lunes, 18 de mayo de 2009

Ácratas , su profecía económica

ÁCRATAS, PROFETA EN SU TIERRA

Apreciados lectores:

Lo difícil, lo arriesgado y lo novedoso era, en julio de 2008, publicar esto en Ácratas:


No esto en Cotizalia, en mayo de 2009:

Entonces recibimos montones de críticas, aunque lo que denunciábamos era la verdad, porque nuestros cálculos eran correctos.

Bien, pues lo que es difícil ahora es publicar esta otra gran verdad:


El PIB español decrecerá en 2009 entre un 10% y un 12% respecto al del año 2008. ¡Y eso, a pesar de las cifras maquilladas por los ministerios de Economía y Trabajo! Ahí queda eso. Y encima, acertaremos plenamente otra vez.

¿Cómo no va a ser así, si el PIB lo hacen las personas y el paro pasará del 8% al 20%? ¿Cómo no va a ser así, si la Banca tiene bloqueado el crédito hasta el estrangulamiento de todo el tejido productivo nacional? ¿Cómo no va a ser así si la recaudación de las diversas administraciones ha caído de manera monstruosa, aunque intente disimularse? ¿Cómo no va a ser así, si somos el país más débil y menos previsor de Europa, y ésta cae de forma considerable?

Una debacle semejante implica que se va a pasar verdadera hambre y también implica la ruina de decenas de miles de empresas y de millones de familias. Y requiere que TÚ, lector, para salvar a la tuya, tomes urgentemente las siguientes medidas:

1. Declararte en cuanto sientas el agobio económico en suspensión de pagos individual o familiar, presentando concurso de acreedores ante el juzgado más próximo. No importa que aún puedas pagar haciendo esfuerzos sobrehumanos: tu tren de vida no es ahora soportable, y tienes derecho a declararte en suspensión de pagos. Ello paraliza, vuelve cero, los pagos de todas las cuotas de hipoteca y otros créditos. Tu caso, entre millones que van a ser y están siendo, no se verá nunca por el Tribunal. Que pague Rita. Es importante hacerlo voluntariamente cuanto antes, o serás embargado por el banco y os joderá la vida entera a ti y a tu familia. Habréis de pagar hasta después de haber perdido el piso.

2. Si el concurso prosperase, se negociaría obligatoriamente con el banco, que se vería obligado a una “quita” de hasta el 50% de la deuda. Hacienda también entra en la negociación, con lo cual, veréis reducidos hasta vuestros impuestos. No perderéis la casa. No perderéis nada. ¡Es el american way of life, la única parte buena del sistema en el que estáis metidos, siempre que tengáis los cojones bien puestos y juguéis con fuerza al mismo juego que juegan vuestros explotadores!

3. Sumerge tu economía tanto como puedas y ahorra debajo de una losa o del colchón. Nunca en un banco, porque podrían quebrar todos en cadena, y entonces no responderán ni siquiera de los oficiales 100.000 euros por cuenta, que cobrarías después de muerto. No dejes ni un euro ahorrado en un banco. Contribuirás, además de a tu seguridad, al derribo del fraudulento sistema financiero que te está jodiendo la vida.

4. Invéntate un trabajo autónomo para alternar con el asalariado: procura que sea eso que siempre te gustó hacer, pero que nunca pusiste en práctica por falta de tiempo u oportunidades... Eso se llama trabajo lúdico. Si te van a despedir, que te pille preparado. Intercambia bienes y servicios con otros. No cobres en dinero, y si lo haces, que sea en B. No pagues impuestos a esta caterva para que se los gasten en cohetes y fastos.

5. Haz un plan de uso de los bienes públicos: transportes, bibliotecas (¿sabías que disponen de video-clubs gratis, con películas verdaderamente buenas?).

6. Blíndate de la publicidad. Vende el televisor. ¿Que no te deja la prole? Bueno, pues por lo menos apágalo en los noticiarios: son todo mentiras y falsas amenazas. Si de todos modos tu familia ve la tele, quita el sonido de los anuncios. De los carteles publicitarios, limítate a mirar a las tías buenas y procura no quedarte con la marca que anuncian. El consumismo no sólo es una ruina, sino que te convierte en un ser ridículo.

7. Elimina de tu lista de pagos todos los recibos que no sean realmente imprescindibles. Date de baja de ese gimnasio que no pisas, de ese club estúpido, de todo lo que implique una cuota, incluso. Cancela las tarjetas de crédito a excepción de una. Si el precio de un servicio (agua, luz, gas) sube ilógicamente, usa la lógica: mándales tú las lecturas que puedas pagar ya pagarás algún día. O no, si no puedes.

8. Mueve el coche sólo cuando sea necesario. Que se metan la gasolina cara por el culo. Nunca, nunca, nunca compres lo que está caro. Pasea, folla, pásalo bien, pero no compres mal. Revisa los precios, pierde el tiempo. No uses el móvil más que para lo que realmente sirve: para una necesidad de comunicación cuando no hay teléfono fijo y gratuito, o más barato.

9. Ni se te ocurra dejar preñada a tu mujer, aunque te lo ruegue de rodillas o te cierre Gran Cañón del Colorado. Traer un niño a este mundo es una canallada. Si te sientes solo, hay otras mujeres, te lo aseguro. Y se sienten también muy solas. Y si ya tienes hijos, hazles ver la situación real de España y edúcalos como es debido. Que sepan lo que les espera y dejen de ser unos consumidores compulsivos de basura alimentaria e intelectual.

10. Y sobre todo, lo más importante: ¡No votéis ni tú ni nadie de tu familia en ninguna clase de elecciones! ¡A ningún partido! El voto útil no existe; sino los votantes engañados e inútiles. ¡No pongáis encima la vaselina para que os den por culo! ¡Desenmascarad a los mentirosos! ¡Escupidle en la puta cara a todos los políticos que os han metido en esta ratonera sin salida!

[Estas medidas son aplicables C por B a las féminas. Le dejamos la traducción de las mismas a la joven Bibiana, miembra del Gobierno, muy hábil en la traducción feminista de los palabros.]

Siguiendo fielmente este decálogo, puede que seas considerado un indeseable en poco tiempo. Eso es bueno. Muy bueno. Pronto te acostumbrarás, perderás el miedo y serás libre, a lo mejor, por primera vez en toda tu puta vida.

¡Recompongamos el tejido social desde su misma base!

¡LIBERTAD, IGUALDAD Y SOLIDARIDAD!