jueves, 5 de febrero de 2009

Cristobal Colón no descubrió América. El Islam ya estaba presente desde el siglo XI.

Aparte de los vikingos (Erik el Rojo ) , antes de la llegada de Colón (con muchos judíos conversor y musulmanes -curiosa coincidencia la del descubrimiento de América con la expulsión de los judíos y musulmanes de la península 1492 )

Isabel Álvarez de Toledo (Duquesa de Medina Sidonia , la duquesa Roja )ha investigado los archivos de Simancas y de Indias , para darse cuenta de muchas imprecisiones , vacías e incoherencias en la historia oficial...

Entrevista con Isabel Álvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia

Entrevistas - 24/01/2001 0:00 - Autor: Yusuf Fernández - Fuente: Revista Amanecer del nuevo siglo
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Luisa Isabel Álvarez de Toledo
Luisa Isabel Álvarez de Toledo
“El Islam estaba en América desde el siglo XI por lo menos”, señala la Duquesa de Medina Sidonia en la presentación de su libro “África versus América” que tuvo lugar en el Club Internacional de Prensa de Madrid el pasado 28 de noviembre. La introducción se llevó a cabo por el presidente de honor del club, Tito Drago, quien denunció la manera en que hasta el momento se ha tratado el mito colombino. Para la Duquesa, "lo de Colón no fue mas que la continuidad de un movimiento que se inició con Alfonso X el Sabio para
conseguir el control de las minas de oro americanas, en competencia con Portugal y las demás naciones, y sobre todo con los musulmanes, que se encontraban bajo la autoridad del Sherife de Marruecos y que ya estaban allí con anterioridad a la llegada de Colón”. Luisa Isabel Alvárez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia, investiga allí donde la historia oficialmente aceptada hace aguas. Su libro África versus América, la fuerza del paradigma es el resultado de varios años de trabajo exhaustivo: localización de manuscritos, interpretación de textos y análisis comparativo de datos que la propia historia oficial no suele tener en cuenta, cuando no los oculta.

Nieta de Don Antonio Maura, polemista incansable y disidente liberal, Luisa Isabel ha vivido inmersa, durante más de treinta años, en el campo de la investigación histórica. Su discurso, sólido y sugerente, nos va ayudando a descubrir, poco a poco, que la alteración de los textos históricos por razones políticas y religiosas ha sido práctica común y que la historia que aprendimos tiene más de esas extrapolaciones que de narración cierta. Nos vamos dando cuenta, a medida que nos internamos en el texto, que aquella Historia de España que aprendimos en la escuela y en la universidad fue más fruto del consenso y de los intereses de una clase étnico-confesional que de la voluntad de conocer un pasado que pudiésemos reconocer como más o menos nuestro.

África versus América, la fuerza del paradigma es, ante todo, un libro de historia, negada por los intereses de unos estados que se formaron a expensas de la realidad social, política y religiosa de los pueblos de la Península Ibérica. A la luz de este libro, vemos como el mantenimiento de una falsedad histórica ha servido a los intereses de un poder que se fundamentó en “la depredación de las culturas que encontraba a su paso”.

La existencia de reinos en la otra orilla atlántica en los lugares de “allen mar”, como aparecen nombrados en la documentación analizada provoca un giro copernicano en la visión tradicional de las relaciones entre Europa y América propiciada por los historiadores afectos a los sucesivos imperios y consensos.

P: ¿Cuál fue la razón por la que decidió escribir este libro?

La idea de escribir el libro partió de una duda, como sucede con la mayoría de los trabajos de investigación. Pude comprobar que en 1463 Enrique IV hablaba de que se habían descubierto ciertas tierras y pesquerías desde el Cabo de Aguer en Agadir hasta el Cabo de Bojador, ambos situados al sur de Marruecos. Sin embargo, no es posible que aquellos territorios, que eran conocidos desde antiguo, pudieran ser los descubiertos. Esto se complicó al enumerar las riquezas que estas “nuevas tierras” contenían: “quintos de moros”, arriendo de pastos y “lo que en los dichos ríos y pesquerías se pescare”. Hace cinco mil años que por aquellos parajes no corre nada más que unos modestos arroyos invernales.

Así pues, esas tierras tenían que estar por fuerza en otra parte, así que empecé a consultar documentos y me encontré con que el río era navegado por barcos de cien toneladas, con lo cual era aún más imposible que esas tierras se encontraran en el territorio africano que hoy situamos entre el Cabo de Aguer y el de Bojador. Después me encuentro la referencia a Mazagán, lugar que se sitúa a doce leguas de la desembocadura. Y me voy al Atlas de todos los días y me encuentro a Mazagán a doce leguas de la desembocadura del Amazonas. Y me digo. Aquí está el río Aguer. Luego voy encontrando más cosas y así continúe con la investigación. Es obvio que se produjo una confusión entre los continentes africano y americano.

En su libro Vd. cita y reproduce gran cantidad de documentos procedentes de archivos oficiales y privados. Me gustaría que citara uno o dos documentos que hayan sido especialmente reveladores en este trabajo.

Puedo citar especialmente la carta y sobrecarta de Enrique IV, al que he hecho referencia antes y aquéllos que le siguen (Vienen reproducidos en la página 417 y siguientes del libro). También desearía mencionar los documentos del Archivo de Simancas, que están firmados por Isabel La Católica y que están fechados el 30 de abril de 1492, la misma fecha en la que se supone que fueron firmadas las Capitulaciones de Santa Fe. (Uno de ellos está reproducido en el libro en la página 466 y siguientes).

P: ¿Y qué conclusiones pueden desprenderse de toda esta documentación?

La conclusión se va viendo a través de la investigación que está reflejada en el libro. Citaré una anécdota simple. El múrice es una concha de la que se extrae la materia prima de la púrpura. El múrice puede encontrarse en Provenza y varias regiones del Mediterráneo, pero no el que produce precisamente el color púrpura. Los múrices que dan el púrpura están en el Caribe, en el Pacífico y en el Golfo de Panamá. Sin embargo, el múrice que da el púrpura aparece en un documento de aquella época. Luego está el caucho, planta que como es sabido es de origen americano. El caucho aparece en otro documento de 1491. Hay más ejemplos de esto.

Yo no afirmo ni niego nada. Llego a unas conclusiones evidentemente. En las ciencias experimentales, y sin duda, la historia lo es, cuando se encuentra una evidencia respaldada con pruebas se puede criticar o no, pero si es, es. La historia maneja unas pruebas propias como son los documentos, y éstos permiten llegar a conclusiones ciertas.

P: ¿Y respecto a la presencia musulmana en América?

El Islam estaba en América desde el siglo XI, por lo menos. En el documento que se encuentra en Simancas, fechado con anterioridad al “descubrimiento”, la Reina Católica manda crear una armada para ir a partes de África y Guinea a traerle oro, esclavos y manegueta, o sea pimienta. El pimiento, nadie ha discutido, y Fernández de Oviedo, gobernador de Castilla de Oro a principios del siglo XVI, confirma, haciendo incluso un dibujo de la planta, que es una planta americana. Fernández de Oviedo dice también que los nativos llamaban al cacique queví, en árabe quiere decir “grande” y rezaban en “mezquitas”. Los cronistas de Tierra Firme usan el término xeque en lugar de “cacique”. Por otro lado, en las reales instrucciones del 14 de febrero de 1502 el propio Colón se hace eco de la petición para llevar a una o dos personas que supieran árabe, en el que iba a ser su cuarto viaje.

También está documentado que Juan Castellanos, en Venezuela, peleó contra, citamos textualmente, “seguidores de la secta de Mahoma”. A ello hay que añadir que Carlos V prohibió en una provisión de 1540 que se hicieran cautivos a los musulmanes naturales, que hubieran dado vasallaje a las coronas de Castilla o Portugal, reservando la esclavitud a los que hiciesen proselitismo, desobedeciesen o fueran vasallos del Sherife (de Marruecos).

En Colombia existe una población, Cartago, que no ha perdido su nombre. Cartago era, como es sabido, una ciudad situada en el actual Túnez que fue islamizada en el siglo VII. Además, en su entorno aparecen topónimos que difícilmente pudo imaginar un castellano descubridor en el siglo XVI: Antioquía, Palmira, Armenia y Susa. Hay muchas otras pruebas que demuestran la existencia de una presencia de los musulmanes en América antes de Colón. No cabe duda de que el Islam estaba allí. El propio rey de Portugal admite en su conquista el poder del Sherife de Marruecos en América.

P: ¿Por qué se ha negado esta realidad? ¿Por la negativa a reconocer la influencia islámica?

Probablemente, y además por la negativa a aceptar que en la Edad Media los españoles no estaban tan vinculados al catolicismo como se quiere hacer creer. Si cogemos los documentos de la Edad Media vemos que esto no era así. Había muchos conversos forzosos, que eran en realidad musulmanes o judíos ocultos. En 1465, Enrique IV, que acababa de tener una pequeña guerra, dicta una sentencia que supuso por primera vez una modificación del fuero ordenando que musulmanes y judíos fueran recluidos en guettos, llevasen señales en sus ropas, abandonasen sus oficios, y que se hiciese inquisición contra los conversos que no viviesen como cristianos. El resultado fue que las Cortes usaron por última vez el derecho de autoconvocarse. Se reunieron en Ávila y en julio destronan a Enrique y ponen en su lugar a su hermano, Alfonso XII, rey que por cierto ha sido borrado de la Historia.

P: ¿Qué dificultades ha tenido para llevar a cabo esta investigación?

En un primer momento ninguna. Trabajé en los archivos de Simancas, en el
de Indias y en de Toledo. Tuve que esperar bastante por algunas partidas, pero al final llegaron. Otros tres o cuatro documentos del Archivo de Simancas no mellegaron, pero no importa. Me pude arreglar sin ellos. Pude comprobar que algunos documentos que se daban por perdidos están catalogados. Otros documentos, que eran iguales, tenían el mismo número, concretamente uno que hacía referencia a Colón. Curiosamente, en él hay una anotación “Ojo, cuidado” escrita en él. Pude también conseguir algunos documentos a través de otros investigadores. En este momento si pido algún documento a Simancas u otro archivo nacional no me lo facilitan, e incluso me ponen pegas para la entrada. He recibido después algunas amenazas, pero eso no me ha impedido seguir adelante.

Luego vinieron las dificultades para la publicación. Si la editorial de la Junta Islámica no me hubiese publicado el libro, éste probablemente no hubiera visto la luz. Posteriormente, ha habido intentos de tergiversar lo que digo en este libro, rumores que ponen en mi boca cosas que no he dicho, notas de prensa difamatorias. A ellos les preguntaría por qué no continúan esta investigación y si quieren refutarme, que encuentren documentos que prueben lo contrario. Así podríamos contribuir al esclarecimiento de la verdad y al levantamiento de ese edificio de la ciencia histórica.

P: ¿Resulta raro que un libro de estas características no despertara el interés de las editoriales?

La censura en las editoriales españolas es brutal. Yo he tenido que retirar un libro de Martínez Roca, después de haberse anunciado ya una fecha para su publicación, porque me habían cortado medio libro.

P: Y en lo que respecta a su propio archivo, uno de los mejores de España, ¿ha tenido problemas?

En lo que se refiere a mi archivo, me lo han querido quitar, me lo han querido estropear ; el Estado quiere comprármelo para meterlo en Toledo, donde como es sabido sólo se pueden pedir los documentos que están catalogados a través de fotocopia, lo cual impide encontrar los documentos que se quieran ocultar.

P: ¿Cómo es posible que toda esta documentación que existe en los archivos españoles, y que se salvó de la destrucción, no haya sido difundida públicamente o servido para elaborar otras investigaciones en todo este tiempo? ¿Cree Vd. que existe interés en mantener una serie de mitos históricos tales como el Descubrimiento o la Reconquista con fines políticos?

Bueno, esta documentación ha sido revisada por alguien como muestra la anotación “Ojo cuidado” en un documento, que he reproducido íntegro en el libro. Podía haber reproducido el otro documento idéntico pero quise que la gente supiera este hecho. En realidad no he descubierto nada. Todo estaba allí. Simplemente he tirado de la manta. Sin embargo, queda mucho por investigar. Yo no he utilizado más que aproximadamente un 50% de la documentación que me ha llegado, pero existe más en Inglaterra, en Portugal, en los países nórdicos, en Italia. Hay todavía mucho que hacer para poner la historia en su sitio. Así entenderemos mucho mejor nuestro pasado y, por extensión, nuestro presente, que buena falta nos hace. La historia de España oficial que se ha enseñado durante siglos es una pura falacia. Está hoy documentado que los Reyes Católicos corrigieron las crónicas que existían sobre los reyes anteriores y a uno de los que se “cargan” es a Navarrete. Felipe II hizo lo propio. Y creo que esto ha llegado hasta hoy. Precisamente ahora acaban de publicar un libro, del que sí ha hablado toda la prensa, rehabilitando a Alfonso VI de la sospecha del asesinato de su hermano Sancho, cuando lo más normal en aquella época era que los hermanos se matasen entre sí para evitar el tener que repartirse el reino unos contros. Ese intento de “rehabilitar” a Alfonso VI es una cosa de locos, pero habría que preguntarles a ellos por qué les ha entrado esa locura.

Carlos V hizo lo mismo también en 1536 con los mapas. Había una razón para eso. En aquél momento estaba teniendo lugar la Reforma Protestante y se había perdido una gran parte del miedo que existía hacia la Iglesia Católica. Entonces al no respetar los estados los compromisos patrocinados por la Iglesia, que había dividido los dominios de América entre las coronas española y portuguesa, el único argumento que les queda a éstas para quedarse con el oro americano es la fuerza moral que les otorgaba el descubrimiento, y por eso era preciso borrar cualquier huella que existiera anteriormente que contradijera esa versión.

P: Resulta de todos modos escandaloso que esta política de ocultamiento de la verdad histórica oficial continúe existiendo todavía hoy. Por ejemplo, en EEUU son desclasificados incluso documentos que afectan a la historia muy reciente.

EEUU el país de Washington, Jefferson etc, ha sido otra cosa. No se puede comparar. Le pondré un ejemplo. A mí, como presidenta del archivo de Medina Sidonia, se me trajo un escrito para que lo firmase. En ese escrito se decía que me comprometía a no exhibir ningún documento que fuese contra la reputación, buen nombre o fama de las personas. Se me pusieron los ojos como bolas y pregunté. “¿Esto se referirá a los 50 años pasados, verdad?. Sobre esto en el archivo de Medina Sidonia no hay nada”. Se me respondió: “No, se refiere a cualquier cosa que atente contra el buen nombre de España, de los reyes y tal”. Yo contesté: “¿Incluyendo a Mauregato?”. Éste era alguien que había matado a todos sus hermanos como era la costumbre en esa época. Me negué a firmar. Y ésta es una de las causas de los problemas que ha tenido la Fundación de Medina Sidonia.

P:¿Quién le presentó ese documento?

La Junta de Andalucía, más concretamente la encargada de Archivos y Bibliotecas. Me he quedado con una copia del documento que me presentó para firmar. Ese documento está firmado en todos los archivos nacionales por todos los directores.


Aquí está presente otro artículo sobre el islam presente en América antes de la llegada de Colón


ARGENTINA EN UN MAPA DEL ALMIRANTE PIRI REIS

¿ LOS MUSULMANES DESCUBRIERON AMÉRICA EN EL SIGLO XII ?

LOS MUSULMANES EN POSESIÓN DE LA BRÚJULA Y EL ASTROLABIO BASTANTE ANTES QUE LOS EUROPEOS, ESTUVIERON EN DISPOSICIÓN DE HACER EXCELENTES MAPAS QUE MÁS TARDE SERÍAN COPIADOS E IMITADO POR LOS GRANDES CARTÓGRAFOS CATALANES E ITALIANOS.

DESDE EL SIGLO VIII HASTA MEDIADOS DEL XVII, LAS MARINAS MUSULMANAS COMO LA AGLAVÍ, LA FATIMÍ, LA MARINÍ, LA BERBERISCA DE BARBARROJA O LA OTOMANA DE SOLEIMAN EL MAGNIFICO, CONTROLARON, EN CASI SU TOTALIDAD, LAS GRANDES RUTAS MARÍTIMAS Y DURANTE ESAS CENTURIAS EL MEDITERRÁNEO FUE UN MAR ISLÁMICO.

¿ LOS HERMANOS ALMAGRURINOS DESCUBRIERON AMÉRICA EN EL SIGLO XII?
LA HISTORIA DE UN MAPA DEL AÑO 1512 CONFECCIONADO POR EL FAMOSO ALMIRANTE Y CARTOGRAFO TURCO PIRI REIS EN EL QUE APARECEN REFERENCIAS GEOGRÁFICAS DE LA ARGENTINA, COMENTADA POR EL INVESTIGADOR Y PERIODISTA ARGENTINO FEDERICO B. KIRBUS
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Muy conocida es la leyenda de Simbad el marino, las menciones sobre el astrolabio (del árabe Usturlab), el instrumento para observar la posición de los astros y así encontrar rumbos en el mar , y las epopeyas protagonizadas por los navegantes , viajeros y comerciantes musulmanes en el Oriente . Desde Madagascar hasta las costas de Coromandel , del Mar Rojo y del Golfo Pérsico, las naves islámicas eran dueñas del Océano Indico . La clave de la navegación en el Indico es el monzón , un viento que sopla regularmente , en dirección a la tierra en verano y hacia el mar en invierno , facilitando de este modo los desplazamientos.

Mucho antes de la llegada de los portugueses , los navegantes musulmanes que lo conocían poseían numerosas factorías en la India e Indonesia , y sus contramaestres eran respetados por todo debido a su sólida experiencia en el mar y principalmente a su intrepidez e ingenio. El mas famoso de todos ,Ahmad Ibn Mayid, escribió hacia hacia 1450 una guía náutica para el Mar rojo y el Océano Indico cuya precisión y exactitud han perdurado a través de los siglos. Esta tradición se remonta a los orígenes mismos del Islam , a la integración de la fe y la ciencia para la confirmación de la Absoluto y lo Infinito , a la permanente búsqueda del conocimiento, incentivada y recomendada por el sello de los Profetas ,Muhammad (S.A.S) quién dijo: "Procurad la ciencia hasta en la China ", es decir : aunque debáis recorrer todo el mundo .

Pero , sin lugar a dudas , la más extraordinaria contribución geográfica de este período clave en el desarrollo de la navegación ultramarina son los trabajos cartográficos de Pir Muhiuddín Raís , más conocido por PIRI REIS, los cuales continúan asombrando a los modernos investigadores (véase Seied Hossein ,Nasr ,Rolond Michaud , Islamic Science , An Ilusstrated Study ,World Of If lam Festival PubIshing Co. Ltd., Inglaterra 1976). Los mismos incluyen mapas de Europa , África , y uno que reproduce con notable exactitud grandes porciones del continente americano donde se puede ver claramente el litoral patagónico de la Argentina.

En un artículo publicado por el diario argentino La Nación (revista ilustrada del domingo 6 de octubre de 1991, págs 28 y 29), titulado Los Primeros Esbozos De La Argentina, con el subtítulo "En un mapa de 1512 aparecen las más remotas referencias respecto de la Patagonia, la Antártida y el interior del continente sudamericano", Federico B. Kirbus dice:

"La venerable pieza que contiene estos preciosos antecedentes (anterior incluso a la confirmación de la esfericidad de la Tierra por Magallanes) fue hallada-redescubierta en 1929, mientras el palacio Topkaki de Estambul estaba siendo transformado en un museo de arqueología y antigüedades. Allí, el director del repositorio, Bei Jalil Eldem, un buen día desempolvó un mapa pintado sobre piel de antílope que formaba la cuarta parte (la inferior izquierda) de un mapamundi compilado por un cartógrafo turco de nombre Piri Reis, en el lejano 1512; los tres fragmentos restantes del conjunto nunca aparecieron.

Los datos vertidos por el geógrafo otomano no dejaban dudas en cuanto a la autenticidad del trabajo, en el cual se encuentran representadas con notable fidelidad islas, playas, y desembocaduras de ríos, aunque identificadas de manera fonética Isle Despanya (girado curiosamente en 90 grados) es Haití; Sancuvano Batizdo es San Juan Bautista o Puerto Rico, Antylia no es otra cosa que las Antillas, y así por el estilo.

En 1931 el valioso documento debidamente interpretado y traducido, fué presentado por el investigador alemán Fritz Kahle en el 18 Congreso Internacional de Orientalistas que ese año se realizaba en Leyden, Holanda. Entre los expertos, el añejo portulano causó lógica excitación, en particular porqué de una de las citas se colige que Cristóbal Colón viajó hacia Occidente con indicios concretos sobre las tierras que él se aprestaba a " descubrir" ( Érase un genovés infiel de nombre Kolombo a cuyas manos llegó un Atlas según el cual el Mar del Oeste tiene un fin, es decir que en el poniente costas e islas, y minas, y también las montañas de las gemas.

En lo demás el dibujo muestra no solo un mar caribe bien explorado y conocido, sino a la vez la extensa costa de Sudamérica hasta culminar en la tierra firme antártica.

Así, se suceden de Norte a Sur las desembocaduras del Orinoco, Amazonas y San Francisco, aparecen la Baia de Todos os Santos ( Totel Sante ) , Cabo Frio ( Kav Friyo ) y Rio de Janeiro (San Saneiro) y se indican algunos estuarios cuajados de islas, estuarios de los que él más importante y austral verosilmente viene a ser el aún sin nombre Río de la Plata.

Luego sigue el litoral patagónico, desde luego sin esta denominación, puesto que solo en 1512,año en que Piri Reis terminaba su planisferio, publicábase en Salamanca aquel libro de autor anónimo titulado: Primaleón, en el que se describe un ser monstruoso llamado Patagón que con posterioridad serviría de fuente de inspiración a los europeos que por primera vez veían a los trogloditas fueguinos vestidos con piel de los pinnípedos australes.

La compilación de Piris Reis; (toda carta se compila aprovechando otras fuentes o bien es copia de los planos preexistentes enriquecida por el relevamiento propio ) que no es el caso aquí, contiene datos indubitablemente referidos a esta parte de América. Lo certifica otra fase curiosa que, junto al tosco dibujo de un cuadrúpedo, convoca la atención de los estudiosos. Dice en turco: " Bu canaavara Sami derler" que traducido al castellano significa : " este monstruo se denomina shami ", alusión clara y directa al camílico americano, la llama, que por hallarse en el interior del continente sugiere que exploradores europeos penetraron en el corazón de Sudamérica durante la primera década del siglo XVI, o acaso antes.

Si bien es cierto que no abundan, las referencias son en cambio concretas; referencias que proceden en muchos lustros o aún décadas a los relatos y las cartas de JuanDiaz de Solís y Gaboto, de Pigafeita, Pedro Reinel, Diego Homen y tantos más que, en definitiva, solo ampliaron y completaron lo que los otros, en los albores de la era moderna, ya habían embozado."

Tengamos como parámetros e ilustración que todos los viajes y descubrimientos de los nautas europeos que se sucedieron a partir del siglo XV, como los Cristóbal Colón, Vasco da Gama o Fernando de Magallanes, pudieron concretarse gracias a la utilización de instrumentos de cálculos y navegación como el astrolabio y el cuadrante que habían sido descubiertos y experimentados cuatrocientos años antes por los astrónomos musulmanes quienes comprendían los secretos del movimiento de las estrellas y la ciencia de la orientación.

La esferecidad, la rotación de la tierra y la separación de los mares, se encuentra aseverada en el Sagrado Corán, que fue compilado en el siglo VII de la era occidental.

En la sura o capítulo 55, Ar-Rahman, " El Graciabilisimo",la aleya 5 expresa: " El sol y la luna recorren su órbita sistemáticamente."

Luego la aleya 17 agrega: " Es el soberano de los dos solsticios y los dos equinoccios".

La aleya 19 señala: " Soltó los dos mares que se tocan " y la aleya 20 completa diciendo: " Entre ambos hay una barrera para que no se confundan."

Estas aseveraciones fueron corroboradas en la práctica por los geógrafos musulmanes, setecientos años antes que Colón, en el siglo IX . Encontramos en Bagdad un astrónomo musulmán de origen iraní llamado

Abu Al-Abbas Al- Fargani, el Alfraganus de la latinidad, que vivió entre el 813 y 882, quien a través de su famoso teorema calculó que la medida de la tierra era de 56 millas y dos tercios por grado, as millas de Alfraganus eran millas árabes ( 1973,50 metros).

Otro gran sabio musulmán de origen persa fue Al- Biruni que en su obra astronómica al Qanun al-Mas-udi ( el Canon de Masud sobre el cielo y las estrellas) dedicado al sultán Masud que gobernó entre 1040-48,hijo del conquistador de la India, el Sultán Mahmud de Ghazni ( 998-1030 ), aquel que transformó la actual ciudad afgana de Ghazni en un centro de cultura y civilización, utilizando mediciones con el astrolabio, confirmó la esfericidad terrestre y logró con asombrosa precisión las dimensiones de la tierra, la determinación de las coordenadas y de las diversas proyecciones cartográficas.

Historiadores naturalistas como Al-Mas-udi, nacido en Bagdad y fallecido en El Cairo hcia 957, quien ha sido llamado " el Plinio musulmán ",combinaban cosmología, historia y geografía. Precisamente, Al-Mas-udi englobó estas disciplinas en una enciclopedia titulada Muruy al-dhahab ( Praderas de Oro ).

En el siglo X también se realizó el primer trabajo islámico-persa sobre geografía llamado Hudud al-alam (límites del mundo) , que fuera escrito por un autor anónimo quien se basó en una obra anterior del persa Abi Ishaq Al-Istajri, este último perteneciente a una distinguida élite de geógrafos como Abu-Zaid Al-Balji e Ibin Hauqal (falleció entre ( 943-977).

Un siglo antes, a mediados del IX, numerosos marinos musulmanes árabes y persas realizaban arriesgados viajes hasta lugares tan distantes como Java, Sumatra, India y China. Estas travesías produjeron una abundante literatura de cuentos populares y descripciones científicas como el Ajbar al -Sin (Informe sobre china) y el Ajbar al-Hind ( Informe sobre la India ) de Suleimán el Mercader, y el famoso Aya-ib al-Hind (Maravilla de la India) de Buzurg Ibn Shahriyar Al-Ramhu-muzi,quien floreció hacia 953.Otros geógrafos dignos de mención de este mismo período fueron Abu Zaid Al -Hasan Al-Sirafi,natural de este puerto del Golfo Pérsico ( Siraf) e Ibn Jurdadhbih ( 625-912) autor del Kitab al-Masalik ua-l-mamalik (libro de los caminos y los países) obra aparecida hacia 846.

LOS ALMAGRURINOS
Estos y muchos otros investigadores del Islam permitieron que ocho hermanos de una familia musulmana de Lisboa en Portugal, Al Mu-garribún,latinizados como "los Almagrurinos", zarparon hacia el Mar de las Tinieblas (Bahar Azzu-lumat) en el año 1013-479 años antes de Colón, hacia esa inmensidad también llamada en árabe Al-Bahar Al-Zafit " Mar de pez negra", y tras más de dos meses de navegación, llegaron a la isla de los " hombres rojos".Este hecho tan poco en Occidente fue divulgado por el escritor español Vicente Blasco Ibáñez ( 1867-1928) en su obra En busca del Gran Khan y hace pensar si los hermanos Almagrurinos habrían llegado a tocar en alguna isla oriental de América (ver Ibrahin H. Hallar. Descubrimiento de América por los Árabes, Buenos Aires,1959 ).

Aparte de todos estos y muchísimos más datos que comprueban el extraordinario adelanto de los científicos islámicos, que en esto, como en muchas otras ramas, anticipándose a los descubrimientos de siglos después, resultan particularmente notables los trabajos del ilustre geógrafo musulmán de origen marroquí Al -Idrisi (1099-1166) sobre los Almagrurinos en su obra geográfica Nuzhat al-mustaq fiihtiraq al- afaq ( El placer de quien está poseído por el deseo de explorar horizontes ),luego aumentada con otro extenso trabajo llamado llamado Rawd al-farag wa nuzhat al-muhag ( Jardín de las consolaciones y placer de las almas) que ofrecen amplio campo para la investigación histórica.

Desde el siglo octavo, los musulmanes fueron los únicos dueños del Mar Mediterráneo y dieron a los italianos y franceses los nombres marinos: dársena, almirante, aduana, tarifa, fragata, amarra, zozobrar, fulua, calafate, azimut, ramba, chalupa etc., términos que luego se integraron definitivamente al español y al portugués. Precisamente, Portugal es una palabra árabe,"burtugal" que significa naranja, de cuando los hispano-musulmanes cultivaban esa fruta en una provincia de Al-Andalus que ellos denominaban Al-Garb (Occidente) y que hoy se llama Algarve, como todos sabemos.

(Extraído de EL MENSAJE DEL ISLAM, Año IV - N°11 - Abril 1995)


El mapa del almirante Piris Reis , mucho anterior a la Reconquista...
Enigma de Piris Reis

¿Cómo pudo realizar Piri Reis en el siglo XVI mapas detallados de tierras y continentes que no habían sido descubiertos?

¿Cómo es posible que mapas de los siglos XVI al XVIII detallen con precisión milimétrica el continente antártico, que no fue descubierto hasta 1818? Y lo que es más, ¿ cómo se explica que esos mapas lo dibujen sin hielos, cuando desde hace más de 6000 años sus costas están literalmente congeladas? Los cartógrafos lo tienen así de claro: ellos copiaron sus mapas de cartas de navegación diseñadas en la oscura noche de los tiempos. Pero, ¿Por quién? El palacio Topkapi, en Estambul, fue trasformado en 1929 en museo de antigüedades. El 9 de noviembre del mismo año el director del Museo Nacional Turco, B. Halil Eldem, encontró dos fragmentos de un mapa trazado por el marino Piri Reis, que antaño desempeñó el cargo de almirante de la Flota en el Mar Rojo y en el golfo Pérsico. Fue en 1513 cuando Piri Reis, en la ciudad de Gallípoli, comenzó a confeccionar los mapas, que en 1517 ofreció como regalo al sultán Selim I, conquistador de Egipto, durante un viaje que hizo por este país. Ya antes de este hallazgo, Piri Reis gozaba en Turquía de gran fama como cartógrafo, al conservarse hasta 215 mapas firmados por él, junto con un escrito marginal -bahriye- en que el propio autor los comenta. El bahriye significa colección, y en él Piri Reis decía que para realizar esta compilación se había basado en mapas más antiguos. En cuanto a los nuevos mapas a los que nos referimos, fueron trazados sobre piel de gacela y aún pueden apreciarse sus exquisitos colores. Los fragmentos hallados forman parte de los planisferios -definitivamente perdidos, según se cree- que utilizaba nuestro almirante. En el bahriye escribe Piri Reis: "Los dibujó el pobre Piri Reis, hijo de Hadj Mehmet, conocido como sobrino carnal de Kemal Reis, en la ciudad de Gelibolu (Gallípoli). Dios tenga misericordia de ambos, en el mes del santo Muharrem del año 919 (9 de marzo - 7 de abril 1513)". Entre los mapas realizados por Reis figura uno fechado en 1513, en el cual se incluye Gran Bretaña, España, África Occidental, Atlántico, parte de Norteamérica, Sudamérica y la costa de la Antártida hasta una zona por debajo de África. Como está rasgado, se sospecha que debió contener también Europa, Asia y Australia. Un segundo mapa datado en 1528 abarca Groenlandia, Labrador, Terranova, parte de Canadá y la costa oriental de Norteamérica, hasta Florida. En el bahriye Piri Reis anotó que preparó sus mapas utilizando también 20 viejos planos y 8 mapamundis confeccionados en la época de Alejandro y que en ellos aparecía la totalidad del mundo habitado. Esta anotación elevó la sorpresa de los investigadores a grados mucho más altos: ¿de modo que unos mapas fechados en el siglo XVI nos trasladaban de golpe a muchos siglos atrás?. Si es así, debemos creer que en los tiempos de Alejandro Magno (siglo VI antes de Cristo) eran conocidos los mares y continentes que aparecerían después en el behriye y en los propios mapas de Piri Reis.

Los misteriosos mapas de Piri Reis

En los años cuarenta de nuestro siglo, una serie de museos y bibliotecas adquirieron copias de estos fragmentos de un antiguo mapamundi a escala ampliada. Y en 1954 algunas de estas hojas fueron a parar a la mesa de trabajo del cartógrafo norteamericano Arlington H. Mallery, especializado en antiguas cartas marinas desde hacía décadas. Los mapas en cuestión fascinaron inmediatamente a Mallery, ya que en ellos figuraban continentes, como la Antártida, que aún no había sido descubiertos en 1513. Piri Reis declara en el bahriye que para la confección de su mapamundi se sirvió de 20 mapas diferentes, y que incluso utilizó un mapa de Cristóbal Colón para el trazado de las costas e islas del mar de las Antillas; es de notar que hasta la fecha no se ha encontrado ningún mapa que perteneciera a Colón. En el mismo escrito, Piri Reis proporciona a sus
contemporáneos muchos detalles, hasta entonces ignorados, sobre América, de los cuales pudo haberse enterado a raíz del viaje de regreso efectuado por Colón en 1511. Esto, que es posible en teoría, no impidió que el propio Piri Reis tuviera plena conciencia del carácter extraordinario de su obra. Así pues, escribía: "Un mapa de esta clase no lo posee nadie hoy en día".
Mapa confeccionado en 1513 por el Almirante Piri Reis

Tierra bajo el hielo

En el curso de los trabajos, Arlington Mallery solicitó la colaboración de su colega Walters, del Instituto Hidrográfico de la Marina de los Estados Unidos. Ya de entrada, Walters no pudo ocultar su admiración ante la exactitud de las proporciones y distancias entre el Antiguo y el Nuevo Mundo: ha de tenerse en cuenta que a principios del siglo XVI el mapa de América era completamente desconocido. La misma sorpresa le produjo la localización de las islas Canarias y de las Azores. Ambos investigadores observaron también que, o bien Piri Reis no utilizó las coordenadas habituales en su tiempo, o bien consideró realmente que la Tierra era redonda y lo tuvo en cuenta al trazar su mapa. Esto dejó perplejos a los dos hombres, que decidieron investigar las cosas a fondo. Para ello fabricaron una especie de rejilla que les permitía leer los datos y dimensiones del antiguo mapa transfiriéndolos a un moderno globo terráqueo. ¡Aquí sí que la sorpresa fue total! No sólo los contornos de la costa americana, sino también los de la Antártida, correspondían con toda exactitud a los que hoy conocemos gracias a la ciencia moderna. En el mapamundi de Piri Reis el extremo sudamericano de la Tierra del Fuego se prolonga en una estrecha franja a modo de apéndice que casi enlaza con la Antártida, donde vuelve a ensancharse. En la actualidad ésa es una zona de mar a menudo embravecido y agitado por violentas tempestades. Milímetro a milímetro se comparó el mapa de Reis con los perfiles de tierra submarina obtenidos por los más modernos medios científicos: fotografía aérea, tomas bajo el agua con cámaras de rayo infrarrojos, sondas acústicas enviadas desde buques. ¡De todo ellos se dedujo que, efectivamente, unos 11.000 años antes, o sea, a finales de la Era Glacial, existió dicho puente continental en Sudamérica y la Antártida! En esta última representó Piri Reis con meticulosa exactitud perfiles costeros, islas, bahías, y promontorios. Hoy día no puede verse ninguna de estas cosas. Todas ellas yacen bajo una gruesa capa de hielo.

Durante el año Geofísico Internacional, 1957, se interesó también por los mapas el padre Lineham, antiguo director del observatorio astronómico de Weston y cartógrafo de la Marina Estadounidense. Su conclusión fue la misma: los mapas (especialmente la zona de la Antártida) son increíblemente precisos, llegando a ofrecer datos que a nosotros únicamente nos constan después de las expediciones antárticas que suecos, británicos y noruegos llevaron a cabo en 1949 y 1952.

Mapa de Piri Reis
El 28 de agosto de 1958 tuvo lugar en la universidad de Georgetown una audición pública de Mallery y Lineham, que fueron interrogados por un tal Warren. He aquí algunos extractos de las actas: WARREN: Nos resulta hoy difícil comprender cómo unos cartógrafos anteriores a nosotros en muchos siglos pudieron llegar a ser tan precisos, siendo así que apenas acaban de nacer los métodos científicos de la moderna cartografía. MALLERY: Este problema nos dio, naturalmente, no poco que pensar... En todo caso no podemos imaginar cómo fue posible trazar un mapa tan exacto sin la ayuda de un aeroplano. El hecho es que aquellos cartógrafos lo hicieron y, por si ello fuera poco, los grados de longitud fueron determinados de modo absolutamente correcto, cosa que sólo hace dos siglos hemos podido conseguir nosotros. WARREN: Padre Lineham; usted que ha tomado parte en las investigaciones sísmicas de la Antártida, ¿comparte el entusiasmo de su colega por estos nuevos descubrimientos? LINEHAM: Desde luego. El método sísmico nos ha permitido descubrir cosas que parecen confirmar en gran medida los detalles geográficos apuntados en esos mapas; mapas de tierra firme, proyección de las montañas, mares, islas, etcétera. Creo que con el método sísmico podríamos quitar aún más hielo de todas estas tierras señaladas en los mapas, y se comprobaría que son todavía más correctos de lo que nos inclinamos a pensar. Las mediciones abarcaban territorios desconocidos en la época del navegante turco Piri Reis.

Perplejidad sin solución

Entre tanto el gran veterano de la cartografía, profesor Charles H. Hapgood, se entregaba a su vez al estudio de Piri Reis. En una de las cartas recibidas por Hapgood, que mantenía correspondencia con las Fuerzas Aéreas de los EEUU, encargadas de cartografiar la Antártida, se decía lo siguiente: "Las líneas costeras tuvieron que ser cartografiadas antes de que el continente quedara cubierto por el hielo. En esa región la capa de hielo alcanza cerca de una milla de espesor. No tenemos la menor idea de cómo esos datos pudieron señalarse en el mapa con sólo los conocimientos geográficos de 1513". Entre todos los investigadores llegaron a una conclusión que debe, al menos, asombrarnos: y ésta es ni más ni menos que los mapas de Piri Reis han sido trazados... ¡ basándose en fotografías aéreas!, tomadas a una extraordinaria altura, desde una especie de satélite de esos que cruzan ahora el cielo, pero en lo que era incluso imposible pensar en los primeros años de nuestro siglo. ¿Fotografía aérea hace más de 400 años, si los mapas son del siglo XVI? ¿Hace 23 siglos, si estaban ya confeccionados en la época de Alejandro Magno? ¿Anteriores Quizás? Piri Reis no pudo basarse en los viajes de españoles a América, pues cuando ellos llegaron y reconocieron el continente, los mapas ya estaban confeccionados. El profesor Sarton, de Harvard, realizó un estudio de la escala y extrajo las siguientes conclusiones: las distancias entre los diferentes puntos eran exactas, tomando como baremo la medida griega estadio; la escala utilizada por Piri Reis fue derivada de la medición de la circunferencia de la Tierra que llevó a cabo Eratóstenes (siglo III - II a.C.) y que fue calculada precisamente en estadios (1 estadio = 559 pies = 186 metros). Tanto Reis como Eratóstenes sobrestimaron el perímetro del globo en un 4,5%. Restando esa diferencia a las escalas de los mapas de Reis, la exactitud con la realidad es asombrosa. Basándose en esto, Hapgood ha llegado a afirmar que los mapas de Reis son incluso anteriores a Eratóstenes, esto es, anteriores al siglo III antes de Cristo. Posiblemente de la época de Alejandro Magno. Y entonces tendríamos que volver a plantearnos la pregunta de cómo fue posible -y con qué información se contó en el siglo IV a.C. para ello- que fueran confeccionados unos mapas tan perfectos sin una tecnología cercana a la nuestra. Para colmo de sorpresas, si observamos detenidamente los mapas de Reis, veremos que entre América del Sur y África existe una isla de gran tamaño denominada Antillia, que no existe, o al menos no existe ya. Otras islas más pequeñas la rodean. ¿Se trata del mítico continente Atlántida? Los mapas de Piri Reis son un incómodo indicio a favor de la teoría danikeniana sobre la antigua visita de seres procedentes del cosmos: Según Erich von Däniken, la cosa es clara: seres extraterrestres cartografiaron nuestro planeta, y quizá también otros, desde estaciones espaciales; en una de sus visitas a la Tierra regalaron copias de sus mapas a nuestros antepasados; naturalmente fueron considerados como algo sagrado, y así se conservaron durante milenios hasta que finalmente cayeron en manos de nuestro hábil almirante turco. Al trazar su mapamundi, éste no sabía verdaderamente lo que representaba. Los mapas de Piri Reis han sido comparados con los más modernos, y las divergencias resultantes son mínimas.




Traer a colación también la teoría del prenauta y la historia contada por J.J. Benítez , (en la cual , según muchos investigadores , antes de la llegada de Colón ya se hacían rutas marinas entre la Costa Verde africana y América -la amazonía brasileña para ser exactos- siguiendo las corrientes naturales marítimas de la zona )

Os pongo el video ;
El Secreto de Colón. J.J Benítez.



Una interesante web sobre las relaciones África-América..
http://americaversus.iespana.es/