viernes, 22 de enero de 2010

¿Nos quedan quince años de caída de precio de la vivienda?, por Marc Vidal. Entrevista a Santiago Niño Becerra

Hace unos días el prestigioso semanario anglosajón The Economist cargó contra el sector de la vivienda en España asegurando que el precio del patrimonio inmobiliario español sigue sobrevalorado un 55%. El propio semanario confesó que el método utilizado es imperfecto. Sin embargo es una tendencia en el análisis que me parece interesante. Algunos informes empiezan a reflejar con seriedad el estado real del sector. Hasta ahora, pocos estudios tienen en cuenta el precio real de la vivienda, puesto que utilizan el valor de venta público y no el de ejecución de venta. Las entidades financieras atrapadas por sus propios excesos evitan certificar el desplome de precios. Hacerlo evidenciaría su quiebra técnica. Por eso me pregunto ¿durante cuanto tiempo caerá el valor de la vivienda en España?, ¿qué modelos similares existen? ¿Qué pasó en Japón?

A finales de 1989 estallaba en Japón su famosa burbuja inmobiliaria. Con toda seguridad el exceso especulativo más grande de la historia moderna. Sólo es comparable al nuestro y al de Irlanda. Ahora bien, para entender lo que sucedió debemos remontarnos a principios de la década de los 80 cuando la economía japonesa era envidiada por todos. Los ciudadanos compraban pisos animados por unos créditos a tipos de interés muy bajos. Los bancos se metieron de lleno en el negocio inmobiliario comprando suelo y participaciones accionariales en grandes constructoras e inmobiliarias. Todo el mundo era rico y aumentaba su valor patrimonial por minutos. La bonanza económica tuvo también su reflejo en la bolsa. En diciembre de 1984 el índice Nikkei estaba en 11.900 puntos, cinco años después alcanzó su cifra más alta 38.916. En ese momento el ajuste cada vez estaba más cerca y ya había nubes negras en el horizonte global.

El riesgo inflacionista crecía y la depreciación del yen con el dólar no paraba de aumentar. La moneda japonesa era tan poco atractiva por su escasa rentabilidad que nadie la compraba. Fue en ese instante que el Banco Central Japonés decidió subir los tipos de interés. Pasó del 2,5% a mediados de 1988 al 6% a principios de los noventa. A partir de ese momento la bolsa nipona no dejó de caer. El colapso en los mercados fue total. En dos años el Nikkei perdió un 62% de su valor neto. A medida que el castillo de naipes se desplomaba todos los sectores afines a la especulación crediticia empezaron a perder valor sistemáticamente. Los inmuebles perdieron valor sin pausa. Inicialmente sucedió poco a poco, a medida que avanzaba la década la pérdida fue tomando velocidad y llegó a ser gigantesca. El descenso del valor de algunas propiedades alcanzó el 85%. La media fue del 60%. Muchas empresas y familias entraron en impago por no poder asumir los costes de unos plazos de amortización sujetos a unos tipos variables que se triplicaron. El sistema financiero entró en crisis y la confianza en el mismo se desplomó. La mayoría de los créditos otorgados estaban avalados por las propiedades compradas con ellos. Como la mayoría de esos avales perdieron en el mercado más de la mitad de su valor hipotecado, la realidad era que el sistema financiero se encontraba en insolvencia manifiesta.

El pinchazo de la burbuja inmobiliaria japonesa dejó en la ruina a millones de personas. El país entró en deflación y los tipos de interés se colocaron urgentemente en valores cercanos al 0%. El precio de la vivienda no dejó de caer durante 12 años ininterrumpidos. Todavía hoy el modelo de crecimiento japonés sigue fiel a un principio de no dependencia del ladrillo. Los estímulos nunca se encaminaron a salvar un sector derrotado, ni tan siquiera para subvencionar industrias obsoletas. Fueron paulatinos y muy metódicos. Tardaron mucho en salir del agujero, la deflación se instaló tras una estanflación perversa, pero, a diferencia de lo que algunos opinan, creo que en una década de trabajo estratégico y políticamente eficiente, evidenciaron la salida. De una crisis como aquella no se pudo salir en un año, ni en dos. Todavía perviven sus efectos pero parecen mejor preparados que otros para afrontar la segunda parte de esta crisis.

Por cierto, Japón no dependía del sector inmobiliario como fuente de fuerza laboral o de la economía real, puesto que sólo jugaba a la especulación del valor. Japón nunca superó el 7% de paro y sus exportaciones fueron las más importantes del planeta durante esos mismos años. El sistema financiero japonés no utilizó ningún fondo experimental para tapar sus vergüenzas y permitió la caída ordenada de algunas entidades. No hubo plan E ni J, ni grandes inversiones que desequilibraran algunos patrones públicos. Se aceptó el problema, se comunicó adecuadamente y se optó por atenuar la destrucción del sistema comercial e industrial. El desastre japonés fue enorme, pero la Apocalipsis inmobiliaria española es mucho más contundente. Aquí conecta con lo estructural de nuestra economía. El sector que no dejará de perder valor, el inmobiliario, era el motor inapelable de toda la economía. Ahora que se ha evidenciado que no hay recambio, se espera que vuelva a retomar cierto impulso en unos dos o tres años. Si atendemos lo que pasó en Japón pintan bastos durante más de una década. Si además atendemos al escaso valor que el ejecutivo actual le da a los nuevos modelos tecnológicos e industriales, pinta peor.

NOTA: el criterio empleado por The Economist para alcanzar la conclusión del sobrevalor de la vivienda en este país consiste en dividir el precio del inmueble por el valor de los supuestos ingresos que se obtendrían por el alquiler. Cuando este cociente está por encima de la media histórica aseguran que es un caso de sobrevaloración. En caso contrario, de infravaloración. Curiosamente, cuando en Japón se formuló esa herramienta de cálculo (parecido al PER en el valor de acciones) en 1984 por un analista financiero asesor del Dai-Ichi Kangyo, no se le tomó en serio. Se dijo que era una mecánica simplista que olvidaba los patrones básicos del cálculo en el coste de la vivienda y no utilizaba los desequilibrios en los cambios de tipos con respecto a los alquileres e inflación. Sin embargo, tras más de una década cayendo el precio de los pisos, esos cálculos se cumplieron al detalle. Este informe lo he comentado recientemente en mi twitter y en mi pagina de facebook .

http://www.cotizalia.com/salida-emergencia/quedan-caida-precios-vivienda-20100115.html


SANTIAGO NIÑO BECERRA, PREDIJO LA CRISIS ECONÓMICA
«El Gobierno legalizará la marihuana para tener tranquila a la población

ANTÓN GOIRI

La Hemeroteca da fe de que este barcelonés, catedrático de Economía, no habla por hablar. Hace cuatro años ya publicó un artículo titulado ‘El crash de 2010’. Por entonces estábamos en plena `burbuja inmobiliaria´ y no quisimos escuchar. Hagámoslo ahora.



XLSemanal. Estamos en la cuesta de enero más dura en décadas, ¿qué nos espera para el resto de 2010?
Santiago Niño Becerra.
Cosas malas. El dinero público que se ha inyectado con el Plan E sólo ha producido un ‘efecto anfetamina’. Es como si a una persona exhausta le das una anfeta. No se pone bien, pero revive momentáneamente. A la que se acabe el dinero, el efecto se diluye. Y se acabará. Las preguntas, ahora, son otras.

XL. ¿Por ejemplo?
S.N.B.
¿Cuál es el máximo déficit que puede soportar la economía española? ¿El 12, el 15 por ciento? ¿Y la máxima deuda pública? Y el paro, ¿hasta dónde puede llegar?

XL. Ya estamos rozando el 20 por ciento.
S.N.B.
Si incluyésemos a la gente que hace tiempo renunció a buscar trabajo y ni se apunta, estaríamos ya en el 23 y quizá nos iremos hasta el 31: una de cada tres personas en edad laboral.

XL. Pero Europa nos exige cumplir con unos objetivos.
S.N.B.
Han saltado por los aires. Es como si tú me dices que soy Brad Pitt y yo me lo creo, y actuamos en consecuencia. A España le exigen que en 2013 tenga un tres por ciento de déficit. Y el Gobierno responde: «Vale». Y a otra cosa. Si España cerró el año pasado con un déficit cercano al diez, cómo va a cumplir. Imposible.

XL. Qué pasa si el déficit y la deuda se disparan.
S.N.B.
Cuanto mayor es el déficit, más deuda pública tiene que emitir el Estado para tapar el agujero. O eso o le metes la tijera brutalmente al gasto público. El problema es encontrar a alguien que te compre la deuda.

XL. ¿Por qué?
S.N.B.
Porque no se fían. Pérdida de confianza.

XL. ¿Y qué pasaría?
S.N.B.
Que el que compra diga que no quiere dinero, que quiere cosas. Por ejemplo, los rendimientos de una autopista o del AVE. Garantías reales, tangibles. Ya pasó en el XVI: los monarcas españoles cedieron las minas de Almadén a banqueros alemanes.

XL. Pero dicen que nuestros bancos son de los más preparados del mundo para afrontar la crisis.
S.N.B.
Le doy un dato: entre 2010 y 2012, bancos y cajas españoles tendrán que devolver 412.000 millones de euros. ¿Podrán? No. Es casi el 40 por ciento del PIB español.

XL. ¿Y por qué tienen esas deudas acumuladas?
S.N.B.
Porque la mitad de lo que las entidades financieras han dado estos últimos años en créditos hipotecarios lo pedían prestado fuera. Era tanto que en España no había suficiente.

XL. Pero los bancos están saneados. No tienen subprime.
S.N.B.
Eso es una falacia.

XL. ¿Tienen?
S.N.B.
No.

XL. ¿Entonces? ¿Cuál es el problema?
S.N.B.
Los bancos tienen un tomate de deuda. Hay un montón de gente a la que le han concedido créditos e hipotecas que van a perder el trabajo y no las van a poder pagar. ¿Qué hará la banca?

XL. Soy todo oídos.
S.N.B.
Pues desahuciarlos y deberían provisionar los impagos a pérdidas. De momento, están capeando el temporal porque las inmobiliarias morosas están pasando bloques enteros y urbanizaciones a los bancos. Los bancos las han contabilizado a valor de mercado, pero es ficticio.

XL. Pero las casas están ahí.
S.N.B.
Sí, pero sobrevaloradas. En Europa llaman a este fenómeno las spanish subprime. La banca española no ha mentido, pero hay que hilar muy fino entre mentir y no decir toda la verdad.

XL. Y las empresas, ¿cómo saldrán del apuro?
S.N.B.
Automóvil, turismo, ladrillo y manufacturas relacionadas con estos sectores copan casi la mitad del PIB. Pueblos enteros viven de los azulejos y las puertas. Y en la automoción, igual. El nivel de dependencia de las ciudades donde hay ensambladoras de coches es terrible. Un descalabro... y se hunden.

XL. De momento hay paz social.
S.N.B.
Por el subsidio y el colchón familiar. Más adelante se legalizará la marihuana para tener tranquila a la población. Y, de paso, el Estado recaudará un impuesto: la tasa del cannabis.

XL. Zapatero dice que estamos saliendo de la crisis.
S.N.B.
¡Qué va a decir! La crisis empieza ahora. La economía seguirá hundiéndose hasta 2012, luego habrá un estancamiento y finalmente una recuperación paulatina hasta 2020.

Extraído de: http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo.php?id=51738&id_edicion=4867

¿Qué está pasando?

La historia de la humanidad es, en cierta medida, algo fascinante. Empezando en África hará cosa de un millón de años y viviendo como cazador recolector hasta hace unos diez mil: La revolución del homo. “Descubriendo” la agricultura hará unos diez mil años y viviendo de la madera, agricultura y ganadería hasta hará unos 150 años: la revolución neolítica. Descubriendo el carbón y el petróleo luego y empezando la revolución industrial hará unos ciento cincuenta años: la revolución industrial. Y aquí estamos en medio de dicha revolución industrial intentando saltar a la siguiente revolución: la de las energías renovables, la economía sostenible y sin combustibles fósiles, etc.

Todas estas revoluciones han tenido un tema en común: el incremento en la “productividad” o la energía conseguida por energía invertida. Empezando con el simio que invierte 500 calorías para conseguir unas frutas que le den 700 (por decir un número). Siguiendo por el homo que invierte 500 calorías en conseguir fuego, o en hacer flechas, que le dan mucho más que 700 de vuelta. Continuando con el uso de animales en agricultura, donde es el animal quien invierte para que el hombre coma, y terminando con la revolución industrial, donde casi no hay que invertir energía humana para conseguir carbón, petróleo y gas natural que suplen nuestra sociedad con todas sus llamadas “comodidades”.

Visto así, parece que el hombre estuviera determinado a vivir su historia de continuo éxito. Parece como si este humilde mono, gracias a su constancia, creatividad e inteligencia, estuviera destinado a una mejora perpetua. Pero esta tendencia, ampliamente extendida en el vocablo “progreso”, “evolución”, etc. no es una “ley”, es sólo una creencia. Su única “prueba” es que ha sido cierta hasta ahora, pero dicha prueba es más bien pobre. Por una parte ha habido abundantes periodos en la historia de la humanidad en los que no ha sido cierta. ¿Podríamos hablar de “avance” durante el millón de años que nos costó llegar al neolítico? Si lo hubo, fue a una velocidad ciertamente nimia. ¿Hubo avance o hubo retroceso tras la caída del imperio romano y durante la Edad Media? Así pues, el avance propiamente dicho en que se fundamente nuestra creencia resulta ser de memoria historia más bien corta. Hablamos simplemente del avance producido durante estos últimos 150 años de revolución industrial.

Así pues, la cuestión del ser humano destinado al “avance” queda bastante debilitada. Puede ser una hipótesis informada, pero poco más. Muy al contrario, este ensayo sostiene la hipótesis contraria: No hay nada en la historia del hombre ni en los cielos que nos haya predestinado a “avanzar” y alcanzar cualesquiera que sea el estado superior que creamos. No estamos destinados a nada. El hombre, su consciencia y su “inteligencia” son una expresión más de la complejidad de la vida y de la capacidad de organización de la materia. La inexplicabilidad de esta complejidad no puede ser disuelta con la introducción de una entidad superior que lo explique, dicha fórmula sólo trasladaría dicha complejidad e inexplicabilidad a otro ente. La existencia de otra inteligencia responsable de esta inteligencia no explica nada, pues, es como la teoría griega de que la tierra plana estaba sujetada por cuatro elefantes. Muy bonito pero... quien narices sujetaba los elefantes?

Por tanto ¿qué puede estar pasando ahora? ¿qué momento histórico vivimos? Los hechos son que se están acabando casi todas las materias primas (que incluyen también bosques, océanos y terrenos arables), y que las fuentes energéticas están limitadas y empezarán a descender algunas dentro de 30 años o así (gas natural) y otras pueden estar descendiendo ya (petróleo). No es claro si sucederá en nuestra generación, la de nuestros hijos o nuestros nietos, pero nuestro momento histórico es claro: El fin del subir, el comienzo del bajar. Ésta es la realidad clara de nuestra época, que el crecimiento, desarrollo y “avance” está empezando a pararse... para no volver nunca jamás. La humanidad ha tocado techo, al menos según los valores émicos (si, émicos con eme, puestro que están definidos internamente por nuestra cultura) de nuestra civilización. El como bajemos la cuesta depende en gran parte de lo que quede por explotar, y en otra de nosotros y de nuestra naturaleza.

Lo que es claro es que parte de lo que está pasando se explica fácilmente con este simple hecho. ¿Por qué cuando abre uno un periódico ve uno noticias de cambio climático y ninguna de la falta de reservas energéticas? Porque creo que se está jugando, conscientemente, con el efecto del cambio climático para resolver, o al menos no agravar el verdadero problema de nuestra generación: el agotamiento energético. No deja de ser curioso que de todos los problemas medioambientales, que los hay y a cientos, el cambio climático sea el único que se oye. ¿Puede ser porque está relacionado con un consumo de combustibles fósiles, de los que cada vez vamos teniendo menos? De esta forma, en vez de alarmar a la población con algo evidente y de implicaciones inmediatas se nos motiva con algo menos evidente, de índole más científico y de implicaciones más lejanas.

Y sobre todo, y mucho más importante, se evita centrar la discusión en torno a lo que realmente importa: se evita discutir el mito antropocéntrico. Se evita decir que el hombre no es el centro ni la medida de nada , que no está destinado a llegar a ningún sitio, que no tiene ninguna misión más que vivir y dejar vivir. Se logra de esta forma mantener la idea de que, si el “avance” de la humanidad disminuye, no es por la cruda realidad de que no podemos, sino por una versión más azucarada de que no queremos.

Y se evita, no porque haya ninguna confabulación o conspiración para mantenernos en la inopia y aprovecharse de nosotros, sino por una razón más simple: porque es nuestra cultura, nuestro modo de vida y nuestra identidad, y es imposible cambiar estas y derruir los pilares ideológicos de nuestra sociedad de un plumazo.

En otras palabras, es bueno vivir durmiendo... DIARIO Bahía de Cádiz

· http://enfoque-digital.blogspot.com


Por Nacho Martín.Diario Bahía de Cádiz

"Hermes" , el Gran Hermano

Un consorcio de investigadores europeos coordinado por el Centro de Visión por Computador (CVC) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha desarrollado 'Hermes', un sistema integrado por cámaras de vídeo y software que es capaz de reconocer y prever el comportamiento humano, así como de describirlo en lenguaje natural.

'Hermes' (siglas de Human Expressive Representations of Motion and their Evalutation in Sequences) se basa en el análisis del comportamiento humano a partir de secuencias de vídeo capturadas con tres niveles de enfoque: el del individuo, como un objeto relativamente alejado; el de su cuerpo, con una proximidad media que permite analizar sus posturas; y el del rostro, que permite estudiar con detalle sus expresiones faciales. La información obtenida, procesada por algoritmos de visión por computador y de inteligencia artificial, permite al sistema aprender y reconocer patrones de movimiento.

A partir de los movimientos aprendidos, 'Hermes' es capaz de analizar y descubrir potenciales comportamientos inusuales y de alertar sobre ellos. Por ejemplo, el sistema enviaría un aviso al centro de control de una estación de metro al captar la imagen de un individuo que intenta bajar a la vía del tren; o alertaría si una persona anciana que vive sola sufre una caída. Además de las numerosas aplicaciones del invento en el ámbito de la vigilancia inteligente y la prevención de accidentes y delitos, los investigadores consideran que también tiene un gran potencial como herramienta de estudio en otros campos, como el marketing o la psicología.

El proyecto, que ha tenido una duración de tres años y medio y un presupuesto de 2.100.000 euros, ha contado con la participación de investigadores de cinco de los grupos de investigación más reconocidos de Europa en esta área y de la empresa Answare Technologies, especializada en tecnologías de la información y comunicación.

La ruptura posmoderna de la Historia y de la Realidad.Por Francisco Rosa Novalbos

Presentamos el último libro publicado por Verdú como una obra insoslayable para comprender el mundo de estos últimos tiempos. Su fino análisis de la actualidad pone al descubierto el lugar que ocupan y la función que desempeñan muchas de nuestras actitudes y de nuestras actividades diarias. Y esto lo hace, como veremos, desde un punto de vista genuinamente filosófico, si bien de una manera un tanto desordenada, u ordenada conforme a la constelación semántica o metafórica de las ideas con las que juega en detrimento de la exposición metonímica o sistemática. Ahora bien, daremos cuenta de que acaso sea ésta una consecuencia tanto del estilo general del mundo que el propio Verdú desentraña, como del carácter filosófico, y no científico (científico-social), de la materia a tratar.

¿Por qué "el estilo del mundo" y no "el espíritu del (último) capitalismo"? Porque, como también veremos, el estilo es algo más lábil, etéreo, trivial y cambiante que el auténtico espíritu. Y porque mientras que en tiempos de Weber el capitalismo era una férrea estructura con una ideología muy determinada, fácilmente detectable, que permitía la lucha en su contra, el actual capitalismo, el capitalismo de ficción, parece haberse diluido y penetrado en todas y cada una de las relaciones humanas —la Ampliación del campo de batalla que denunciaba Houellebecq respecto a la sexualidad [1] — tomando el aspecto no de una estructura económica sino de un mundo total.

¿Y por qué un "capitalismo de ficción" y no una "sociedad del espectáculo"? Porque mientras que el espectáculo es real y a su través la realidad misma se convierte en espectáculo, fenómenos característicos de las sociedades de consumo, también de la actual, la ficción supone un paso más, una vuelta de tuerca: nada ya es real, todo es ficticio, y lo es a través del espectáculo que nos ofrece la misma realidad, pero una realidad orientada al espectáculo al show, a la ficción. Anteriormente, hace unos años, podíamos ser espectadores de algo verdadero; ya no, toda expectación lo es de algo ficticio, hasta el punto de que nuestra vida también lo es. Antes éramos espectadores, ahora también somos actores en el show de la vida, actores representando diferentes papeles a la velocidad de los anuncios, casi cada 20 segundos.

La argumentación de esta mínima exposición la lleva a cabo Verdú a lo largo de todo el libro, en el cual, sin embargo, no explicita su posición ontológica que, no obstante, puede vislumbrarse. Y este es uno de los sentidos en el que decimos que se trata de una obra filosófica, pues consta de unas premisas ontológicas con las que distingue y valora los diversos fenómenos analizados. Esta ontología, al menos por lo que respecta a los fenómenos sociales es histórica e inter-disciplinar (o inter-categorial, en términos del materialismo filosófico). Quiere esto decir, por un lado, que la constitución de la realidad social es, ante todo, histórica, que los fenómenos sociales se constituyen como fenómenos históricos; y por otro que dichos fenómenos serían materia para las diferentes ciencias o disciplinas sociales (economía, política, sociología, ciencia de las religiones, etc.), es decir, que pertenecerían al campo conformado por la intersección de diferentes categorías o estructuras culturales. Esta característica es, no obstante, problemática ya que los fenómenos sociales no se configurarían como puntos geométricos en un espacio n-categorial, donde cada eje o dimensión representaría una categoría o campo científico-social, tal que virtualmente podrían existir fenómenos en todos los puntos de dicho espacio; esta hipotética situación permitiría la segregación mutua de cada eje (categoría o campo social) respecto de los demás, lo cual nos pondría delante de las diferentes ciencias sociales. Pero el caso es que no se da tal situación, que no es, siquiera virtualmente, posible la existencia de fenómenos sociales en todos los puntos de dicho espacio, ya que, por ejemplo, la pertenencia de un fenómeno a una determinada configuración social o religiosa impide su conformación como fenómeno económico de determinado tipo, o viceversa. Es esa configuración polémica de las realidades sociales lo que las constituye como auténtica materia filosófica.

Ahora bien, esta segunda característica ontológica conlleva una consecuencia epistemológica, a saber, que el conocimiento de las realidades sociales sólo puede darse, asimismo, en un proceso histórico: sólo con la necesaria perspectiva histórica es posible hacerse cargo de la totalidad de una realidad social, más todavía si dicha realidad contiene una fuerte carga política, pues los planes y los fines políticos no siempre son automáticamente visibles y hay que esperar a la investigación histórica.

Pues bien, con esta filosofía de fondo Verdú dará cuenta de las realidades sociales contemporáneas y de sus consecuencias ontológicas: la contemporaneidad o posmodernidad se caracteriza ontológicamente por la ruptura de la historia y con ella la ruptura de la realidad misma, la desrealización, la sustitución de la realidad por la ficción. El mundo actual se caracteriza por la globalización: el transporte de mercancías, el transporte de personas y las telecomunicaciones (ficción mediática) han puesto en confluencia todas las culturas del mundo, bien es cierto que imperando la occidental; con ello se ha globalizado, se ha extendido, una mezcla de culturas que está fragmentando las relaciones sociales y fomentando el individualismo; el individuo, ante esta fragmentación caleidoscópica, ofrecida como en un supermercado, se construye su propia identidad, pero se trata de un nuevo tipo de identidad, una identidad proteica, en cambio continuo.

El cambio continuo es otra de las principales características del mundo posmoderno y la flexibilidad es una condición de los nuevos sujetos para resistir en él. Con esto las antiguas identidades (culturales, de clase...) se han perdido. Mas no sólo eso, este cambio continuo en las relaciones sociales produce el desprendimiento de la temporalidad, la ruptura de la historia, en la medida en que nos instalamos en el presente continuo, sin pasado ni futuro; y, como hemos dicho, esto conlleva una desrealización. El cambio constante en las relaciones personales supone que estas son frágiles, débiles, inconsistentes, lo cual produce "enfermedades" mentales (estrés y depresión), con la consecuente demanda de intervención psicológica y su nueva solución universal: distanciarse de los problemas y conflictos, distanciamiento que consiste en tomar la vida como un objeto de ficción, como un espectáculo; al fin y al cabo el cambio constante es parecido a la vida en la pantalla. Otra de las consecuencias de la "enfermedad" mental es el aumento de demanda de entretenimiento o diversión.

Y es que, en efecto, una de las principales funciones de los medios de comunicación, telecomunicaciones o ficción mediática, es la de ser un factor de entretenimiento (las otras funciones son: crear estilo, aterrorizar y encubrir). Ahora bien, a través del entretenimiento, por su forma se fomenta el individualismo, por su contenido se fomenta la mezcla y la fragmentación histórico-cultural y a través de una de sus específicas manifestaciones, el reality show, se potencia la toma de la vida como objeto de ficción. Pero hay más, ya que esta diversión produce una aparente felicidad, la felicidad del niño que se contenta con poco: esto constituye a la posmodernidad en una época pueril, banal y anti-trágica. Este tipo de "felicidad" es asimismo producido por la ausencia de dolor que causa el distanciamiento respecto de la propia vida.

Esa felicidad también es causada por otra de las funciones que posee la ficción mediática, la creación de estilo: a través de las películas, pero sobre todo a través de la publicidad se nos muestra el estilo que se lleva, las nuevas maneras de actuar, que cambian como la moda, como lo que se vende en esa publicidad. A través de esos productos, etiquetados con su marca, se nos vende un modo de ser, se nos venden experiencias y, en último término, un nuevo tipo de persona, de individuo. A lo largo del libro Verdú establece distintas comparaciones entre tres tipos de capitalismo: el de producción, el de consumo y el de ficción; la que viene al caso es que el primero producía mercancías, el segundo discursos (sobre la utilidad de las mercancías), pero el tercero produce experiencias, produce personas (evidentemente a través de las mercancías). Mientras que en el entretenimiento el individuo es espectador, aquí se convierte en actor. Un nuevo tipo de experiencias que vende este capitalismo son las experiencias extremas (etiqueta X-treme), el estilo extremo (deportes de riesgo, porno duro, vídeo-hecatombe...), aventura, vida extrema, vida pura, y en definitiva, vida-ficción. Al mismo tiempo, ese estilo siempre renovado, a través de la globalización mediática, se incorpora a la mezcla universal de la cultura, a la papilla cultural mundializada. Pero el estilo, como ya hemos dicho, no deja poso, se abandona por el nuevo estilo, por la nueva moda; no es un espíritu, no es una ideología, es una estética o, mejor, una cosmética.

Ahora bien ligada a la experiencia extrema está otra de las funciones de la ficción mediática: servirnos el terror en bandeja. Una de las tesis más comprometidas del libro es esta: el terrorismo es el aliado del poder y mientras dure el capitalismo de ficción no cesará el terrorismo, ya que éste extrae su fuerza de la cobertura mediática que se le presta. El terror lleva la experiencia extrema a la vida cotidiana; salir de casa es toda una aventura (delincuencia, terrorismo, accidentes...). Como consecuencia la demanda de libertad de hace unas décadas se ha sustituido por demanda de seguridad, es decir, más policía, más control, más transparencia.

Y por último hemos de señalar una de las funciones originarias de los media, la función ideológica, a través de la cual se nos muestra o induce la línea política a seguir al tiempo que se encubre las verdaderas relaciones sociales existentes. Sobre este punto nos extenderemos un poco más al hablar de la ficción cosmética.

Porque ahora lo que nos interesa destacar sobre la ficción mediática es algo a lo que Verdú da la máxima importancia: la forma en la que se nos presentan todos estos contenidos en los media. Dicha forma es la sucesión de impactos, de flashes: los anuncios (20 seg.), las noticias (2 ó 3 min.), los documentales (media hora), películas, reality shows, noticias, anuncios... Se trata de una sucesión continua en la que se borra la temporalidad y la realidad: primero porque dicha sucesión vertiginosa impide la reflexión; segundo, porque la actualidad nos muestra una sola cara de la noticia, la que más impacta, la que más aterroriza, la que más vende. De este modo nuestra vida se recubre de otra capa ficticia: mientras que lo real es de naturaleza procesual, el impacto, la emergencia, es de naturaleza milagrosa, divina, de hecho los aviones se estrellaron contra las torres por mandato de Dios.

Existe una ficción mediática y una ficción cosmética, aunque sin la primera ésta no lograría su cometido. "Cosmética", etimológicamente remitía al orden del cosmos y, de hecho, todavía mantiene ese sentido de poner en orden las cosas, aunque sea simple apariencia, simple maquillaje. Verdú utiliza el término en ambos sentidos para referirse al maquillaje del cosmos, a la estetización del mundo que ha elevado cualquier cosa a la categoría de arte, rebajando de categoría al arte mismo; para referirse al reciclaje ideológico de los regímenes políticos (logrando de paso la homogeneización entre democracias y dictaduras: las primeras se vuelven más duras y las otras aparentemente más blandas); para referirse a la ideología de la transparencia, a la del marketing con causa o a la infame cosmética corporal, que intenta borrar las arrugas, ocultar la vejez y acaso liberarnos de la muerte...

Con todo lo extrema que parece la vida, nunca antes se ha temido más a la muerte (aunque por nuestro lado estamos con Houellebecq en que se teme antes a la vejez y a la invalidez), consecuencia del hiper-individualismo de los últimos tiempos. Esa negación de la edad y de la muerte es otra manifestación del desprendimiento de la temporalidad y de la desrealización: la vida como objeto de ficción justo ahora cuando llegado el fin de las ideologías, el fin de los grandes relatos, la vida no pertenece a Dios, no pertenece a la Patria, no pertenece a la Revolución, sino que nos pertenece a cada uno... ¿Será por eso?

A grandes rasgos este es el argumento de un libro de casi 300 páginas, razón por la cual nos hemos dejado bastante entre las teclas (ya no hay tinteros). Dicho argumento, con sus conceptos abstractos, tiene sus manifestaciones o particularidades categoriales (tomando el término en un sentido débil, pues ya hemos dicho que no se trata de estrictas categorías en sentido materialista-filosófico, sentido fuerte). Este argumento posee sus variantes económicas, políticas, artísticas, religiosas, sexuales, de parentesco... Y precisamente en la urdimbre de todas ellas, porque no se trata de un estricto paralelismo, sino de cruces e influencias o causalidades, se encuentra la labor filosófica. Pero, a pesar de ello, como decíamos al principio, ese carácter interdisciplinario merece una pequeña distinción de categorías, de ámbitos, una mínima sistematicidad, que es la que echamos en falta. Sería necesaria una reestructuración de los capítulos por categorías, analizando los fenómenos de cada orden por separado y señalando esas líneas de influencia que van de unos niveles a otros: de la economía a la política, de ésta a la religión, de ésta a la sexualidad, viceversa, etc. Probablemente de este modo el lector se haría mucho antes con el argumento y el sentido del libro, pero también quizá el texto perdería fluidez, esa fluidez que a veces engaña dando unos saltos de ángel, que a veces oculta como una cola de caballo, o que nos lleva de orilla a orilla a través de los rápidos...

De todos modos el efecto que produce el libro es precisamente aquello que critica: los temas están muy desordenados y se repiten constantemente en una sucesión casi publicitaria, el tono es irónico la mayor parte del tiempo. Los ejemplos son abundantes, tantos que a veces conviene pararse a pensar ante tanta evidencia. Creemos que se trata de un efecto que ha sido buscado por el autor. Estamos, por lo tanto, ante una obra maestra... Y todo maestro ha de ser criticado (si podemos).


NOTAS

[*] Francisco Rosa Novalbos es licenciado en Filosofía por la UCM; actualmente está doctorándose.

[1] Michel HOUELLEBECQ, Ampliación del campo de batalla, ed. Anagrama, Barcelona, 1999. El tema está tratado más extensamente en la novela del mismo autor Las partículas elementales (ed. Anagrama, Barcelona, 1999). Por nuestra parte también pueden encontrarse referencias en:

ROSA NOVALBOS, Francisco:

"http://www.filosofia.net/materiales/num/num18/Res-Plataforma.htm">.

El Imperio Invisible

Escalofriantes las fotografías de Juha Arvid Helminen de su colección “Invisible Empire”. Un mundo donde el fascismo ha logrado unificar todo, ponerlo invisible. De verdad que da terror imaginar un ejercito de seres invisibles que para ser corpóreos han decidido vestir su inexistencia visual de esta forma.

Puedes ver la galería completa aquí.

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Vía: Pixelelement

La planta sagrada de los incas desafía al gigante Monsanto.

La planta sagrada de los incas desafía al gigante Monsanto

Agencias

Pánico entre agricultores de Estados Unidos. La transnacional de semillas transgénicas no sabe qué hacer con el amaranto (kiwicha) que acabó con sembríos de soya.


En Estados Unidos los agricultores han tenido que abandonar cinco mil hectáreas de soya transgénica y otras cincuenta mil están gravemente amenazadas.

Este pánico se debe a una “mala hierba”, el amaranto (conocida en el Perú como kiwicha) que decidió oponerse a la transnacional Monsanto, tristemente célebre por su producción y comercialización de semillas transgénicas.

En 2004 un agricultor de Atlanta comprobó que algunos brotes de amaranto resistían al poderoso herbicida Roundup. Los campos víctimas de esta invasora “mala hierba” habían sido sembrados con granos Roundup Ready, que contienen una semilla que ha recibido un gen de resistencia al herbicida.

Desde entonces la situación ha empeorado y el fenómeno se ha extendido a Carolina del Sur y del Norte, Arkansas, Tennessee y Missouri. Según un grupo de científicos británicos del Centro para la Ecología y la Hidrología, se ha producido una transferencia de genes entre la planta modificada genéticamente y algunas hierbas indeseables como el amaranto.

Esta constatación contradice las afirmaciones de los defensores de los organismos modificados genéticamente (OMG): una hibridación entre una planta modificada genéticamente y una planta no modificada es simplemente “imposible”.

Según el genetista británico Brian Johnson, “basta con un solo cruce logrado entre varios millones de posibilidades. Una vez creada, la nueva planta posee una enorme ventaja selectiva y se multiplica rápidamente. El potente herbicida que se utiliza aquí, Roundup, a base de glifosato y de amonio, ha ejercido una presión enorme sobre las plantas, las cuales han aumentado aún más la velocidad de la adaptación”. Así, al parecer un gen de resistencia a los herbicidas ha dado nacimiento a una planta híbrida surgida de un salto entre el grano que se supone protege y el humilde amaranto, que se vuelve imposible de eliminar.

La única solución es arrancar a mano las malas hierbas, como se hacía antes, pero esto ya no es posible dadas enormes dimensiones de los cultivos. Además, al estar profundamente arraigadas, estas hierbas son muy difíciles de arrancar con lo que, simplemente, las tierras fueron abandonadas.

Transgénicos soportan un efecto búmeran

El diario inglés The Guardian publicaba un artículo de Paul Brown que revelaba que los genes modificados de cereales habían pasado a plantas salvajes y creado un “supergrano” resistente a los herbicidas, algo “inconcebible” para los defensores de las semillas transgénicas.

Resulta divertido constatar que el amaranto o kiwicha, considerada ahora una planta “diabólica” para la agricultura genética, es una planta sagrada para los incas. Pertenece a los alimentos más antiguos del mundo. Cada planta produce una media de 12.000 granos al año y las hojas, más ricas en proteínas que la soya, contienen vitaminas A y C, y sales minerales.

Así este bumerán, devuelto por la naturaleza a la transnacional Monsanto, no sólo neutraliza a este predador, sino que instala en sus dominios una planta que podría alimentar a la humanidad en caso de hambre. Soporta la mayoría de los climas, tanto las regiones secas como las zonas de monzón y las tierras altas tropicales, y no tiene problemas ni con los insectos ni con las enfermedades con lo que nunca necesitará productos químicos.

http://www.organicconsumers.org/ACO/articulos/article_18681.cfm

Visto en: Rebelión.org

Jared Diamond: Colapso

Jared Diamond, el célebre autor de Armas, gérmenes y acero y Colapso, quien a través de la biología, la ecología y la historia, estudia la evolución de las sociedades humanas en el planeta y trata de explicar los factores que han determinado la desaparición de algunas grandes civilizaciones y las crisis de otras, hasta nuestros días. En esta conferencia, grabada en 2003, Diamond menciona a Colombia, junto a Nepal e Indonesia, entre las sociedades que"pueden estar a punto de colapsar."

El Empleo.Cortometraje de animación

El empleo, short film directed and produced by Santiago "Bou" Grasso, production Opusbou, distributor Patricio Plaza.
A man on his usual journey to work is thrown into a world where the use of people as objects is a daily occurrence.



Podéis encontrar el video completo , aquí..

http://video.jampo.com.ua/932.htm

Proposición de ley para la prohibición de OGM. Miguel Jara: Indemnizan a agricultores por contaminación con transgénicos

PLENO DEL PARLAMENTO. 02/07/2009 – SESIÓN ORDINARIA
Proposición de ley para la prohibición del cultivo de productos agrícolas modificados genéticamente.
Interviene: Alexis Inglada Romero
Entidad que interviene: Plaforma Som lo que Sembrem

Proposición de ley para la prohibición del cultivo de productos agrícolas modificados genéticamente from Toronto Cosme on Vimeo.



Publicado por Miguel Jara el 22 de Enero de 2010

Los agricultores de Estados Unidos (EE.UU.) comienzan a ganar juicios a las multinacionales biotecnológicas o de los alimentos transgénicos por la contaminación de sus cultivos. Ya son 3.000 los agricultores de arroz damnificados en los estados de Misuri, Arkansas, Texas y Misisipi. Lo último que sabemos, gracias al grupo Coordinación contra los peligros de BAYER (CBG de sus siglas en alemán), es que el juzgado de distrito de San Luis ha concedido una indemnización cercana a los dos millones de dólares a dos agricultores cuya cosecha arrocera resultó contaminada por variedades transgénicas de la Bayer CropScience AG. Durante este mes de enero se desarrollarán más juicios. La variedad transgénica de arroz “culpable” es la llamada Liberty Link. Se trata de una especie “de laboratorio” aparecida en 2006 que es resistente al peligrosísimo herbicida Glufosinato. El 30% de la cosecha estadounidense quedó contaminada y por ello la Unión Europea y Japón paralizaron la importación de arroz de los EE. UU.

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El periódico Diagonal ofrece una interesantísima información que se esquematiza en el siguiente párrafo y que contiene un gráfico esclarecedor sobre la situación de los cultivos transgénicos en la Península Ibérica:

Desde 2008 no se publican las actas de la Comisión Nacional de Bioseguridad que tienen que hacer público en qué campos del Estado español se cultivan Organismos Genéticamente Modificados. Empresas como Pioneer, Bayer o Monsanto tienen las puertas abiertas para experimentar, a pesar de que recientemente ha salido a la luz un estudio, encargado y ocultado por la propia Monsanto, que demuestra que esta clase de cultivos puede causar daños en la salud humana.

De manera paralela, organizaciones de agricultores, consumidores, ecologistas y de cooperación han recurrido ante el Defensor del Pueblo por la imposición de los transgénicos. Denuncian que el Gobierno favorece los intereses de las multinacionales frente al derecho a una alimentación y una agricultura libres de transgénicos. Cómo no van a favorecer a estas megaempresas si a la cabeza del Ministerio de Ciencia y Tecnología se encuentra la fundadora de la empresa de biotecnología Genetrix y ex máxima responsable del mayor lobby de los alimentos transgénicos en España, ASEBIO. Por lo visto la respuesta del Defensor del Pueblo ha sido positiva y su equipo jurídico va a seguir trabajando con estas organizaciones que denuncian los peligros de la agricultura transgénica y químico tóxica.

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Les deseo, como es lógico, lo mejor, aunque me pregunto qué conocimiento real tienen los asesores del mencionado Defensor sobre los posibles efectos nocivos de los alimentos transgénicos cuando, en contestación a una reciente carta que le han remitido las víctimas de la Sensibilidad Química Múltiple, ha calificado, siguiendo la línea del Ministerio de Sanidad, de “enfermedad rara” este incapacitante síndrome provocado o agravado entre otros muchos factores por la alimentación químico tóxica.


Ampliación: Un estudio revela que el maíz transgénico de Monsanto produce fallos en órganos

Katherine Goldstein
The Huffington Post / Inforguerras
13/01/10

En un estudio publicado en el Diario Internacional de Ciencias Biológicas, analizando los efectos de los alimentos genéticamente modificados en mamíferos, dentro de los resultados más relevantes que obtuvieron se encuentra la detección de daños en los órganos de aquellos animales que consumieron maíz producido por Monsanto.

Según el estudio, que fue resumido por Adán Shake en la Tierra del Crepúsculo, “Tres variedades del maíz de Monsanto – Mon 863, Mon que produce el insecticida 810, y Rodeo ® NK herbicida absorvente 603 – fueron aprobados para el consumo por los EE.UU, europeos y varias otras autoridades de seguridad alimentaria nacionales.”

...Siga leyendo, haciendo click en el título...


Monsanto juntó sus propios datos estadísticos ordinarios después de conducir un estudio de 90 días, aunque los problemas crónicos puedan ser raramente encontrados después de 90 días, concluyó que el maíz estaba seguro para el consumo. El sello de aprobación puede haber sido prematuro, sin embargo.

En la conclusión del estudio de IJBS, los investigadores escribieron:

“Los efectos se concentran sobre todo en el hígado y riñón, los dos principales órganos de desintoxicación, pero detalladamente diferenciados con cada tipo de transgénico. Además, efectos sobre el corazón, las glándulas suprarrenales, bazo y células de la sangre también se observa con frecuencia. Dado que normalmente existen diferencias entre los dos sexos (macho y hembra) del hígado y el metabolismo de los riñones, hay una disfunción altamente significativa en la función de estos órganos, visto entre las ratas macho y hembra, no puede descartarse como biológicamente insignificante, como ha sido propuesto por los demás. Por lo tanto, la conclusión es que nuestros datos indican claramente que estas variedades de maíz transgénico inducen un estado de toxicidad hepatorrenal …. Estas sustancias nunca antes han sido una parte integral de la alimentación humana o animal y por lo tanto sus consecuencias para la salud de quienes las consumen, especialmente durante períodos de tiempo largos se desconoce en la actualidad “.

Monsanto ha respondido inmediatamente al estudio, declarando que la investigación está “basada en métodos analíticos defectuosos y no ponen en duda las conclusiones de seguridad para estos productos.”

Parece que el problema radica en que Monsanto presentó estadísticas y resultados tras un estudio de 90 días que avalaban el consumo de este maíz. Sin embargo, es bien sabido que los efectos crónicos raramente pueden presentarse en un periodo de noventa días, y más bien los daños se manifiestan con un efecto retardado. El punto de los investigadores es que la aprobación de consumo de este producto monsantino se llevó a cabo de manera acelerada y poco responsable por las autoridades encargadas de comprobar la seguridad de los alimentos que se introducen al mercado mundial.

El autor Gilles-Eric Séralini del estudio IJBS respondió a la declaración de Monsanto en su blog, “Food Freedom“, “Nuestro estudio contradice las conclusiones de Monsanto porque Monsanto sistemáticamente descuida los efectos de salud significativos en mamíferos que son diferentes en varones y mujeres que comen maíz transgénico, o no proporcionales a la dosis. Esto es un error muy serio, dramático para la salud pública. Esto es la conclusión principal revelada por nuestro trabajo”

Visto en SeñalesdelosTiempos:http://senalesdelostiempos.blogspot.com/2010/01/un-estudio-revela-que-el-maiz.html

jueves, 7 de enero de 2010

The Great AIDS Debate (1994).

Is HIV really the cause of AIDS?
What is "AIDS"? What is "HIV"?

This is a controversial discussion about HIV/AIDS. There are 4 parts, I cut out ca. 30 minutes:
http://www.youtube.com/results?search...
The entire debate is on GoogleVideo:
http://video.google.com/videoplay?doc...

More videos can be found here:
http://www.immunity.org.uk/

Donations to IRF are welcome.

Participants are:

Joan Shenton
Peter Duesberg
Richard Horton
Mark Kaplan
Frederick Siegal
Steven Jonas
Robert Garry
James Scutero

and Dara Welles

It is important to note that this debate has been completely ignored back then. Of course some things have changed but the most important questions are still not resolved and nowadays it isn't even being debated. For more information please visit: http://www.RethinkingAIDS.com

And this is the Bio/Technology paper about the "HIV tests" mentioned by James Scutero: http://www.reviewingaids.com/awiki/in...
This paper has been ignored to this day and it still is relevant.




Niños , psiquiatría y "Farmafia".

Video traducido por CCHR Latinoamérica. Más información en http://www.cchrlatam.org

Este es un segmendo del Reportaje
hecho por John Merrow
para South Carolina ETV
en la Asociación de Padres denominada CHADD
(Niños y Adultos con Déficit de Atención),
que apoya el tratamiento farmacológico.
Los hallazgos de la investigación
sorprendieron a muchos de los miembros.



Explosión a Nivel Internacional para Tratar a los
Niños con Psicofármacos
En 1975, los autores Peter Schrag y Diane Divoky hicieron
una advertencia respecto a que se estaba creando una
generación que cree que el uso y respuesta está en los
estimulantes, en su libro El Mito del Niño Hiperactivo
dicen: Se está condicionando lentamente a toda una
generación para que desconfíe de sus propios
instintos, para que considere que los puntos en que se
desvía de los estándares cada vez más estrechos de
las normas aprobadas, son una enfermedad y para que
confíen en las instituciones del estado y en la
tecnología para que definan y den forma a su salud...
el impacto de ese condicionamiento es casi
incalculable.
No obstante, y a pesar de numerosas advertencias en sus
inicios, la década de 1990 fue testigo de un alarmante
incremento en el número de niños a quienes se
diagnosticó con Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad y a los que se prescribió estimulantes y
antidepresivos. Hoy en día, aunque Estados Unidos
consume el 85% de la producción de un estimulante, el
problema ya no se limita a este país, el uso global del
estimulante saltó de 2.8 toneladas en 1990 a 15.3
toneladas en 1997.
México: De 1993 al 2001, un reportaje de Ricardo Rocha
en canal 13, informó que el número total de prescripciones
con metilfenidato se incrementó un 800 % y que las ventas
del estimulante habían alcanzado los 27, millones de
pesos.
Este consumo desmedido de sustancias controladas a
nivel masivo se impulsó luego que la Asociación
Psiquiátrica Americana introdujera en su catálago de
facturación, el controvertido Manual Diagnóstico y
Estadístico de Trastornos Mentales-III, cuando los
miembros del panel en una junta de acuerdo y
mediante una votación determinaron que era una
condición enfermiza de los niños en el 1987.
Sin pruebas de laboratorio que constatarán una
anormalidad en el cerebro, y en base a un diagnostico
subjetivo, se recetan estimulantes que nunca se habían
indicado para los niños en la historia de la medicina.
http://cchrlatam.org/blog/