la que también se eternizan los jóvenes sin futuro alguno, obligados a permanecer en la casa paterna por la carestía de la vida y de la vivienda hasta ser treintañeros, cuando podrán pasar a una vida profesional precaria (ni siquiera como mileuristas, en todo caso como ochocientoseuristas).

En tercer lugar están una burguesía y un pueblo, curiosamente, hiper-nacionalistas y demo-ácratas -palabra inventada por un buen amigo griego durante estos días-. ¿Cómo puede entenderse, en fin, este conjunto de cualidades aparentemente incompatible? El nacionalismo griego que forjó, con la ayuda occidental, el nuevo Estado en 1830 tras la guerra de la independencia frente a los turcos -Lord Byron está enterrado en Missolonghi, muy cerca de Lepanto- permanece inamovible. Pero ese nacionalismo, en un Estado geográfica y geopolíticamente difícil, es a la vez más y menos que un Estado moderno. ¿Cómo puede Grecia encajar el enorme patrimonio inmaterial que nos ha dado al mundo? Con un inmenso sentimiento nacional, con una lengua y una Iglesia propia y diferenciada, y con una democracia institucionalizada y, por suerte, solvente como ha venido demostrando durante largos periodos de su historia. En cuanto al concepto de demo-acracia, el pueblo griego se ha caracterizado siempre por su resistencia y su desconfianza en la clase política -los Karamanlis, los Papandreu, los Mitsotakis, padres e hijos, tíos y sobrinos-, la ha transformado en acracia personal y colectiva, pasto estos días de acciones anarquistas y antisistema sumamente violentas.

Ha sido la burguesía la que lógicamente mitificó -y así lo ha transmitido a sus hijos- los sucesos sangrientos del Politécnico de noviembre de 1973, que fueron el origen de la caída del régimen de los coroneles. Los jóvenes de hoy se sienten héroes, en particular los más pequeños... y, mientras tanto, a los padres se les ha ido de las manos la revuelta. El país entero lamenta masivamente la muerte de Alexandros y cree firmemente que la policía no ha cambiado. Se niegan a asumirla como una fuerza que debe proteger a la sociedad civil y la siguen considerando la misma policía de la dictadura, y es posible que haya razones, y no sólo de otras muertes violentas, para creerlo. No se ha invertido en su "regeneración", en su modernización. Parece muy difícil que algún día se vea a este cuerpo como un patrimonio de todos, amparando la seguridad de cada uno. Porque el pueblo griego ama extraordinariamente su país, pero detesta su "Estado".

¿Cuál es la gran lección de todo esto? La primera, y positiva, es la fuerza del grito de los más jóvenes, realizado como legítima protesta. La segunda es que se debió haber actuado a tiempo, y así evitar esa consternación colectiva en que se halla sumido un país que no quiere volver a jugar con su democracia y con su Estado de derecho. Actuando a tiempo, Alexandros no habría muerto. Y con el grito hubiera bastado para que la clase política se diera por aludida. Con el partido de la oposición gobernando -todos están de acuerdo en ello- hubiera ocurrido posiblemente lo mismo. La lección de que toda violencia individual o colectiva desprovista de un significado alternativo concreto sólo acabará soportándola de nuevo el pueblo, como así ha sido, es cierta. Un cambio de Gobierno no hubiera supuesto un cambio de las circunstancias que han llevado a la explosión.

Lo que ha habido en Grecia estos días ha sido -cuando escribo estas notas los helicópteros se oyen sobre el cielo de Atenas, los disturbios con la sigla "A" en un círculo continúan, las piedras son trozos de mármol de hasta cinco kilos, la Biblioteca de la Facultad de Derecho estuvo toda la noche en llamas- una revuelta antisistema irresponsable, violenta y desprovista de significado, a medio o largo plazo. Quien paga las consecuencias seguirá siendo el pueblo, en plena crisis económica global. Porque cuando se actúa demasiado tarde llegan los errores asesinos que desencadenan un emocionado sentir colectivo. Son sentimientos que reavivan recuerdos a nuestras ya cansadas generaciones de padres del 68. ¿O es que acaso alguien esperaba que sacaran los tanques a la calle después de la muerte de un joven?

miércoles, 22 de octubre de 2008

Testimonio de un terrorista americano en Irak

Nuevo libro de testimonios de militares veteranos de Irak y Afganistán.

Testimonios de soldados estadounidenses
Cómo los militares de EE.UU. me convirtieron en terrorista

ICH/Alternet

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


En marzo de este año, un valeroso grupo de veteranos ayudó a comprender lo que es la guerra en un histórico evento realizado en Silver Spring, Maryland, inspirado por veteranos de Vietnam de una generación antes. “Soldado de Invierno: Iraq y Afganistán” reunió a más de 200 soldados que han servido en la así llamada “Guerra contra el Terror.” Como otros soldados antes que ellos, que compartieron historias que pusieron al desnudo la pesadilla de Vietnam, esos veteranos dieron testimonio sobre los crímenes que han sido cometidos en nombre de los estadounidenses durante la ocupación de Iraq y Afganistán. Las audiencias duraron cuatro días; en sus testimonios, los soldados describieron como el descarte de las reglas de enfrentamiento de las fuerzas armadas y su sistemática deshumanización de civiles iraquíes y afganos ha llevado a horribles actos de violencia contra hombres, mujeres y niños inocentes. “No se trata de incidentes aislados,” fue un refrán común, incluso cuando los episodios que describían parecían excepcionalmente brutales. Para muchos de los veteranos, fue la primera vez que habían relatado sus historias.

Ahora, el abrasador testimonio ha sido compilado en un importante nuevo libro: “Winter Soldier: Iraq and Afghanistan: Eyewitness Accounts of the Occupation” [Soldado de invierno; Iraq y Afganistán: Relatos de la ocupación por testigos presenciales], editado por Aaron Glantz y publicado por Haymarket Books. Os aliento fervorosamente a comprar el libro, de preferencia a través del sitio en la Red de Iraq Veterans Against the War, que organizó las audiencias de Winter Soldier y sigue realizando eventos similares en ciudades en todo el país. Todos los ingresos de libros comprados a través de IVAW irán en apoyo a su trabajo crucial.

El siguiente pasaje es de Michael Prysner, cabo en la Reserva del Ejército quien volvió a casa en febrero de 2004.

-- Liliana Segura, Editora, War on Iraq Special Coverage

20/10/2008 "Alternet" – Cuando me alisté en el ejército, me dijeron que el racismo ya no existe en las fuerzas armadas. Un legado de desigualdad y de discriminación fue repentinamente eliminado por algo llamado el Programa de Igualdad de Oportunidades [EO]. Nos sentábamos en clases obligatorias, y cada unidad tenía un representante de EO para asegurar que no volverían a aparecer elementos de racismo. El ejército parecía firmemente dedicado a aplastar todo indicio de racismo.

Entonces ocurrió el 11 de septiembre, y comencé a escuchar nuevas palabras como “cabeza de toalla” y “jockey de camellos,” y el más inquietante: “nigger de las arenas.” Al principio esas palabras no provenían de otros soldados rasos alistados, sino de mis superiores: el sargento de mi pelotón, mi sargento primero, el comandante de mi batallón. Para toda la cadena de comando, esos ponzoñosos términos racistas eran repentinamente aceptables.

Cuando llegué a Iraq en 2003, aprendí una nueva palabra: “haji.” Haji era el enemigo. Haji era cada iraquí. No era una persona, un padre, un maestro, o un trabajador. Es importante que se comprenda de donde proviene esa palabra. Para los musulmanes, lo más importante es hacer un peregrinaje a La Meca: el Haji. El que ha hecho el peregrinaje a La Meca es un haji. Es algo que, en el Islam tradicional, es el mayor llamado de la religión. Tomamos lo mejor del Islam y lo convertimos en lo peor.

Desde la creación de este país, el racismo ha sido utilizado para justificar la expansión y la opresión. Los americanos nativos eran llamados “salvajes,” los africanos eran llamados toda clase de cosas para excusar la esclavitud, y los veteranos de Vietnam conocen la multitud de palabras utilizadas para justificar esa guerra imperialista.

Así que haji es la palabra que usábamos. Era la palabra que usamos en esa misión en particular de la que voy a hablar. Hemos oído hablar mucho de incursiones, de romper puertas a patadas en las casas de la gente y del saqueo de sus casas, pero ésta era una incursión de un tipo diferente.

Nunca nos daban alguna explicación por nuestras órdenes. Sólo nos decían que un grupo de cinco o seis casas era ahora de propiedad de los militares de EE.UU., y que teníamos que ir y hacer que esas familias se fueran de sus casas.

Íbamos a esas casas e informábamos a las familias que sus hogares ya no eran suyos. No les dábamos ninguna alternativa, ni dónde ir, ni compensación. Se veían muy confundidos y muy asustados. No sabían qué hacer y no se iban, así que teníamos que sacarlos.

Una familia en particular, una mujer con dos niñas pequeñas, un hombre muy anciano, y dos hombres de mediana edad: los arrastramos de su casa y los arrojamos a la calle. Arrestamos a los hombres porque se negaron a partir, y los enviamos a la prisión.

Unos pocos meses después lo descubrí, ya que nos faltaban interrogadores y me dieron esa tarea. Supervisé y participé en cientos de interrogatorios. Recuerdo uno en particular que compartiré con ustedes. Fue el momento que me mostró realmente la naturaleza de esa ocupación.

Ese detenido en particular ya había sido desnudado hasta la ropa interior, con las manos detrás de su espalda y un saco de arena sobre la cabeza. Nunca vi su cara. Mi tarea era tomar una silla plegable de metal y golpearla contra el muro junto a su cabeza – enfrentaba el muro y su nariz lo tocaba – mientras otro soldados gritaba una y otra vez la misma pregunta. No importa cuál fuera su respuesta, mi tarea era golpear ruidosamente la silla contra el muro. Lo hicimos hasta que nos cansamos.

Me dijeron que me asegurara de que se mantuviera de pie, pero algo iba mal con su pierna. Estaba herido, y se caía todo el tiempo al suelo. Llegaba el sargento a cargo y me decía que lo volviera a poner de pie, así que tenía que recogerlo y ponerlo contra el muro. Se caía continuamente. Yo lo agarraba continuamente y lo colocaba contra el muro. Mi sargento estaba furioso conmigo porque no lograba que siguiera de pie. Lo agarró y lo golpeó varias veces contra el muro. Y se fue. Cuando el hombre volvió a caer al suelo, noté que corría sangre por debajo del saco de arena. Dejé que se sentara, y cuando vi que mi sargento volvía de nuevo, le dije rápidamente que volviera a pararse. En lugar de proteger a mi unidad contra ese detenido, me di cuenta de que estaba protegiendo al detenido contra mi unidad.

Me esforcé considerablemente en sentirme orgulloso por mi servicio, pero todo lo que podía sentir era vergüenza. El racismo ya no podía disfrazar la realidad de la ocupación. Son seres humanos. Desde entonces me persigue la culpa. Me siento culpable cada vez que veo a un hombre anciano, como el que no podía caminar a quien lo echamos a una camilla y dijimos a la policía iraquí que se lo llevara. Me siento culpable cada vez que veo a una madre con sus hijos, como la que lloraba histéricamente y gritaba que éramos peores que Sadam cuando la expulsamos de su hogar. Me siento culpable cada vez que veo a una muchacha joven, como la que agarré del brazo y arrastré a la calle.

Nos dijeron que combatíamos a terroristas; el verdadero terrorista era yo, y el verdadero terrorismo es esa ocupación. El racismo dentro de las fuerzas armadas ha sido desde hace tiempo un instrumento importante para justificar la destrucción y ocupación de otro país. Sin el racismo, los soldados se darían cuenta de que tienen más en común con el pueblo iraquí que con los multimillonarios que nos mandan a la guerra.

Arrojé a familias a la calle en Iraq, sólo para volver a casa y encontrar a familias arrojadas a la calle en este país, en esta trágica crisis de ejecuciones hipotecarias. Nuestros enemigos no están a 8.000 kilómetros, están aquí mismo, en casa, y si nos organizamos y luchamos, podemos detener esa guerra, podemos detener a este gobierno, y crear un mundo mejor.

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Aaron Glantz es autor de dos libros a ser publicados próximamente sobre Iraq: “The War Comes Home: Washington's Battle Against America's Veterans” (UC Press) y “Winter Soldier: Iraq and Afghanistan” (Haymarket). Edita el sitio en la Red; WarComesHome.org.

© 2008 Haymarket Books All rights reserved.

http://www.informationclearinghouse.info/article21055.htm

domingo, 19 de octubre de 2008

Chile 1973. El otro 11/S

Relación de la CIA con el golpe de estado en Chile . Asesinato de Salvador Allende.






Película documental : Calle Santa Fe , donde la viuda de Miguel Enríquez (dirigente del MIR ) , regresa a Chile después de la dictadura y se entrevista con antiguos militantes

jueves, 9 de octubre de 2008

War on Democracy (spanish subt) John Pilger

Excelente documental que muestra la infiltración de los servicios secretos (sobretodo americanos ) en las agendas políticas de América latina , cómo a lo largo del siglo XX (hoy continúan haciéndolo ) han derrocado presidentes y han colocado sus monigotes , gorilas y generales , provocando masacre tras masacre , está realizado por un periodista independiente de los que quedan pocos (curiosamente americano ) , un ejercicio de reflexión para los que aún creen que vivimos en una "democracia "

martes, 30 de septiembre de 2008