jueves, 5 de febrero de 2009

Enfermos controlados por Robots

Viene del excelente blo de Miguel Jara :

http://migueljara.wordpress.com/2009/02/04/enfermos-controlados-con-robots/


Enfermos controlados con robots

Como contaba en una información anterior, el movimiento de los “pacientes expertos” lo componían personas que sin ánimo de lucro ofrecían su experiencia de vivir durante años con alguna enfermedad a otras personas que se encontraban en su misma o similar situación. Decíamos en los últimos años se ha “trastocado” el concepto en una coartada para “educar” a que los pacientes de cualquier enfermedad tomen correctamente su medicación. Y cuando digo correctamente me refiero a que tomen los fármacos que promocionan e interesan a los fabricantes de los mismos, con precisión, sin olvidos o faltas de fidelidad al producto. En los próximos años asistiremos al despliegue de métodos expeditivos para que los clientes consuman la dosis recetada. Por supuesto, todo se hace por su bien. Algunos proyectos que van en esta línea ya están en marcha. No es ciencia ficción sólo es el comienzo de una era de control total. Algunos quizá verán en ello la excesiva ingerencia de la farmacoterapia en sus cuerpos.

Está en juego la capacidad de decisión del individuo. En abril de 2008, la Fundación Educación Salud y Sociedad puso en marcha una iniciativa con el respaldo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en su convocatoria Avanza 2008. Se trata del Proyecto PACEX -acrónimo de Paciente Experto- en el que confluyen enfermos, profesionales del “autocuidado” de salud, empresas del sector sanitario y administraciones. Una iniciativa en la que, al igual que en otras, la Fundación va esta vez de la mano de la Coalición de Ciudadanos con Enfermedades Crónicas. ¿Se sorprenderá aún el lector si le decimos que la susodicha asociación está también relacionada con el Foro Español de Pacientes? De hecho es una de las que tienen el “privilegio” de estar en el “top ten” de las asociaciones de enfermos del Ministerio de Sanidad y Consumo a través del Foro Abierto de Salud que este promueve y en el que sólo se encuentran trece organizaciones de enfermos (entre ellas, obviamente, el Foro Español de Pacientes). Creado en el 2007 el Foro Abierto de Salud se reúne cada varios meses para discutir sobre “los temas que interesan a los pacientes”. No cabe duda que entre las asociaciones de pacientes hay una mayoría de ciudadanos comprometidos sinceramente con la salud pública, claro. Pero algunos proyectos resultan de los más sospechosos. Y si no juzguen ustedes mismos.

El Proyecto PACEX tiene entre sus muchas propuestas la denominada PacexMobile que supone el seguimiento de los pacientes mediante GPS (Sistema de Posición Global) para su teleasistencia en casa, una cómoda manera de conseguir que los enfermos se queden en sus hogares sin colapsar los centros de salud y controlar que ingieren sus medicamentos mediante un tratamiento robotizado. Esto último es muy importante porque si no toman sus fármacos no hay negocio. Pero además, existe un orwelliano proyecto -ya en marcha- denominado DomoPacex entre cuyas aplicaciones está el llamado BotExperto. Se trata de “un robot específicamente capacitado para la atención de pacientes expertos” según sus promotores. Y para dar un paso más en la deshumanización de la relación médico-paciente se ha diseñado el SADPacex que consiste en “dos subsistemas interconectados, uno dirigido al paciente para asistirle en la dosificación de su medicación y otro dirigido al médico para asistirle en los ajustes necesarios en el tratamiento”. Todo realizado “cómodamente” a través de Internet. El objetivo final, por supuesto, es el mismo en todos los casos: que el paciente se tome en el momento indicado el fármaco que le han recetado.


Esto emparenta directamente con aquel capítulo, Espías en la farmacia, del libro Traficantes de salud. ¿Hablamos de botiquines “espía”? ¿Quién sería tan perverso de negarle a su encantadora abuelita que un botiquín instalado en su casa le hablara, rompiera las barreras de incomunicación del silencio, y le recordara que llegó la hora de la pastillita? Una empresa norteamericana, Aurora Health Care –empresa que trabaja con IBM-, ha desarrollado un dispensador de medicamentos que ofrece alertas por altavoz a sus usuarios cuando tienen que tomar su fármaco. Incluso llama al médico o a algún familiar si transcurren 90 minutos desde el momento en que se debía ingerir el medicamento. Como narran en su fabuloso libro Chips espías -sobre el impulso de la tecnología RFID, siglas de Radio Frequency Identification, en castellano Identificación por radiofrecuencia de radio- Katherine Albrecht y Liz McIntyre, el gigante de la consultoría Accenture, ha patentado un Botiquín Online cuyo espejo cuenta con una cámara online y un software de reconocimiento facial. Cuando uno se mira en él, el invento le da su robótica y metálica bienvenida y le dice qué pastilla ha de tomar. Además, está interconectado con una central, lo que le permite avisar cuando están a punto de acabarse los medicamentos. Cuenta con un medidor de presión y usa internet para pedirle una cita con el médico de cabecera. ¿Puede ofrecerse una medicalización de la salud y de la enfermedad más sofisticada?


Sí, aún hay más. No se vayan todavía. Intel, el mayor fabricante de chips del mundo, junto con la Oregon Health & Science University, ha trabajado en el desarrollo de un dispensador de medicamentos que, gracias a sensores de movimiento, está capacitado para avisar a los pacientes más olvidadizos de que es hora de tomar su fármaco. El cumplimiento con las recetas es un filón de negocio, no sólo para las farmacéuticas, también para las compañías tecnológicas. La propia Intel, narra Chips espías, creó hace ya tiempo un sistema similar a los citados con anterioridad que denomina MedPad. Desarrollado en el Intel Research Seattle de la Universidad de Washington, es un artefacto que supervisa el uso que cada paciente da a sus recetas. Cada frasco de medicina porta una etiqueta RFID que el lector incorporado en la MedPad puede descifrar. Midiendo el peso del frasco antes y después de la ingesta de cada píldora puede conocer qué cantidad se ha utilizado y cuando. Por supuesto, todo este despliegue tecnológico es por su bien. No lo olvide.